My Inmortal Cap. 05

MY INMORTAL

CAP. 5

Una tenue luz entra por la ventana reflejándose sobre el piso, mientras unas pequeñas partículas danzan en ese halo de luz. Anika va abriendo poco a poco los ojos, su cuerpo le pide un poco más de descanso y otra parte de ella le dice que lo más probable pase ya del medio día por lo cual debe levantarse… Pero es que la cama es muy cómoda, como el frío comienza a incrementarse, la colcha la abriga y mantiene protegida del frió sin sofocarla… Y las almohadas ¡dios! Son tan suaves y confortables, como si reposara su cabeza en una  nube de algodón… Y la fragancia que despiden las sábanas, tan deliciosa, todo la invita a seguir durmiendo

… La cama es demasiado cómoda

… No recuerda haber comprado un nuevo suavizante para las sábanas

… Estas almohadas están demasiado cómodas para ser las suyas

… De hecho… su habitación está demasiado ordenada… ¿Cuándo había cambiado sus viejas cortinas por unas persianas negras?

-¡Esta no es mi habitación!

Anika se sienta rápidamente sobre la cama, tirando la colcha al piso. Mira confundida a su alrededor: La habitación es muy amplia, fácilmente abarca el espacio de las recámaras de Tegoshi y ella juntas. A su lado derecho, detrás de las persianas negras, puede distinguir un gran ventanal, tal vez detrás haya un balcón. Las paredes en un gris tenue combinan perfectamente con los muebles en color rojo y negro que hay en la habitación.  Al lado izquierdo hay una gran colección de guitarras de colección y sombreros de diseñador pegados a la pared. Frente a Anika hay un escritorio con un sin número de gadgets y un PC de la más alta tecnología, alcanza a distinguir lo necesario para hacer grabaciones, aunque son pocas, con eso puede obtener resultados como en un estudio de grabación profesional. Del lado frontal izquierdo, hay un enorme sillón de piel en color negro que a simple vista se ve en extremo cómodo. Sobre el sillón hay ropa: un pantalón, una camisa, una chaqueta y un vestido…

… Su vestido…

-¡¿Qué demonios?!

De un salto Anika se baja de la camina y se mira en un espejo a un lado de la cama para corroborar que no estuviera desnuda. Al mirarse se ve vistiendo una pequeña camisola de encaje en color vino… Demasiado revelador… ¿Dónde está? ¿De quién es este lugar? ¡¿Qué hizo anoche?!… NO, no es posible que… no… ¿o  sí? Lo único que recuerda es el haber tomado más de su dosis de ansiolíticos y estar en un baño… sola… ¿sola?… Y un perfume… si, también recuerda eso, de hecho… ahora mismo el lugar está inundado de ese aroma…Si, ahora lo reconoce, “True Star” de Tommy Hilfiger.

-“Buenos días” Sleepy beauty…

Anika voltea hacía la puerta corrediza de cristal que separa la habitación del resto de la casa y ve a Jin recargado en el marco de la puerta, mirándola divertido con una gran sonrisa. Lleva un par de zapatos negros con pantalón del mismo color, camisa blanca con casi todos los botones abiertos, pero cogida dentro del pantalón para que las dos partes de la camisa no se separen. Las  mangas las tiene desabrochadas. Su cabello va un poco revuelto, dándole un toque sexy. Por instinto, Anika busca algo con que cubrirse y lo hace con una de las almohadas. Jin hace un ademán de acercarse pero ella lo detiene en seco.

-¡Quédate dónde estás!…

-Pero Anika…

-Será mejor que te alejes de mí si no quieres que te patee el trasero…

-Anika, escúchame… Déjame explicarte…

La voz de Jin es pausada para calmar un poco a Anika.

-¿Explicar qué? ¿Qué abusaste de mi?

Anika se acerca a Jin para sujetarlos por la camisa, con una mirada totalmente amenazante, la cual se incrementa al ver la sonrisa divertida de Akanishi. A parte de abusar de ella ¿todavía tiene el descaro de burlarse? Lo acorrala contra el marco de la puerta y está a punto de darle un puñetazo cuando escucha otra voz que la detiene.

-¡Anika! ¿Qué sucede?

Anika voltea y ve a Aibu llegar desde la cocina, vistiendo una cómoda pijama de pantalón de franela  camiseta ajustada, en sus manos lleva dos tazas de café. Cuando llega junto a Anika y Jin, no puede evitar reírse ante la situación.

-Aibu… No… No me digas que a ti también….

-…No…jajaja… Anika, él es mi… Hermano…

Dice Aibu mientras, con una sonrisa, le entrega una de las tazas de café para después hacer lo mismo con Jin, quien le sonríe y la besa en la mejilla.

-¿Hermano?… Aibu… No juegues conmigo…

Anika los observa sorprendida, a primera vista no se parecen en nada y ese beso, no tenía nada de fraternal, sino todo lo contrario.

-Aibu ¿Qué demonios pasó?

-Vamos, Vamos… cálmate… Anoche te pusiste mal en el “After Dark” y Jin te encontró en el baño. Te trajimos a su departamento porque fue el más cercano…

Anika trata de recordar lo ocurrido pero todo es tan confuso, tan borroso, lo que sólo indica una cosa: tuvo de nuevo una crisis y no salió bien librada de ella.

-Tuviste una noche difícil… Te metimos a bañar con agua fría… por eso estás vestida así… traje algo de ropa de mi casa…

-Lo siento mucho… Aibu… Muchas gracias, no debiste haberlo hecho…

Anika le da un pequeño sorbo a la taza con café bien cargado. ¡Qué irresponsable de su parte! O más que irresponsable, una completa idiota.

-No tienes por qué preocuparte… Sabes que me preocupo por ti… Va a sonar raro pero afortunadamente tomaste mucho y eso ayudó a que… bueno… tú sabes… vomitaras las pastillas…

Mientras dice esto, Aibu acaricia el cabello de Anika, esta cierra los ojos al tierno contacto de esas cariñosas manos. ¿Cómo podía hacerle pasar malos ratos a Aibu por culpa de su estupidez y falta de carácter? Al abrir los ojos se encuentra con la intensa mirada de Akanishi, quien no se ha movido de su lugar.

-…Creo que te debo una disculpa, Akanishi…

Anika se levanta de la cama y se acerca de nueva cuenta a Jin, le extiende la mano en señal de verdadero arrepentimiento.

-No pasa nada… Y por favor, llámame Jin. Siento que de ahora en adelante nos volveremos amigos muy cercanos…

De nuevo aquella sonrisa. Anika no sabe con certeza qué es lo que hace que la manera de sonreír de Akanishi sea tan interesante para ella, tan hipnótica… Esa sonrisa que la absorbe y la transporta a otro escenario, un escenario que ya ha visto en sueños… si… de nueva cuenta aparece aquella casona… esas cortinas bailando al ritmo del viento… Y ese chico que se va acercando a ella… Un poco más y podrá ver claramente su rostro… sólo un poco más…

-¿Anika? ¿Qué sucede? ¿Quieres recostarte de nuevo?

