My Inmortal Cap. 16

VIERNES

11:43pm

Nagase ya lleva tiempo esperando a Sho en la puerta del bar Inferno, uno de sus lugares favoritos por varios motivos: Cerveza negra ilimitada, carne en todas sus presentaciones y ambientado por música de los reyes Aerosmith y The Rolling Stones. Esperaba que Sho no llegara en su limusina gritando “¡Hey! Soy el super ultra popular millonario heredero Sho Sakurai”, lo único que desea es pasar una noche amena con su amigo como en los viejos tiempos. Él lo necesitaba, pero Sho muchísimo más. Enciende uno de sus Malboro 100’s mientras mira travieso a un par de jovencitas que pasan frente al bar.

Por otro lado, Sho va incómodo manejando un Jetta color negro, hacia mucho que no conducía un auto él mismo. Tal vez está un poco nervioso  porque hace mucho tiempo no salía con Nagase fuera del plan “trabajo” y en verdad quiere salir con su amigo. Lo estima mucho, por algún tiempo fue su senpai y le enseñó todo lo que sabe. Aunque, pensándolo bien, lo que lo tiene nervioso es lo que tuvo que hacer Nagase para chantajear a Mika y, a su vez, Mika que recibiría a cambio. No soporta que esos dos lo utilicen como si fuera una partida de dominó, los puede imaginar con claridad, sentados frente a frente mirándose fijamente, Nagase tosco: “Si yo gano Mika, me quedo con Sho” y a su vez Mika respondiéndole “Nagase, esta vez Sho es mío”. Tiene tantos problemas y cosas en qué pensar para que esos dos aún jueguen con esas cosas.

Mientras refunfuña molesto, llega al mentado restaurante que no es restaurante en absoluto, es una taberna Bar & Grill. Para colmo, no hay valet parking por lo que se tiene que estacionar él mismo. ¡Argh! Sólo espera que haya buena comida porque para variar, no ha comido absolutamente nada, y ni para qué iba a su casa con la Obachan Hikaru, si ya sabe que cuando se trata de comida no hay nada.

Nagase observa que el conductor de un Jetta le cuesta estacionarse en la calle frente al bar. No puede evitar soltar una carcajada. Aunque Sho lo niegue, no puede evitar llamar la atención de una forma o de otra, lo hace de manera inconsciente. Sólo espera que no salga vestido con un traje Alexander McQueen y zapatos Loubutoin… Espera ¿Loboutin hace zapatos para hombre? ¡A quién le importa! Cuando Mika insiste en hablarle de marcas y diseñadores, no le presta atención.

Sho se baja del Jetta vestido totalmente casual, nunca se pondría unos jeans así que Mika le eligió un atuendo Prada: pantalón sencillo azul marino, una camisa de manga larga blanca, zapatos negros y un blazer color negro. Cruza la calle, ve a Nagase fumando y no puede evitar reírse. Da una mirada despectiva al letrero del bar que brilla en colores rojo, naranja y amarillo haciendo honor a su nombre

-¿Aquí, en serio? ¿Infierno?… Al menos dime que venden comida…. Traigo un hambre insoportable y me duele la cabeza como no tienes idea…

-Es porque no tomas café, Sakurai…. Sólo esa asquerosidad de té ¡¿Qué es eso Sakurai?! ¡Hazte un hombre ya, Sho!… Ese té de la Obachan Hikaru está más ralo e insípido que nada…. ¡A quién le importa la comida! ¡Venimos a beber… B-E-B-E-R!

Nagase le pasa un brazo por los hombros y lo atrae hacia él

-Con el primer par de cervezas te olvidaras del dolor de cabeza…

Sho trata de zafarse del agarre de Kuma pero este lo incrementa.

-No, no… Mañana tengo clases en tu escuela. Según Mika me mandó aquí porque me ibas a indicar el movimiento de Waseda… Y no te hagas, mañana me vas a acompañar ¡No te vayas a hacer el tonto como es tu costumbre!

De pronto Sho se pone un poco serio y voltea a ver a su amigo, quien ya está entrando al Bar.

-Nagase… ¿Qué le prometiste a Mika para que me dejara salir? ¿Y qué te prometió ella?

Kuma ignora por completo la pregunta de Sho y entra saludando a varias personas y se detiene frente a la hostess del bar para abrazarla.

-¡Yoh Rina-Chan! ¿Tienes mi encargo?

-Claro, Nagase… Reservamos la mesa de pool que tanto te gusta.

-Gracias nena…

Tras guiñarle el ojo, toma a Sho por los hombros

-Vamos Sakurai… ¿Qué te parece si iniciamos con una partida de pool? ¿Has mejorado tu juego o sigues haciéndolo terriblemente mal? Jajaja

Sho se olvida por un momento de Nagase y se queda mirando a la chica que los recibió. Del personal femenino que labora en este tipo de lugares esperarías que fueran llamativas y provocadoras pero ella no lo es, es simple, si, una chica simple pero no por ello deja de ser linda: cabello castaño claro que cae en suaves ondas en sus hombros, cuerpo esbelto dentro de unos skinny jeans, playera negra con el logo del bar y botines con tacón, casi sin maquillaje y sus accesorios son sencillos.