Al sentir cómo Jin retira su mano de la de Anika para después acomodar uno de los delgados tirantes de su vestimenta que se había resbalado por su hombro, hace que la visión acabe y su rostro se sonroje al sentir ese suave y frío tacto de los dedos de Jin sobre su piel. En verdad ¿qué está pasando? No se había sentido así desde… desde que conoció a Ryo… ¡No!, no puede permitirse el caer de nuevo por su culpa. Anika le sonríe tímidamente y da un pequeño paso hacia atrás.

-Estoy bien… lamento mucho los inconvenientes que te hice pasar…

-daijoubu… Para mí no ha sido ningún inconveniente… mucho menos al verte vestida así…

Akanishi dice esto en un tono de broma y Anika no puede evitar ponerse completamente roja como un tomate.

-¡Ahouka! ¡So hentai!

Anika le da un golpe con el puño cerrado en el hombro, ocasionando que Jin suelte una sonora carcajada. Después se dirige hacía Aibu para reclamarle su elección de ropa y en tono sarcástico dice

-¡Y tú! ¿No pudiste elegir algo más revelador?

-Jeje…. Gomen, gomen… pero si te ves excelentemente bien… acentúa tus encantos y atributos…*_*

-¡Pero sabías que tu hermano iba a estar presente! ¿Qué va a pensar de mí?

-Pues no parece importarle ¿Ne, Jin-chan?

Aibu toma a Anika por los hombros y la voltea para que quede frente a frente con Jin

-…En lo absoluto…

Jin guiña el ojo a Anika y esta no puede evitar sonrojarse aún más, cual colegiala frente a su primer amor.

-¡Argh! ¡Ya basta ustedes dos!…

Anika hace una especia de puchero y pellizca a Aibu. Las dos no pueden evitar reírse pero el ringtone del celular de Anika rompe el encanto, “I would die for you” de Garbage suena constantemente.

-Contesta Anika… Lo más seguro es que sea Tegoshi… Ayer hablé con él para decirle que te quedarías conmigo…

-¿Sabe sobre lo que pasó?

-No, así que anda… tu ringtone me asusta >_<

Anika da un hondo suspiro antes de agarrar su celular que está junto a todas sus cosas sobre el sillón de la habitación.

-Tego… si, estoy bien… lamento mucho el haberme ido así… si, estoy con Aibu…Tego, no… no… él no tuvo nada que ver… Tegoshi… Cuando llegue a casa hablamos… Ja ne….

Termina Rapidamente con la llamada. La voz de Tegoshi había sonado seria y hasta tal punto, molesta. Y tiene razón para estarlo, el haberse ido sin decir absolutamente nada sólo por sus problemas con Ryo no justifica tal acción. Por el propio bien de Tegoshi, evitará tocar el tema del por qué había pasado la noche en casa de Aibu, ya le ha hecho demasiado daño con sus acciones pasadas y presentes como para preocuparlo por algo insignificante. Aibu se acerca y abraza a Anika.

-Todo va a estar bien… Si necesitas que hable con Tegoshi, puedo pasar a tu casa y …

-Gracias, pero no será necesario… Ahora… creo que debo irme…

Anika comienza a recoger sus cosas pero la misma Aibu la detiene y con una sonrisa, le entrega una pequeña maleta.

-No creas que te voy a dejar ir así. Primero tomarás un baño, aquí tienes ropa limpia que traje de la casa… Cuando salgas “desayunaremos” y después Jin nos llevará a tu casa ¿Ne, oniichan?

Aibu había arrastrado a Anika hasta la puerta del baño. Al voltear puede ver como Jin se acerca y le entrega una bata y toalla, se mete con ella al baño para darle indicaciones sobre las funciones en el interior del baño.

-El agua caliente sale al apretar este botón, ya está programada a cierta temperatura, si la sientes demasiado caliente, sólo aprieta este otro… Tómate tu tiempo, si necesitas otra cosa, aquí estaré…

Jin le acaricia cariñosamente el cabello antes de salir del baño. El perfume de Akanishi la envuelve de nuevo y le hace preguntarse sobre las intensiones que tiene para con ella. Cualquiera que viera eso, vería una señal de alarma ya que tienen sólo un par de horas de conocerse y la trata extremadamente bien, como si su relación fuera demasiado íntima. Si, es consciente de un peligro latente que emana de Akanishi, sobre todo sus ojos, pero no le produce ningún miedo, no la repele, al contrario, le provoca que de manera inconsciente quiera estar a su lado. Si, claro, Jin es un chico en extremo atractivo… Sus ojos, sus labios, su cabello obscuro y ese porte, que es una mezcla entre altanería y sensualidad…

-¡¿Por qué fregados estoy pensando en esto?!

Anika sacude la cabeza para aclarar sus ideas y para distraerse comienza a observar detenidamente la decoración del baño. Colores cálidos en combinaciones de beige y marfil. Del techo cuelga un pequeño candelabro que despliega una tenue luz. Contario a la modernidad de la recámara, el baño tiene un toque clásico con romanticismo. Frente a ella está la regadera delimitada por dos puertas de vidrio tan espaciosa como el baño mismo; del lado derecho de la regadera está una hermosa bañera blanca al más puro estilo clásico con grifos elegantemente formados de color dorado, desde la cual se tiene una vista panorámica por las dos ventanas que conforman una de las esquinas del baño.

Al moverse a su derecha, Anika se encuentra con el retrete y el lavamanos de cerámica en un exquisito color marfil, este último se complementa con un enorme espejo victoriano con marco dorado. Por dicho espejo puede observar que a su espalda hay un estante que abarca casi toda una pared repleto de toallas en color blanco y caramelo, productos de baño de marcas italianas y un gran número de velas aromáticas.

Por último, decide invadir un poco más la privacidad de Jin y abre una enorme puerta corrediza de cristal ahumado y cual va siendo su sorpresa al encontrarse con un closet repleto de ropa de varios diseñadores: una de las paredes está dedicada solamente al calzado que va entre botas, zapatos de vestir y deportivos. De otra pared cuelgan los abrigos, chaquetas de piel y gabardinas obscuras. La última pared contiene una exquisita colección de camisas tanto de vestir, casual, jeans y pantalones. ¡Damn! Akanishi tiene más ropa que Tegoshi y ella juntos, nunca había conocido a alguien, además de Mitzuki,  que su closet fuera del tamaño de una habitación.

Al escuchar ruidos en la habitación, cierra con cuidado las puertas del closet y termina por meterse en la regadera. Después seguir las instrucciones de Akanishi, el agua caliente comienza a recorrer el cuerpo de Anika, relajándola un poco. Mientras realiza su rápido ritual de aseo, no puede evitar el extrañarse sobre esta situación: se está bañando tan plácidamente en el baño de un extraño. Se siente a gusto en ese lugar… se siente a gusto en compañía de Jin. Si, tal vez su nerviosismo se deba a ello… pero es que… argh… No puede darse el lujo de pensar en esas cosas, ya no.

Al terminar de bañarse, se coloca una toalla alrededor para después buscar algo para limpiar las gotas de agua que corren por las puertas de cristal. Al abrir un estante debajo del lavamanos, encuentra algo para hacerlo y procede a limpiar cuidadosamente, pero el sonido de la puerta al abrirse la hace voltear y se sobresalta al ver entrar a Jin con ropa en sus manos y éste al verla, sonríe divertido ante la visión de una Anika en cuclillas limpiando las puertas.

-Aquí tienes la ropa que trajo Aibu… Y por favor, no tienes por qué preocuparte por las puertas… Ya lo hará el personal de limpieza…

-¡¿Qué no te enseñaron a tocar la puerta antes de entrar?!

Anika se acerca para arrebatarle de las manos la ropa

-Lo siento mucho…

Jin trata de no reírse, pero al verla con el cabello mojado, en toalla y haciendo un puchero, siente que no podrá aguantar más

-¡Y todavía te ríes!… ¡Fuera de aquí! ¡Ahora!

Y sin más, Anika toma a Jin por los hombros, lo voltea y le patea el trasero para sacarlo. Al cerrar la puerta del baño, se da cuenta de lo que acaba de hacer y vuelve a abrirla rápidamente para pedirle una disculpa pero se encuentra con un Jin sentado en la cama, riéndose a carcajadas. Anika lo mira confundida, si mal no recuerda le había pateado el trasero no la cabeza… a menos que… se la hubiera golpeado al caer…

-Dis-discúlpame…

-Eres tan… tan… graciosa, pequeña…. Jajajajaja….

Jin se levanta de la cama, todavía riéndose mientras sale de la habitación rumbo a la cocina. Anika se queda ahí parada demasiado confundida por la reacción de Akanishi. En verdad ese chico es todo un misterio. Da media vuelta para  vestirse lo más rápido posible e irse a casa, aunque muy dentro de ella quisiera evitar el tener que darle una explicación a su hermano. Al  entrar de nuevo al baño y ver la ropa que había elegido Aibu para ella, el rostro de Anika se escandaliza al ver las prendas: falda de mezclilla obscura deslavada, una blusa blanca con cuello en “V” y mangas ¾ muy ceñida al cuerpo que hacen resaltar las curvas de  Anika las cuales ella siempre ha tratado de ocultar. Termina de vestirse y sabe que el outfit se complementará con las botas que llevaba puestas anoche. Deja escapar un suspiro de resignación mientras arregla su cabello corto; lo mejor de tenerlo así es que está listo en instantes y sin complicaciones. Se mira en el espejo y las consecuencias de la mala noche que había pasado se notan en su rostro en forma de ojeras un poco más marcadas a las que ya posee.

Al salir del baño y ponerse una chaqueta tipo militar, pero más estilizada en color negra, que está sobre la cama y se dirige a la cocina donde está Jin preparando el desayuno; por el delicioso olor, Anika sabe que está haciendo hot cakes. Es una imagen contradictoria para ella el ver a Akanishi, un chico atractivo, con ropa de diseñador y que se puede dar el lujo de pagar a alguien para que le hiciera el desayuno y evitar el que sus ropas tan caras y la pulcridad de la cocina. Simplemente esa despreocupación de su parte la confunde.

La observación y análisis de Anika se ven interrumpidos por una Aibu que sale rápidamente de otra habitación ataviada con una blusa larga y holgada de manga larga de color blanco, jeans ajustados y botas altas con un tacón casi suicida. Lleva el cabello en un lacio perfecto, como siempre con mucha clase y hermosa. Aibu se acerca a ellos mientras se acomoda uno de sus aretes.

-Lo siento Anika, acabo de recibir una llamada del bar… Ya sabes, problemas con uno de los proveedores y tengo que ir inmediatamente. Lo siento, lo siento…

-¿No necesitas que vaya a ayudarte?

-Daijoubu, Daijoubu… Ya les diré un par de verdades u_ú…. Jin te llevará a casa ¿Ne, oniichan?… Los quiero mucho!… Bye, Bye…

Aibu toma su rompe-vientos color gris claro y se dirige casi corriendo a la puerta mientras les dice adiós con la mano.

-Aibu… tu café…

Jin le da alcance en la puerta y le entrega un termo metálico. Aibu le dedica una de sus sonrisas más características y le da un beso en la comisura de los labios. Anika sigue dudando que aquellos dos  sean hermanos. En un instante Jin regresa de nuevo a su puesto en la cocina y coloca frente a Anika otra taza de café y la invita a sentarse en la barra de la cocina.

-Jin… Creo que yo también debo irme, no quiero seguir ocasionándote molestias…

-Para mí no eres una molestia… Además… tengo algo que contarte

Jin se acerca con un plato de Hot Cakes de chocolate y lo coloca frente a Anika. Ella se sienta y mira con intriga a Jin.

-¿Qué sucede?

-Es respecto a ayer… cuando estabas en el baño, olvidaste tu celular en la barra y… estaba sonando constantemente…

Jin hace una pausa y le da un sorbo a su taza de café, como si buscara las palabras adecuadas para no lastimar a Anika.

-Al principio dejé que siguiera sonando, pero la insistencia me hizo pensar que a lo mejor se trataba de alguna emergencia… por lo que tuve el atrevimiento de contestar…

Anika lo observa ahora con intriga y algo de preocupación. Si la persona que había marcado era Tegoshi, todo el teatro que había armado Aibu se vendría abajo y no sabría cómo explicarle a su hermano por qué una voz masculina ajena el grupo de amigos contestó su teléfono.

-¿Y? ¿Quién era?

La voz de Anika es trémula, a la expectativa de la respuesta de Akanishi

-No me dijo su nombre… pero al momento de contestarle se mostró muy agresivo, exigiendo que te pusiera al teléfono… Yo le dije que estabas indispuesta… y que dejara de molestarte…

Al decir esta última frase, Akanishi camina para rodear la barra y sentarse al lado de Anika. Al fijar su mirada con la de ella, puede notar cómo volvía a verse absorbida por sus pensamientos. Con su mano, la sujeta lentamente por la barbilla y con voz calmada, como si hablara con una niña pequeña, le dice:

-Se que me tomé más libertades de las que me corresponden… lo siento en verdad… pero… tuve un presentimiento al escucharlo… el presentimiento de que él fue quien te hizo llorar y te sumió en aquel pésimo estado…

Anika sigue sin palabras. ¿Cómo es posible que Jin pueda leer a través de ella con tanta facilidad? Hasta ahora no ha encontrado una razón válida para su actitud hacía ella.