A los ojos de Sho, la piel blanca y que no traiga casi maquillaje es lo mejor en ella

-¿Mmmh? ¿Qué decías?

-Vaya, vaya… ¿Qué es lo que veo? ¿Una mirada de lujuria en el correcto y virginal Sho Sakurai?

Nagase suelta una ronca carcajada que se escucha por la mitad del bar a pesar de la música de fondo.

-¡Pool! ¿Sigues jugando mal? Al menos dime que has mejorado un poco… Es aburrido ganar siempre ¿Sabes?

Sho levanta la cara para ver a Nagase y simplemente sonríe de forma apacible

-ah… Creo que la he visto en algún lugar y… billar…. No, sigo siendo igual de malo… Eh, Nagase… Dime ¿Qué tengo que saber de Waseda? ¿No estamos aquí por eso?

-Antes que nada…

Nagase lo sujeta por los hombros para ponerlo frente a él y después despeinar el perfecto peinado de Sho y sacudir su cuerpo un poco

-… Estás aquí para DIVERTIRTE ¿Escuchaste?… Primero beberemos un par de tragos, jugaremos y después te platicaré la situación en Waseda…. SÓLO si eres un buen niño y te sueltas un poco.

Brusco como es él, lo empuja para entrar a la zona reservada para ellos dos.

Dos horas después jugar billar, varios litros de cerveza y plática amena, que más bien eran burlas de Nagase hacía Sho, el ambiente relajado continuaba. A Sho no le queda de otra que aceptar que necesitaba ese pequeño relax despreocupado de su amigo, el cual le da nuevos bríos. Se siente a gusto, como no se sentía en mucho tiempo. Últimamente la sede de Slayers en Kyoto lo está presionando más que de costumbre, eso aunado a las exigencias cada vez más grandes en Joss que también incluyen las de Mika y por si fuera poco, las clases en la Universidad Waseda le iban a quitar el poco tiempo que le quedaba durante 6 semanas, así que esta noche trataría de ser solamente Sho y olvidarse de todo el peso que conlleva el apellido Sakurai tanto en el mundo “real” como en el sub-mundo.

-… Y así estuvo… ¡La modelo americana y su estilista jotita peleándose por mí!… Jajajaja… Sé que soy irresistible para todos pero… ¡Nunca me había dado cuenta a qué grado!

Sosteniendo su taco le sonríe a su amigo

-Anda Kuma… Te toca tirar….

Nagase se ocupa de su tiro mientras comienza a sonar “Legendary Child” de Aerosmith, lo cual provoca que el grandioso Kuma haga una demostración de su ritmo, que no es más que mover las caderas para todos lados. Sho suelta la segunda carcajada de la noche y vuelve su  mirada a la mesera amiga de Nagase, quien está lejos de ellos acomodando a las personas en sus lugares. No ha de tener más de 21 años a lo máximo. De pronto ella le recuerda a otra chica que conoció hace tiempo, algo en esa fragilidad perdida, en su esfuerzo sin rumbo lo conmueve.

Ella siente la mirada y voltea devolviéndole una sonrisa tímida, él sonríe amable en consideración al gesto y de pronto se da cuenta que, en definitiva, esta chica sólo comparte el físico con aquella otra que era incapaz de sonreírle. “La Chica Beatle”, como le decía su amigo Aiba en su época en la Universidad Keio. Ya no la mira más y regresa su mirada a Nagase, quien sigue bailando al ritmo de Aerosmith mientras le sigue contando sus aventuras. Sho le sonríe pero más con los ojos que son la boca y, sin detenerse mucho a pensar, le pregunta

-¿Cómo te gustan las chicas, Nagase?… Ya sabes… No para un rato si no…

Se queda callado un instante pensando cuidadosamente lo que le va a decir

-…“The One”…

Lo mira muy fijo e interesado en la respuesta de Nagase, quien detiene su bailoteo y se rasca la barba de varios días.

-Ah… Bien, eso… No cualquier chica puede aceptar y soportar nuestro estilo de vida, así que debe ser una mujer decidida, con carácter, sin miedo… Pero también busco llegar a casa y encontrarme con una cálida sonrisa que me haga olvidar las pesadillas que vemos cada noche… que me haga recordar el por qué estoy haciendo esto… Ya sabes… si… Yo se que todos piensan que soy un idiota pero… quiero creer que estoy creando un mundo mejor para ella…

Por un momento, los ojos bromistas de Nagase se llenan de una mirada seria y Sho sabe que está pensando en “su chica”, y de pronto siente pena por él.