-¿Podrías perdonar mi imprudencia?

-No hay nada que perdonar…

-Pude haberte ocasionado problemas con esa persona. Se escuchaba demasiado molesto… Creo que yo también actuaría así, si un chico contestara en lugar de mi novia…

-Él…. No es mi novio…

Para evitar hablar más del tema, Anika comienza a comer rápidamente los Hot Cakes que están frente a ella. Una sonrisa triunfal, pero discreta se dibuja en los labios de Akanishi.

-…Entonces… No entiendo su actitud para contigo… Tan dominante, tan posesivo… si no son nada… simplemente debería dejarte en paz…

Anika sujeta con más fuerza los cubiertos y trata de mostrar que todo lo que acaba de decir Jin, no le afecta, principalmente porque él tiene razón. Ryo sigue considerándola como  una propiedad suya, sin sentimiento alguno y ella lo había permitido a sabiendas de que su relación ya no tendría solución.

-Me estoy metiendo en lo que no me importa… lo se…

-¡UMAE!… ¡Esto está delicioso!

Anika dice esto en una forma un tanto masculina, lo que ocasiona que Jin tenga otro ataque de carcajadas debido a la personalidad de Anika. Mientras sus carcajadas se escuchan sonoramente por todo su departamento, toma una lata de crema batida y agrega un poco más a los Hot Cakes de Anika.

-¿Eh?

Anika voltea sorprendida debido a que su subconsciente la traiciona de nuevo, ya que al estar rodeada casi siempre de hombres, algo se le tenía que haber quedado.

-¡Ah! ¡lo siento!… es una… mala costumbre…

-Pero tu mala costumbre es adorable… ¿Estás lista?

Jin se levanta y toma el plato vacío de Anika para colocarlo en el lava-vajillas.

-Espera aquí… Iré por tus cosas. No tardo…

Akanishi sale de la cocina para entrar en su habitación. Tarda un poco en salir pero cuando lo hace sale con una pequeña maleta en una mano y en la otra sostiene una pequeña caja negra. Se detiene frente a Anika con una sonrisa.

-Aibu dejó esto para ti… Ábrelo…

Jin le entrega la pequeña caja y Anika lo obedece. Al abrirla encuentra en su interior un anillo con una piedra negra en un corte ovalado que casi cubriría uno de los dedos de Anika. Sin darle oportunidad de decir palabra alguna, Akanishi coloca el anillo en el dedo anular de la mano izquierda de Anika. Se queda observando el brillo de la piedra, tan obscura como la noche y hace un movimiento de cabeza en señal de satisfacción.

-Aibu pensó que se vería bien con el atuendo que traes y tenía razón… Es hermoso ¿ne?

-Así es… pero… ¡Argh! ¡Aibu! ¡Me va a escuchar! No tiene por qué darse tantas molestias al darme todas estas cosas…

Anika mueve su cabeza en desaprobación mientras toma la maleta, da la media vuelta y da unos cuantos pasos antes de sentir como Jin coloca algo sobre su cabeza. Anika se sobresalta al sentir el sombrero que tenía Akanishi hace unos instantes.

-¿Y esto? ¿Ahora tú también?

Anika trata de quitarse el sombrero, pero Jin la detiene

-Creo que te queda muy bien… no entiendo por qué insistes en desmeritar tu belleza…

Jin acaricia lentamente la mejilla de Anika mientras la mira detenidamente. Su mirada ha cambiado, ya no refleja esa sensualidad y peligro, ahora refleja ternura y trata de trasmitir ese sentimiento hacia ella. Al verla un poco abrumada por esto, retira su mano y toma la pequeña maleta para dirigirse con paso lento a la puerta. Anika sólo sonríe un poco ruborizada y le da alcance, pero antes de salir, algo en la sala le llama la atención. A simple viste pasaría como un objeto más en la decoración de la habitación, pero para ella tenía un gran significado.

Como si ese objeto la llamara, Anika comienza a acercarse y cuando está frente a él, sus ojos reflejan un extraño sentimiento, mezcla de una gran nostalgia, tristeza y miedo. Olvidándose completamente de la presencia de Jin, toma en sus manos aquel objeto: Un violín, pero no es como el clásico violín, este es totalmente diferente.  De una madera obscura, casi tan obscura como la noche y el barniz que le da brillo, a la luz le da unos reflejos en tonalidades rojas.

Anika lo examina con tanto detenimiento y lo maneja como si se trata de algo que con el menor movimiento brusco fuera a hacerse cenizas. Las manos comienzan a temblarle cuando siente la textura de aquel violín y a su mente se agolpan flashbacks de cuando era pequeña, en un bosque, tocando aquel violín y a su lado “aquel” chico que por mucho tiempo la ha seguido en sueños.  Anika piensa que su mente le está jugando de nuevo una cruel broma, ya que no puede ser que ese violín sea exactamente igual al de…

-No sabía que te gustaban los violines…

Jin se coloca al lado de Anika

-¿Dónde conseguiste este violín?

Pregunta Anika casi imperceptible, con la mirada todavía clavada en el violín

-¿Por qué? ¿Te resulta familiar?…

La voz de Jin no muestra emoción alguna

-…Demasiado… Yo… tengo uno exactamente… Igual…

Anika voltea a ver a Jin, como suplicándole una explicación al por qué él tiene “ese” violín

-Él me dijo que… que… sólo existían 2 violines de este tipo en el mundo… Y que sólo pertenecían a personas especiales…  Entonces… me mintió…

Anika deja el violín en su lugar mientras vuelve a sumergirse en sus recuerdos; aquello que antes había significado su salvación, ahora carece de sentido. Aquel violín había significado demasiado para ella ya que, en pocas palabras, la había hecho sentir especial. Otra decepción más en su vida. ¿por qué, precisamente ahora, todo aquello que era tan preciado para ella, estaba perdiendo su significado?

-No creo que la persona que te dio aquel violín te haya mentido… sigues siendo lo más especial para él…

Dice Jin como si estuviera leyendo los pensamientos de Anika. Se acerca a ella y la abraza con tal fuerza como si quisiera evitar que volviera a sumergirse en ese estado tan lamentable de la noche anterior. Le acaricia el cabello mientras se inunda del olor del mismo. Pero el ringtone del celular de Anika rompe la atmósfera tan íntima que se creó alrededor de ellos. Lentamente, se separa de Jin y cansada contesta la llamada, pero su semblante cambia cuando escucha la voz al otro lado de la línea.

-…Ryo… ¿qué quieres?… no es de tu incumbencia… por favor… ¡No puedo hablar contigo en este momento!…. ¡Entiende!… Maldita sea…

Anika cierra de golpe su celular y con la mano libre se masajea la sien, mientras su cuerpo comienza a temblar ligeramente. ¿Hasta cuando Ryo seguirá atormentándola? ¿Hasta cuando Anika seguirá permitiéndolo? Sin esperar a Jin, toma rápidamente la maleta y sale del departamento, camina por un amplio y largo pasillo hasta llegar a las enormes puertas metálicas del elevador. Busca los botones para activarlo, pero sólo encuentra números y lo que parece ser un detector de huellas digitales.

-Si, lo sé… es un fastidio… pero son medidas de seguridad del edificio. Sólo así podemos estar seguros todos los inquilinos…

Jin se acerca y marca una serie de números, al escuchar un beep coloca su dedo índice en la pantalla y la puerta del elevador se abre al instante. Los dos entran al lujoso pero a la vez sencillo especio: la parte baja tiene maderas finas en un color chocolate y la parte superior está cubierta de espejos que llegan hasta el techo, el espacio es amplio como los elevadores de los hospitales.

Llegan hasta el estacionamiento subterráneo, el cual parece todo un showcase de autos último modelo: Hummers, Mercedez Benz, Cadillac, Porsche, Jaguar, todos en colores muy sobrios. Entre ellos, destaca un auto en un flamante color rojo: un Ferrari 360 Spider. Demonios, lo que ha de correr ese auto en las carreteras. Aunque, claro, su dueño ha de ser un señor de 40 años que sufre la crisis típica de su edad y cree que con eso podrá satisfacer su juventud perdida, y claro, compensar de alguna manera un complejo relacionado a tener una “virilidad” pequeña.

Anika se coloca al lado de un Cadillac Escalade en color negro que está al lado del Ferrari, esperando que Jin abriera las puertas, pero cual va siendo su sorpresa que el beep al desactivarse la alarme, es la del Ferrari.

-¿En verdad creíste que tendría una Escalade?… Es demasiado grande… Ni que mi “amiguito” fuera tan pequeño…

Jin le sonríe divertido mientras le quita la maleta y la coloca en el asiento trasero.

-¿Y qué crees que representa este auto? ¬¬

Anika lo mira inquisitoriamente

-¿Esto?… Representa toda mi “potencia”…

Jin suelta una carcajada seductora mientras le abre la puerta a Anika. ¿Su potencia? ¡Demonios! ¿No pudo elegir un auto menos llamativo?

-Vaya… Si que tienes seguridad en ti mismo…

Anika le regresa la mirada mientras dice esto en tono sarcástico

-¿Quieres saber que tanta seguridad tengo en mí mismo?

Y sin más, Jin hace rugir el potente motor del Ferrari. Sale disparado de su cajón de estacionamiento, esquiva fácilmente un par de autos que iban llegando, toma peligrosamente dos curvas al salir completamente del estacionamiento subterráneo y por poco choca con un auto cuando sale a la calle principal. Como  ya pasa del medio día, el sol está a todo lo que da, lo que lastima los ojos de Anika en parte por la cantidad de alcohol que había consumido anoche. Busca sus gafas obscuras en su bolso, gracias a los dioses nunca sale sin ellas.

-¿Y bien? ¿sorprendida?

Pregunta Jin volteando a ver a Anika, descuidando un poco la atención en el camino

-La verdad… No….

-¿Eh?….

Jin se quita sus gafas de sol para poder observar mejor la expresión de Anika

-Admito que tienes un auto espectacular, pero… ¿No crees que es demasiado llamativo, aún para ti?

-Me gusta llamar la atención… si mal no recuerdo, te lo dije ayer…

Jin sonríe de nueva cuenta de manera atractiva. Al detenerse en un semáforo en rojo, observa como un par de chicas en otro auto y otro par que está sobre el puente peatonal, lo observan como si estuvieran viendo a un Idol o a una estrella de cine. Lo único que hace Anika es bajarse más el gorro que trae para poder cubrirse el rostro al ver como Jin las saluda con la mano y les manda besos.

-Lo único que falta es que prendas el estéreo a todo volumen… Aunque… Este tipo de autos no cuentan con un buen sistema de sonido. Una verdadera lástima… por… lo… caro… que… es…

Anika se queda callada al ver como Akanishi enciende el estéreo y de sus bocinas se escucha estridentemente “Love, Sex and Magic” de Justin Timberlake. Jin la mira triunfante.

-Deja de decir cosas tan malas de mi auto… también tiene sentimientos ¿Sabes?

En cuanto el semáforo se pone en verde, Jin vuelve a poner al topo el motor del Ferrari y salen disparados por las calles. Mientras se pasa un par de semáforos en preventiva, casi atropella a 3 perros y ocasiona un par de accidentes, Akanishi iba cantando a todo pulmón, olvidándose hasta cierto punto de Anika, quien se le queda viendo fijamente y no puede evitar reírse.

-¿Qué sucede?

Jin voltea sorprendido al sentir la pesadez de la mirada de Anika.

-No sabía que además de tener un Ferrari, vivir en una lujosa fortaleza, ser todo un Casanova, egocéntrico…

-Gracias por tenerme en tan buen concepto…

-…Cantas muy bien. Me sorprendes Akanishi… digo, Jin. Sinceramente, no me lo esperaba… me agrada mucho tu voz…

Anika prende un cigarro mientras le sonríe sincera a manera de reconocimiento. Contraria a la reacción que esperaba Anika, Jin no suelta ningún comentario en contra-ataque, ni ve alimentado su ego. Simplemente voltea el rostro y un dejo de sonrojo aparece en su pálido rostro.

-Gra-Gracias…

Responde Jin en un susurro

-Te… ¡Sonrojaste! ¡No puedo creerlo! ¿No que muy seguro de ti mismo, de tus espectaculares cualidades? ¬_____¬

-…¡URUSAI!…

-El gran Jin Akanishi sonrojado… Eso no me lo esperaba, debo de admitirlo. Como tampoco me esperaba escuchar a ¡¿Justin Timberlake?! ¡¿Really?!… Tienes pésimo gusto en música u_ú

-No es mi culpa… Yamashita ha de haber tomado mi auto prestado… él es fan, yo no… Pero, veamos… ¿Muy conocedora de música? Según tú ¿Qué tipo de género le queda mejor a mi auto? ¬_-

-Escucha y aprende…¬¬

Anika quita la opción de CD y pone el estéreo en modalidad Radio. Busca su estación favorita y para su suerte estaban transmitiendo una de sus canciones favoritas , con la que solía conducir a toda velocidad: “Did My Time” de Korn.