Nagase no mantiene mucho esa mirada en su rostro y rápido adopta su clásica actitud despreocupada

-¡Y claro! Debe saber cocinar, saber de mecánica y… ¡Que no utilice ropa interior es muy importante! Jajaja…

Ahora Sho se ríe de una forma no educada, sino que suelta una carcajada sonora. Si, ese es Nagase

-Mmm… Ya veo…

Dice sonriendo y ahora levanta la vista a la pared, evita ver a la mesera, sabe que ahora es ella la que lo observa y no entiende por qué  de pronto la chica dejó de interesarle. Tal vez  el hecho de que ella le sonriera hizo que él perdiera completamente el interés porque el enajenamiento que sintió por ella al recordarle a esa otra chica, se apagó de golpe y sabe que no volverá.

Lanza un suspiro como si la idea le pesara, mientras Nagase sigue enlistando las cualidades de su chica ideal

-No me gustan las nenitas delicadas… ¡Que eructen conmigo es un Most! Jajajaja…

Sho lo voltea a ver, pero no dice nada y vuelve a su estado anterior de aburrimiento

-¡¿Qué?! ¡¿Ahora qué dije?!

Nagase baja el taco y le apunta con el mismo cuando Sho lo mira sorprendido

-¿Qué dijiste de que…?

-Algo te traes Sho… Tú nunca me preguntas por mujeres… ¿Qué te sucede?

-Nada en particular… Sólo me llamó la atención algo que vi y me pregunté cómo sería tu “One”… No tengo mucha idea de cómo sería la mía, sólo sé que no quiero alguien débil ni…

-¿Cómo quién?…

Nagase corta la idea de Sho

-Anda… Puedes hablar con este viejo Kuma…

-¿Cómo quién que…?

Sho se ríe

-¿Cómo quien no quieres que sea tu One?… Dame un ejemplo… Mira, en mi caso, yo  nunca me casaría con una de tus modelos, son demasiado nenitas… o como Mitzuki, una alumna que tengo y vas a ver que es demasiado princesita para mí…

Sho lo mira a lo lejos como si recordara algo y finalmente le responde

-No me gustaría una chica débil, ni tonta… Pero no tengo un prototipo de alguien… Sólo sé que no me gustan las chicas… ah… “emos”… Melancólicas… Ya sabes, del estilo de las que hablan solas… En cuanto a la “One”… Ni yo sé… Creo que tal vez es Mika…

Ambos se ríen. Nagase enciende otro de sus cigarros y mira a Sho

-Las chicas melancólicas… las que todo el mundo considera raras… Son las que más me agradan… Nadie espera nada espectacular de ellas, pero tienen tanto que ofrecer y no les dan la oportunidad de demostrarlo… Prefiero mil veces a una chica melancólica que a una chica feliz.

-Sólo tú preferirías a una melancólica… Yo las detesto… Solo verlas hace que me repugnen… Es real, no las puedo soportar… Ni siquiera estar en la misma habitación. Hacen que me enfade con sólo verlas…

Sho se detiene por un momento, fijando su atención en las bolas dispersas sobre las mesa de billar y realiza el tiro

-Pero… Nagase…. Si te gustan tanto ¿Por qué tu chica no se parece nada a ellas?

-Mi… Chica… Es una chica melancólica… Ella trata de no mostrarse así conmigo pero sé lo que guarda su corazón… Sé lo que la lastima…

Sho vuelve a sonreírle

-Eres un tonto y yo igual que tú… ¿Te cuento una anécdota de nuestro Jefe? Una que no conoces de Hiroshi…

-Me encantan las anécdotas del Jefe… Adelante….

Nagase vuelve a hacer un tiro perfecto y bebe de un solo trago su Corona.

-Cuando regresé a Japón, tú andaban en Camboya en una misión… Entonces entré a Keio para cursar mi segunda carrera… Joss estaba a la perfección y no tenía muchos pendientes en la vida Slayer, podía concentrarme en mi nueva carrera y la nueva universidad…

Sho se queda callado por un tiempo considerable, escogiendo los recuerdos

-¿Me contarás una historia aburrida del Consejo Slayer que sólo tú consideras divertida como siempre?

-¿No quieres que te cuente? ¡Luego dices que nunca hablo contigo! Jajajajaja….