-…

– ¿escuchas la GRAN diferencia?

-… Eres demasiado extraña…

– ¡Déjame en paz!

-Jajajaja… De acuerdo, de acuerdo… Por cierto, tu amiga tiene cierta fijación por mi amigo…

-¿Mitzuki? ¿Quiere ultrajarlo? Si, es muy de esas…

-Algo parecido… Lo quiere convertir en su “Muso” Inspirador para algo relacionado con un desfile de modas…

Ante la sola idea de ver a Yamashita sobre la pasarela, le causa una tremenda diversión la cual termina en una sonora carcajada

-¿En serio? Ya veo… Será mejor que le digas a tu amigo que se vaya cuidando porque cuando Mitzuki se propone “Conseguir” a alguien… No para hasta que ya lo tiene en sus manos… Literalmente jajajaja. Así le hizo con mi hermano y siguen juntos desde hace 6 años O_O ¿Qué miedo, no?

-¿6 años? … son nada…

– A mi me parece una eternidad…

-¿Te gustaría saber lo que es una eternidad?

Jin se detiene en otro semáforo en rojo y mira detenidamente a Anika. Aunque tiene puestos los lentes de sol,  se puede sentir una mirada repleta de un sin número de sentimientos tan confusos: Tristeza, soledad, deseo, pasión, como si esos ojos reflejaran varias vidas, varias vivencias. ¿Una eternidad?, en verdad parece como si Akanishi hubiera vivido toda una eternidad.

-Tú eres el extraño… En la siguiente esquina, por favor da vuelta a la izquierda y sigue derecho dos cuadras más y de nueva cuenta gira a la izquierda. Y por favor, disminuye la velocidad. Estas calles no están hechas para soportar la “potencia” de tu auto…

Jin sigue las instrucciones de Anika al pie de la letra. A los pocos minutos llegan a su destino. La casa de Anika es sencilla, de dos pisos con un pequeño jardín exterior y un árbol de cerezo el cual florece cada primavera. Con una cerca de madera, dos pequeñas columnas de piedra, dos faroles y el apellido de los hermanos en una placa plateada, dan la bienvenida. Cuando se estaciona completamente, Jin se baja del auto, le abre la puerta a Anika y le extiende la mano para ayudarla a bajar del auto. Cuando voltea, Anika ve el auto de Ryo estacionado. Maldita sea. No está de humor para lidear con él en este preciso momento, mucho menos si la ve llegar con Jin.

-Gracias Jin, has sido muy amable al tomarte tantas molestias. Hasta aquí podré arreglármelas yo sola…

Mira fijamente la puerta de su casa y se imagina a la perfección lo que está pasando y lo que pasará en el momento en que ponga un pie adentro.

-¿Estás segura? Lo más correcto es que entre contigo y hable con tu hermano…

-El problema no es mi hermano…

De repente se oye una voz proveniente de la calle. Al voltear se encuentra a Toma, quien había sacado a pasear a su perro bóxer “Momo”

-¡Anika! ¡Qué bueno que estás bien!… Nos tenías muy preocupados…

Después de abrazarla, se queda mirando a Jin. ¿Dónde lo había visto antes? ¿La noche anterior? ¿En el mandala? No recuerda muy bien, lo más seguro porque estaba demasiado obscuro.

-¿Y tú eres…?

Momo comienza a emitir un gruñido amenazante había Jin. Anika comienza a acariciarlo y lo mira en señal de disculpa.

-No te preocupes, nunca he sido del agrado de los animales… Mi nombre es Jin Akanishi y soy hermano de Aibu, la amiga de Anika…

Al estrechar la mano de Toma, este puede sentir una energía extraña, animal, amenazante, peligrosa, pero no hacia su persona, es como si esa fuera la naturaleza de Akanishi

-Toma Ikuta… Amigo de Anika. Creo que será mejor que entrés Ani-chan, Tego está muy preocupado…

Se queda mirando el Jeep Wangler Rubicon de Ryo

-¿Qué hace él aquí?

-No lo sé Anika… Habrá llegado cuando saqué a pasear a Momo.

Toma dice esto con disgusto nada disimulado. Gracias a dios que Anika había llegado, ya que de lo contrario, terminaría peleándose de nuevo con Ryo. Anika abre la puerta y lo primero que ve es a Tegoshi caminando de un lado a otro de la sala y a Mitzuki tratando de calmarlo. Al momento de entrar a la casa, Tegoshi corre al encuentro de su hermana y la abraza para después sujetarla fuertemente por los hombros.

-¡Me tenías demasiado preocupado! ¿en qué estabas pensando al irte así, sin avisarme?

-En verdad… lo siento Tego… Yo…

Pero Anika se detiene en seco al ver que Ryo sale de la cocina. Al verla se acerca a ella con una mezcla de enojo y preocupación en su mirada.

-¿con quién demonios estabas?

-Eso es algo que no te incumbe… Nishikido…

Anika trata de pasar e ir a su habitación pero Ryo la detiene sujetándola por el brazo

-¿Quién es el imbécil que contestó tu celular anoche?

-¿A qué te refieres Ryo? Anika ¿No estabas con Aibu?

Ahora Tegoshi se acerca a ellos dos completamente confundido. Toma se coloca junto a Mitzuki en uno de los sillones de la sala porque esa es una pelea familiar, aunque no acepta el que Ryo se encuentre inmiscuido en ella, por lo que decide hacerse a un lado para no romperle la cara.

-El “imbécil” que contestó el celular fui yo…

Todos voltean al escuchar la voz fantasmal de Akanishi, tan calmada pero a la misma vez hay un dejo de enfado por las palabras de Nishikido.

-¿Y tú eres…?

Tegoshi lo observa intrigado ya que Jin se encuentra parado en el umbral de la puerta sin entrar por completo a la casa

-Jin Akanishi ¿Puedo pasar? Creo que te debo una explicación con respecto a tu hermana…

Jin se quita los lentes de sol y mira fijamente a Tegoshi con esos ojos castaños

-Adelante…

Jin da unos cuantos pasos dentro de la casa sin apartar la vista de Ryo, quien se acerca al lado de Anika como un animal salvaje protegiendo su territorio. Akanishi se quita el sombrero y como un modelo profesional, sacude ligeramente su obscuro cabello, el cual se acomoda perfectamente. Sus ojos se muestran fríos y amenazantes y no quita la vista de Ryo. Mitzuki al verlo, no puede evitar dejar escapar un pequeño gritito.

-¿Are? … ¡Eres tú! ¡El amigo de Yamashita!….