-Jajajaja…. Es broma Sho… Sabes que como tu Senpai me intereso en lo que cuentas así que ¡habla o eructo enfrente de tu hermosísimo rostro en este mismo instante! Jajaja…

-Bien… Para no hacer el cuento más largo… Por medio de Hiroshi conocí a una chica… Bueno, no la conocí pero si descubrí cosas de ella…. Era bastante peculiar y yo no podía dejar de mirarla…. ¿Por qué? Ni yo mismo sabía, creo que aún sigo sin entenderlo… No intercambiábamos palabra alguna…

-Uh… chicas…. Me agrada… Sigue…

-Hasta que un día el Jefe Hiroshi me mandó hablar… Se me acercó y con su típico tono… ¿Te acuerdas?… Me pasó un brazo por los hombros y me dijo “¡Oe, Mocoso! Se que que te gusta esa chica, pero será mejor que mires hacia otro lado… Ella no es para ti, así que no te metas en líos gratis… Pero en unos años te puedo presentar a alguien perfecta para ti”

Sho se carcajea al recordar al jefe y guía de ambos en su época de entrenamiento en el campamento Slayer

-Supongo que quería emparejarme con la chica Hiroshi…

Sho sonríe y da un sorbo a su bebida

-A lo que voy es que ni yo sabía que aquella chica me gustaba hasta que él me lo dijo… Me di cuenta que era cierto y esa chica era muy diferente con las que estoy acostumbrado a salir… Y vamos, yo no tenía 18… Andaba cerca de los 25… No era un niñito que se deja impresionar.

Suspira contrariado dándole vueltas a su taco

-Ahh… Olvídalo Nagase… No sé por qué de pronto te cuento esto… Sólo estoy diciendo estupideces el día de hoy…

Vuelve a concentrar su atención en el juego y enfoca la vista en las bolas de billar.

-¡Espera! ¡Quiero conocer la identidad de esa chica! Jajajajaja…. No dudo ni por un momento que el Jefe Hiroshi te haya querido emparejar con Anika jajajaja… A mí me ordenó que debía alejar al “narizón Homosexual” de su hija y si veía que le robaba su “primer beso” lo desapareciera  jajajajaja….

Sho se ríe en serio recordando cada idea loca que su Jefe llegaba a contarles

-Jajaja… El Jefe siempre imaginando cosas con su extraña hija Jajajaja…

-Esa chica… Desde el momento que la vi me llamó la atención…. ¿Qué pasó con ella? La vida fue lo que pasó… Nunca  pasó nada entre nosotros ni pasara… Pero a lo que voy es que ¿Así sucede, ne?… es decir, vas por tu cuenta y de repente te gusta alguien y no sabes ni por qué y te niegas admitirlo, aunque no sea tu tipo… ¿A ti te ha pasado?

-Si… Así es…

-Es decir… Me acabas de decir “yo nunca saldría con una princesita” pero de repente, sin saberlo, te gusta una y no sabes el motivo ¿No es extraño eso?

Sho se sienta mientras se agarra la cabeza sonriendo

-Ando raro esta noche, Nagase…. Ya te dije que no me hagas caso…

-Hasta el momento no me ha pasado… Todas mis mujeres han sido melancólicas, unas outcast… pero si me llego a enamorar de una princesita… ¡Prefiero mil veces casarme con Anika! Jajajaja

Sho lo mira y se da cuenta que con Nagase nunca va a poder hablar en serio ya que tiene más fondo un perro que Nagase. En ese momento desea que el Jefe Hiroshi viviera ya que siempre encontraba la palabra exacta, el consejo adecuado para Sho. Se levanta y vuelve a retomar su juego para olvidarse de confesiones nocturnas. Para mejorar el ambiente dice

-Vamos Kuma… Cuéntame más del tipo que te buscó pleito en la gasolinera…

-¡Uff! Ya estaba esperando que lo preguntaras…. El Kuma Street Fighter acabó no sólo con uno… ¡Sino con diez!…

Nagase da una calada a su cigarro y con una sonrisa de satisfacción mira a Sho

-…Ah… por cierto Sho… No eran tipos… Eran vampiros…

JIN

1:00AM.

El After Dark está atiborrado como es costumbre. Viernes y Quincena nunca era una buena combinación. Además de los universitarios de ley, había muchos oficinistas recién egresados dispuestos a gastar su primer pago y los otros despilfarradores ya conocidos clientes del lugar.

Akanishi ve la fila de espera para entrar al lugar y sonríe satisfecho. Pasa a un lado de las personas esperando y entra directamente ocasionando el reclamo de varios chicos al parecer universitarios, pero cuando él voltea sobre sus hombros, los chicos se quedan inmediatamente callados.

Mientras se adentra al After Dark, es consciente de las miradas femeninas que lo examinan. Si, otra consecuencia de su condición. Aunque esa noche su vestimenta es de lo más sencilla para no llamar la atención. Totalmente Burberry: Jeans deslavados, una camisa azul marino, unos Ankle Zip Hight Top Trainers de 450 dólares el par a juego con su camisa y una chaqueta de piel negra deslavada de $1.895 dólares. Precios razonables a comparación del guarda ropa de Yamashita totalmente Armani.

Se acerca al chico alto con aura de infinita flojera que se encarga del área de snacks. En ese momento está arreglando una orden.