-¡Mitzuki, por favor!… No es el momento…

Toma la sujeta del brazo y la vuelve a sentar en el sillón donde se encuentran

-Gomen, Gomen… TOT

Jin la mira divertido y su mirada se relaja un poco. De inmediato vuelve su atención a Tegoshi, quien le hace un gesto para que se siente en la sala, la ofrece una taza de café la cual Akanishi acepta educadamente.

-¿y bien? ¿Qué sucedió anoche?

Dice al momento de entregarle una taza humeante de café

-Después de que Aibu, mi hermana, te hablara, sucedió un pequeño accidente…

-No sabía que tuviera un hermano…

Añade Ryo con cierto escepticismo en la voz, sin dejar de mirarlo peligrosamente. Anika, quien seguía parada detrás del sillón donde se encuentra Jin, hace lo mismo pero a Nishikido.

-¿Por qué no te mantienes al margen de esto, Ryo?

-Anika, por favor… él solo está preocupado por ti, eso es todo…

Dice Tegoshi en tono conciliador, pero Anika no puede reprimir esos sentimientos mezcla de cierto enojo y decepción hacia Ryo.

-Así es. Nishikido-san se ve sinceramente… preocupado….

Agrega Jin mientras toma la mano de Anika y la ayuda a sentarse a su lado. Todo el mundo presente en la sala mira extrañado esa cercanía, esa intimidad entre Jin y Anika.

-Anika… ¿qué pasó anoche? Suéltalo Ya…

-Bien… Tego… Anoche yo…

Anika baja la mirada como si buscara las palabras adecuadas para explicarle a su hermano que tuvo una “sobredosis” accidental de su medicamento, pero Jin se le adelanta al responder.

-Como saben mi hermana administra el “After Dark” y también trabaja hasta el cierre del mismo. Todas las noches la espero para asegurarme que está bien y nadie se acerque para molestarla…

-Vaya… que hermano tan considerado…

Tanto Anika como Jin miran a Ryo enfadados, pero es Akanishi quien deja escapar un gruñido casi animal que, al parecer, sólo había sido percibido por Anika.

-…Anoche llegué un poco tarde,  por ello ya no las había alcanzado en la puerta trasera del bar… caminé hasta el estacionamiento y si hubiera tardado unos minutos más, un par de maleantes las hubieran asaltado y dios sabe que otra cosa…

Mitzuki y Tegoshi están hipnotizados por la manera de contar de Jin. Ryo no se traga ni una palabra que dice ni tampoco su coartada. Toma mira fijamente a Anika e, igual que Ryo, no está muy convencido de todo aquello

-…así que me acerqué lo más rápido posible y me aseguré que aquellas dos personas no las molestaran mas. Debo admitir que tu hermana es una chica muy valiente, ya había golpeado a uno de los delincuentes… pero obviamente no podría con los dos ella sola…

-¡¿Vas a seguir escuchando estas mentiras Tegoshi?!

Ryo se levanta exasperado mirando a Tegoshi

-claro… bueno, ya sabes, Anika es muy impulsiva y si le creo que haya golpeado a uno, tú mismo la acompañabas a clases de boxeo… hasta creo que golpeó al otro….

-Así es. Ya iba por el segundo, pero como te dije, no podría con ellos. Así que me hice cargo. Mi hermana, aunque aparenta ser fuerte, se pone muy nerviosa… no le gusta admitirlo. Tenía miedo de que aquellos dos las siguieran hasta su departamento, por lo que las acompañé para que se sintieran seguras.

Jin da un sorbo al café que tiene frente a él. Anika trata de que su sorpresa no salga a flote para no echar de cabeza a Akanishi. Demonios ¿de dónde saca tantas ideas dignas de una novela?

-Ahh *O* Akanishi… eres todo un caballero… de hecho, Anika y tú se ven muy bien juntos. No nos molestaría tenerte como cuñado, ¿Ne, Tego-chan?

Mitzuki se acerca y se sienta al lado de Tegoshi, mirando maliciosamente a Ryo quien está recargado en la pared fumando sin dejar de mirar a Jin.

-¡Deja de decir tonterías Mitzuki!

-Ryo-chan… Sabes que es una broma…

Mitzuki se levanta para poder abrazar a Ryo y darle un beso en la mejilla

-¡Simplemente no creo la fachada de Akanishi! ¡No creo que su preocupación desinteresada sea verdadera!

-¿y tú? ¿En verdad te preocupas por ella?

Saliendo de su silencio, Toma mira fijamente a Ryo. Ya está harto de su insistencia por hacerse pasar como el más preocupado por Anika cuando él fue quien ocasionó todo esto.

-¿quieres que terminemos lo que tenemos pendiente, Ikuta?

-Con mucho gusto Nishikido…

Toma se levanta, acercándose rápidamente a Ryo. Anika al ver esto, se levanta inmediatamente y se pone entre los dos, mira suplicante a Toma quien por todos los medios trata de calmarse. ¡oh! Si pudiera darle un solo golpe en eso rostro tan cínico de Nishikido. Jin observa todo esto con ojos fríos y sin emoción alguna. Definitivamente es una situación interesante pero por el momento su participación ha terminado por el día de hoy. Se levanta solemnemente del sillón, agarra sus cosas y se dirige a Tegoshi.

-Creo que ha llegado el momento de retirarme. Te agradezco mucho la taza de café, estaba deliciosa. Lamento haber aparecido de esta manera, pero mi hermana tuvo un inconveniente en el bar, así que tuve que tomar su lugar

-No, no te disculpes Akanishi. Gracias a ti por cuidar a mi hermana. Te estaré siempre agradecido.

Los dos hacen una pequeña reverencia para después estrechar manos

-Espero poder verte pronto y en una situación diferente

-claro que si Tegoshi. Con gusto estaré visitándolos ahora que cuento con un motivo…

Jin se queda viendo a Anika, ahora sus ojos cambian la fría mirada a una llena de deseo. Se coloca de nueva cuenta su sombrero y camina hasta donde está ella, tratando de calmar los ánimos entre Ryo y Toma. Con habilidad se mete entre ellos y sujeta de la mano a Anika para acercarla a la puerta

-Debo irme, mi presencia creo que te causa cierto conflicto con Nishikido… lo lamento…

-No te disculpes, no tiene nada que ver contigo… el tiene… conflictos con todo el mundo…

-Ya veo… Espero que esta no sea la última vez que nos veamos…

Jin comienza a acariciar la mejilla de Anika y se inclina para poder besarla en la mejilla. Obviamente Ryo observa detenidamente y está a punto de ir a romperle la cara a Akanishi, pero Mitzuki, consciente de las intenciones de Nishikido, se acerca a Jin y lo separa de Anika.

-Ne… Akanishi-kun… ¿Podría pedirte un favor?