-Hey Tacchon… ¿Dónde está mi hermana?

Una mirada a Jin y Ohkura señala con la cabeza el fondo del bar, justo donde se encuentra la oficina de Aibu. No le molesta que no conteste, es mejor para él, así se evita una plática superficial. Sonríe y le roba una espiral de papa frita al plato que estaba preparando. Tacchon no se inmuta. Vaya, ahora Jin entiende por qué saca de quicio a Aibu.

Camina esquivando a varias parejas que bailan en la pista. El show de la banda en vivo comenzaría en media hora. Justo antes de desaparecer detrás del escenario ve a Anika, quien sale de la barra con una charola llena de bebidas y las va entregando con gran habilidad en las diferentes mesas. Demonios, puede quedarse viéndola toda la noche pero, muy a su pesar, debe alejarse o corre el riesgo de quitarle esa charola, sacarla del bar y nunca más dejarla trabajar. Un último vistazo anhelante y desaparece detrás del escenario.

Camina un par de metros hasta el final de un pasillo y la puerta cristal templado se abre sin que la tocara. Ahí está Aibu, totalmente liada entre papeles y planos. No puede más que sonreír al verla: con un vestido gris de tirantes gruesos dripleado, regalo suyo por supuesto, se ve hermosa con el cabello suelto, pero él siempre lo prefiere sujeto, su cuello luce mejor. Le queda perfecto, no esperaba menos de un vestido así.

Esta noche los hermanos visten Burberry.

-Noche ajetreada allá afuera… ¿Ne, Hermana?

-… Ne, Onichan… -se carcajea ella –

Aibu sonríe al verlo llegar y hace a un lado los papeles. La puerta se cierra detrás de Jin y el seguro se pone como si fuera automático. Ella se ríe y el chico se coloca detrás de ella, coloca sus manos sobre sus hombros y comienza a masajearlos lentamente

-Ahhh… que bien se siente…

Aibu inclina su cuello para acariciar con su mejilla el dorso de la mano de Jin. Él aprovecha para besar y olfatear el cuello de su hermana.

-Mmm… Qué bien haces estas cosas hermanito…

Otro beso más pero al inhalar, la nariz de Jin alcanza a percibir otro olor que no es el suyo. Aibu se tensa y abre los ojos. Él deja de tocarla, se siente incómodo por el olor, y dice.

-Hueles a él…

El se encamina hasta una de las sillas frente al escritorio de Aibu, tan cómoda y tan fuera de lugar como la decoración tan característica de Aibu, aunque brinda un toque único. Se reclina, y deja caer su cabeza para atrás, es extremadamente cómoda para relajarse en ella. Aibu lo observa pero no dice absolutamente nada. Firma un par de papeles más y después vuelve a fijar su atención en él.  Jin le dice tranquilamente, aun con su cabeza colgada en la silla, sin mirarla.

-Su olor es reciente… Un par de horas máximo…. Ni intentes decirme que no…

Jin se recompone y la  mira.

-¿Qué quería esta vez Nagase Tomoya? El feroz… slayer…

Aibu deja los papeles y comienza a girar nerviosa su bolígrafo, mira a Jin sin pestañear por un tiempo prolongado y dice

-A mí… Me quería a mí…

Jin sonríe, la situación es incómoda hasta para él pero ahora no puede hacer nada al respecto. Tiene otro objetivo con nombre y apellido por lo cual lo deja pasar. Él asiente con la cabeza, se toca las sienes y mira un poster de Joy Division fijamente.

-¿Crees que le haya dicho a Anika algo de nuestro…-hace una pausa para hacer comillas en el aire-…  “parentesco”?

– No creo, algo que he descubierto en Nagase, es que no habla de su vida Slayer ni conmigo, además aunque no lo creas no les ha hablado de nuestra relación ni a los niños de la Universidad, ni a Anika y eso que son confidentes, ¿puedes creerlo?

Se ríe, Aibu espera la sonrisa o burla de Jin que no llega, se detiene a mirarlo y observa que tiene el mismo semblante contrariado desde que llego, se acomoda un mechón de su cabello para soltar un suspiro.

-¿Qué tienes Jin? ¿Por qué estás… taciturno?

-Ahhhhhh – Jin exhala desesperado – Hace un momento cometí un error

-¿Qué hiciste?

-Puse a Anika en peligro… ¿Qué te parece?… Justo frente a Ken y compañía… Y tuve que volver a meterme en su cabeza de nuevo…

Aibu suspira levantándose de la silla y se coloca frente a Jin tocándole la mejilla

-¿Te reconoció?

-No… Pero sabes perfectamente cómo se pone cuando entro en su mente… Por eso estoy aquí… Sólo espero que no se desmaye mientras trabaja para mi hermanita…

Los dos sonríen en complicidad

-¿Quién estaba con Ken?

-Toda su comitiva… ya sabes, incluyendo a Tamaki… Él fue quien me vio y le avisó a la bruja… Eso es lo que me preocupa, la bruja vio a Anika y luego lanzó su amenaza hacia mí…

Aibu se sienta en las piernas de Jin y comienza acariciarle el cabello

-Tranquilo hermanito… Todo va a estar bien. Ellos nunca vienen por estos rumbos y tú sabes que siempre vigilo a Anika durante el día… Si sucede algo, cualquier cosa, te avisaré…

El la mira con ternura y le acaricia de forma delicada la mejilla

-Estás preciosa… Si no fuera por tu espantoso olor…

-Como quieras…

Aibu eleva los ojos y después  hace ademán de levantarse, pero Jin se lo impide jalándola por la cintura.

-Tengo hambre…

Ella sonríe y  se aparta el cabello inclinando su cuello justo a la altura de la boca de Jin.  Él vuelve a besar el cuello lentamente pero después  la aparta con delicadeza.

-¿Crees que sea mal visto que tenga sexo con mi “hermana” en su escritorio mientras me alimento?

Aibu se ríe y sus ojos brillan  mientras le responde a Jin

-¿Crees que sea mal visto que tu amada Anika esté afuera trabajando duramente mientras tú te coges duramente a su jefa… jajaja que es “tu hermana”?

Ella se levanta de las piernas de Jin y desabrocha los botones en los tirantes que sostienen el vestido, el cual cae al piso descubriendo la delgada figura de Aibu. Jin recorre su cuerpo con su mirada para después sonreír de forma tierna, Aibu siempre genera eso en él, ternura.

-No creo que se entere…

Se abalanza sobre ella, tirándola en el escritorio. Sus colmillos afilados penetran la delicada piel de Aibu y bebe lentamente el caliente líquido rojo que mana de ella. La voltea a ver con la barbilla cubierta de sangre y dice

-¿Qué crees que dirá tu feroz Tomoya?

Ella sujeta fuertemente la cabeza de Akanishi y la vuelve a inclinar a su cuello para incitarlo a que beba de ella de nuevo.

-Sobrevivencia Jin… Es sólo sobrevivencia…

SUBARU

3:00AM

No es un sueño, lo sabe perfectamente. Es una más de sus terribles visiones, tan vívida, tan real, tan… Insoportable, una vez mas no puede despertar aunque lo intente, hasta que la maldita termine, no importa cuánto se convulsione su cuerpo, cuánto grite. Nunca despierta hasta que la visión lo abandona.

Y ahí está él, presenciando lo que parece el resultado de una matanza recién terminada. El rojo del cielo al atardecer se funde con el rojo de la sangre que cubre un extenso terreno. Camina entre los restos mutilados, algunos incinerados, otros todavía agonizan. En esta masacre no hay buenos ni malos, todos mueren por igual, sólo el más fuerte sobrevive.

Una mariposa… ¿Qué carajo hace una mariposa entre tanta muerte?… No… No es cualquier mariposa, ya la había visto en otras visiones, no sabe porque siempre la ha vinculado con ella…
Vuela sobre los cuerpos y de vez en cuando se detiene, sus alas parece que están rotas y no podrá seguir su camino. Subaru la sigue y la mariposa emprende lo que parece ser su último vuelo. Es tan extraña, por sus colores la podrías confundir con una mariposa monarca, pero en esta sobresalen los colores negros y rojos con un toque de dorado. Es hermosa en su extraña y singular forma.

Trata de hablarle intenta gritar, pero ningún sonido sale de su garganta, quiere ayudarla pero un mar de cuerpos putrefactos se lo impide, lo sujetan, lo sofocan.  Lo sueltan de pronto pero una cortina como de polvo impide la visión, no lo deja avanzar, el quiere seguir a la mariposa sabe que esta en peligro desea acercarse a ella, pero no puede, no encuentra el camino, no se detiene sigue caminando sin saber a donde va, poco a poco se vislumbra una claridad algo borrosa, y varias personas van apareciendo, primero aparecen sombras que simulan siluetas de personas, luego van mejorando y unas son más nítidas que otras, algunas están sonrientes, unas llorando amargamente, hombres mujeres, una mujer se autoproclama y se carcajea, porque cree destruida a la ¿niña? Un hombre de ojos enloquecidos, grita pidiendo perdón y suplica amor.

Subaru logra ver sus rostros, trata de grabárselos sabe que algún día volverá a encontrarse con ellos…

Se olvida de los rostros, la busca, el rastro de la mariposa de nuevo, la ve que acelera su vuelo, casi al ras del suelo… Está huyendo de algo de alguien. El se acerca quiere ver qué es pero de nuevo una bruma espesa se lo impide. ¡Maldita Sea!