-Si quieres el número de Yamashita, tengo algo mejor para ti: su dirección, su mail y las tiendas en Roppongi que suele frecuentar…

-*O* wua! Genial! Gracias!… pero…

Agarra la tarjeta que le entrega Jin con todos los datos de Yamashita escritos a mano

-¿no se enojará contigo por darme sus datos? o_o

-claro que si… pero creeme, deseo que lo pongas a caminar sobre la pasarela… ¡Cuento contigo!

-¡Yeah! ¬¬ lograré que ese Yamashita del mal sea mi “Muso” inspirador ¡lo prometo!

Mitzuki estrecha manos con Jin y los dos sonríen en complicidad. Si, Yamashita no tendría oportunidad de zafarse de Mitzuki. Jin se coloca sus gafas de sol y sujeta de nueva cuenta la mano de Anika, besándola antes de salir de la casa, sonriendo. Ella se queda parada todavía en shock por la actitud que tiene Akanishi para con ella. Al momento de perder de vista a Jin, cierra de golpe la puerta y se dirige a Ryo

-¡¿Qué coño pasa contigo, Ryo?!

-¡Eso mismo te lo pregunto a ti, Anika! ¡Si crees que me voy a creer todo el teatrito que ese imbécil y tú han montado, estás muy equivocada!

La mirada de Ryo ya no puede ocultar su rabia

-¡¿Y crees que eso me importa?! ¡Te estás dando demasiado crédito! ¡¿por qué atacaste a alguien que sólo estuvo a mi lado con la única intención de ayudarme?!

Anika se planta frente a Ryo, mirándolo directamente a los ojos y sus palabras están llenas de fastidio por esa “obsesión” que tiene Nishikido por tratarla como si fuera cualquier cosa que aún le perteneciera

-¡¿Ayudarte?! ¡No seas ingenua!

-¡¿Y a ti qué más te da?! ¡Si ya no somos absolutamente nada tú y yo?!

-¡Ah! … ¡¿Y a provechaste eso para ir y acostarte con él?”

-¡No me jodas Ryo!

Al escuchar la gran pelea entre Ryo y Anika, Tegoshi se acerca a ellos, ya cansado y harto de las mismas peleas y disputas.

-¡Ya basta ustedes dos! ¡Estoy cansado de escucharlos pelear por idioteces!

-Pero…Tego…

-¡¿crees que no es cansado para mi el que no puedas estar en el mismo lugar sin que te pelees con él?!

Tegoshi se muestra claramente enojado

-¡no estoy seguro de qué carajos pasó en la fiesta de anoche, pero ya estoy harto de que tus problemas están afectando mi vida!

Anika no puede creer lo que está viendo y escuchando; su hermano en verdad se ha visto afectado por sus problemas, a pesar de todos sus esfuerzos para evitarlo.

-Tegoshi…

Mitzuki se acerca y le acaricia el rostro tratando de calmarlo

-Entonces… ¿crees en todo lo que ha dicho Ryo?

-No creo que él haya sido el único culpable… Sería demasiado tonto de mi parte el creer que tú seas la víctima…

La mirada de Tegoshi demuestras un remolino de emociones: tristeza, decepción, enojo… y esa mirada es más de lo que puede soportar Anika, así que coge de nueva cuenta su bolso y camina hasta la puerta. Ryo la sigue y trata de detenerla, pero no se esperaba que ella lo golpeara con el puño cerrado

-¡Eres… Eres… un…!

La frustración y la impotencia evitan que pueda mencionar palabra alguna. Lanza a Ryo contra la pared y azota la puerta en sus narices. Nishikido da la media vuelta y trata de hablar, de dar una explicación pero Tegoshi, de la manera más fría le dice

-Vete…

-Déjame explicarte…

-Vete Nishikido…

Tegoshi ya no se digna a mirarlo y se sube a su habitación. Mitzuki deja escapar un suspiro y no sabe qué hacer, si seguir a Tegoshi o calmar a su amigo, Ryo.

-estarás satisfecho, Nishikido…

Dice Toma, quien está parado apretando fuertemente los puños para no agarrarse a golpes y agravar más la situación

-Vete al infierno Ikuta…

Ryo sale con paso firma de la casa de Anika y se dirige hacia su Jeep

Desde un auto rojo, alguien observa detenidamente lo que acontece en ese momento. Desde cómo Anika había salido corriendo de su casa con rumbo desconocido y cuando Nishikido se había retirado en su Jeep haciendo rechinar las llantas del mismo. En su mirada se ve cierto grado de placer causado por las escenas de las que ha sido testigo. Una sonrisa de satisfacción se dibuja en sus labios y al momento de prender el potente motor del auto italiano, se muerte el labio inferior y sale disparado del lugar en donde había estado estacionado. El primer paso de su plan ha salido a la perfección, ya falta poco para alcanzar su objetivo.

8 comentarios sobre “My Inmortal Cap. 05

  1. pandita!!! muy weno tu fict!! esperare con muxas ansias el cap6….sin dudas estara lleno de sorpresas como en los cap anteriores…..ahhhh ya m enlokesco con solo pensar en las cosas q sucederan…tu sabes como suele volar mi imaginacion hahahahaha…
    sigue escribiendo tus ficts q de vdd me hacen super adicta!…
    un beso enorme ~.*

  2. ANEGO!!! ESTO ES GENIAL!! ya tengo ganas de leer más!! me encantóo y no me lleves la contraria ¬¬ te quedó genial y te quedó genial!!! uahh uahhh ya quiero ver a yamashita modelando por las insistencias de mizuki jajaja😄 y quiero saber que plan malvado tiene en mente jin jin *_* uahhhh uahhh uahh
    ARIGATOU NEEE!!!

  3. Arigato, por la fantastica historia……esta muy genial, te quedo buenisima….. por fa espero que salga pronto la sexta parte, que cada vez que la veo me quedo más enganchada en la historia……..
    por favor no dejes de escribir, tienes un talento innato para hacer soñar a tuslectoras.
    eres genial
    sayonara.
    arwin_17@msn.com

  4. -No te disculpes, no tiene nada que ver contigo… el tiene… conflictos con todo el mundo… jajajaja sacado de la realidad??? me ha gustado mucho tu historia en serio te felicito.

  5. No me da buena espina Jin -.- … la verdad hasta ahora solo quiero que Anika quede con Toma xD! Es el que parece tener menos problemas psicológicos x’D!
    Quiero que YamaPi aparezca en escena nuevamente ; 3 ;

    1. ¿Por qué no te da buena espina Jin? jejejejeje
      Creo que todas quieren que Anika termine con Toma…….jejej pero quien no? jejejeje
      gracias por tu comentario

¡Muchas Gracias por leer My Inmortal!

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