La mariposa no logrará escapar… Una mano, se posa en una mano ¿De dónde apareció?…
Esos ojos…. no… no…

Ojos color caramelo lloran lágrimas negras… La mariposa está muerta entre sus manos…. La bruma negra y espesa se está acercando, ella se da cuenta y trata de correr pero el suelo a sus pies comienza a convertirse en un lago de sangre espesa y se le dificulta escapar.

La chica logra liberarse, al tratar de correr una mujer la sujeta fuertemente del brazo, no la quiere dejar ir. Hay un parecido entre ellas, sólo que los ojos rojos de la mujer destellan odio, la mano que sujeta a la chica poco a poco va fundiéndose en su cuerpo. La chica grita, está sufriendo, la niebla está a punto de tragársela.

Cuerpos salen de nuevo del piso, y lo atrapan, impidiendo de nuevo avanzar, Subaru escapa del mar de brazos y piernas y trata de llegar a la chica ojos de caramelo pero la mujer se percata de su presencia y con una sola mirada, él siente que miles de agujas perforan y congelan su cuerpo. Otra vez intenta gritar pero no hay sonido,  lucha, la mujer lo mira con odio y con voz cavernosa, amenazante le dice.

-Ella es mía… No hay ninguna ayuda para ella… No podrás evitar su destino…

El trata de hablar decirle que “¡Nunca!” pero no hay palabras, solo silencio y la terrible voz salida del infierno, que parece martillar su cerebro y sus oídos.

-Debe morir para aceptarme…. Ser una por siempre…. Renacer como lo que es…

La mujer sonríe fría… victoriosa.

-Ella al igual que yo… ya es un monstruo… ¿Qué no puedes ver que somos la misma?

El ve que por un momento los ojos de la mujer cambian y son del mismo color caramelo que el de la joven. Durante un microsegundo sonríe, podría decir que de manera maternal y pone sus manos en el pecho de la chica.

Un grito desgarrador… La chica cae muerta, su cuerpo está destrozado completamente. La mujer bañada en su sangre y se carcajea de una manera enferma. De pronto Subaru se da cuenta que llora algo que nunca había pasado desde que tiene esta maldición, no puede hablar, pero llora… llora por la chica muerta, llora por que de pronto sabe que la mariposa y la niña es ella…

-¡Anika!

Despierta abruptamente sudoroso, esta llorando toca las lágrimas y ve liquido rojo… Sangre escurren de sus ojos, comienza a sentir arcadas.  Intenta pararse para ir al baño pero su visión es nublosa, sigue temblando no hay equilibrio, se levanta como puede avanza esta a punto de llegar al baño, el equilibrio se va de nuevo, tropieza y vomita en la entrada del baño, hay mas sangre y un líquido negro como el petróleo.

Ahí tirado en el piso, toca su cara, bañado en sudor sus cabellos mojados, aun no puede ver bien, el frío que siente es incontrolable, su cuerpo no para de temblar, con dificultad se sujeta del mismo piso y logra levantarse, tiene que limpiar, pero primero lavarse la cara, el lavabo a esta un solo metro y no puede llegar, se sostiene en la pared de la puerta para ayudar a levantarse y de pronto siente la necesidad de voltear, ahí esta ella la mujer amenazante,  reflejada en el vidrio de la ventana pero no hay nadie en la habitación, y no es una visión esta vez, es real la observa ahí de pie, con un vestido vaporoso claro, desgarrado, su cuello sangra, chorrea como si fuera una llave abierta manando sin cesar, escurriendo, manchando el frente de su vestido, como una hemorragia infinita que no la debilita al contrario la hace mas fuerte,  lo mira con sonrisa perversa y sin ningún sonido solo con la simulación de sus labios, le dice.

-Ella es un monstruo…

La mujer desaparece.

Subaru se sujeta mas fuerte de la pared, su pecho sube y baja, siente otra vez nauseas, pero no va a vomitar, respira… ahhh. Cierra los ojos y Maldice… La maldice a ella, se maldice a sí mismo, Frustrado.

-Anika… Siempre serás Anika…

¿Qué esta pasando porque ahora? Sus ojos se cierran y una nueva visión vuelve a empezar, vuelve a temblar siente caer, trata de evitarlo se agarra mas fuerte de la pared deteniéndose, la visión comienza, aparece su madre muerta lo mira llorosa y con un débil imitación de lo que fue su voz en vida dice.

-El tiempo se está acabando, ya nada puedes hacer… La guerra mañana empieza, la desencadenara…  Anika…

 

AIBU

SÁBADO

5:08AM

La noche había terminado, la táctica de Aibu de ampliar el horario había favorecido a las ventas  y sus chicos del After Night se lucieron  como se esperaba de ellos. Después de cerrar caja y dejar todo listo para los que trabajaban en el turno matutino hicieran la labor de limpieza, Aibu  está agradeciendo y despidiendo a los 15 chicos que trabajan con ella, entre los músicos, meseras y demás personal, con su habitual ánimo a pesar de ser tan tarde ¿O podría considerarse tan temprano?

-¡Gran trabajo chicos!  Fue una noche pesada, lo sé… Pero cumplimos el objetivo. ¡Gracias por todo! Confío en ustedes para hoy en la noche… Recuerden que Tacchon estará a cargo porque ni Anika ni yo podremos asistir, así que sean buenos con él, y apóyenlo en todo, ¿estamos?

Aibu les sonríe entusiasta y uno de los meseros comienza a bromear con respecto a la capacidad de liderazgo de Tacchon, pero la cantante de la banda de esa noche interrumpe diciendo

-No, nada de eso… A parte de listo vamos a tener un jefe guapo la noche del sábado…

El comentario arranca una carcajada sonora en Aibu y en los demás trabajadores del After, ocasionando que a Tacchon  lo cubra un pequeño enrojecimiento en el rostro por el piropo de la chica.

Con pasos silenciosos, Jin se coloca a escasos centímetros a un lado de Anika. Durante la noche, escuchó a unas de sus compañeras que el “guapo hermano” de Aibu estaba en el bar, cosa que no le gustó mucho a Anika. Sí, claro, Jin puede venir las veces que quiera, al fin y al cabo el bar es de su hermana, pero dentro de ella sintió que la “visita sorpresa” fue para vigilarla desde “las sombras” por cancelarle de última hora por teléfono.  Con voz ronca, Jin le dice casi en un susurro

-¿Y yo puedo confiar en ti para hoy en la noche?

Incómoda, Anika se aparta dos pasos discretamente. Tratando de restarle importancia y oírse de lo más casual para que ninguno de sus compañeros de trabajo enfoque sus burlas sobre ella, le dice

-Oook Akanishi…. ¡Vámonos Tacchon!

Se pone su chamarra, guantes tejidos sin punta y empieza a caminar un tanto incómoda por las ampollas que se hizo al intentar llegar al trabajo con los tacones. ¡Dios bendiga a sus amados converse de repuesto que la salvaron de una noche pesada!

Aibu voltea y ve a Jin siguiendo con la mirada a Anika mientras se aleja ¿Cojeando? No puede evitar reírse al verla, esa chica es demasiado enérgica y cada noche sale con un raspón, un morete, un golpe, quién sabe qué haría ahora para andar así.

Aibu y Jin caminan a la salida trasera del After Dark donde varios de los empleados se despiden y toman diferentes caminos para llegar a casa.

-¿Tu auto o el mío, hermanito?

Jin le sonríe

-El tuyo… hay que evitar el…. aglomeramiento en la entrada de tu casa…

Aibu se ríe con él, porque sabe muy bien que el comentario es por Nagase.

Lentamente Tacchon se pone los tirantes de su mochila en la espalda y golpea a Jin sin querer, quien solo mueve la cabeza en clara señal de “No hay problema”, pero por un microsegundo, Ohkura se le queda viendo fijamente al rostro, entrecierra un poco los ojos mientras se pone su gorro negro de lana y se despide con una simple movimiento de cabeza, corre para alcanzar a Anika, quien ya le lleva ventaja y se ha adentrado a una de las calles principales de Shibuya.

-¡Hey!, espérame!

-Demonios… Es un lento Tacchon, y eso que traigo ampollas…. ¿No ves que hace un frío de los mil demonios y las cuadras son laaaaargas? ¿Por qué te entretuviste?

Tacchon se encoge de hombros

-No sé, sólo que de repente miré a Jin y me di cuenta que no se parece en nada a Aibu para ser hermanos como dicen… ¿Ya sabes, la cuestión del mentón que dice House?

Anika se carcajea y por poco deja caer el cigarro que estaba a punto de encender

-¡¿Tu concepto de medicina genética es por House?! Jajajaja

Tacchon se vuelve a encoger de hombros y empieza a silbar “Pumped Up Kiss” de Foster The People, ignorando el comentario de Anika. Ella lo mira y se ríe, camina a su paso pero de repente algo de lo que dijo Ohkura la inquieta. El distraído Tacchon a veces suele analizar mejor las cosas que todos los demás ignoran, incluso ella.

Por las calles del centro de Tokyo

-Me parece perfecto…

Dice Aibu mientras le aparta juguetonamente el cabello que a Jin le vuela y le cubre el rostro ya que bajó le ventana de su lado y el viento helado entra directamente, debido a que a él le gusta sentirse “libre” mientras conduce, libertad que encuentra en su Ferrari convertible. Mala suerte para Jin que el Nissan de Aibu no lo sea.

Aibu va riéndose como niña, se inclina en el asiento del auto y en ese instante se siente la dueña del universo, el aire la refresca y siente que puede lograr todo lo que se proponga porque tiene al lado a su adorado Jin. Piensa que es un momento perfecto, las calles tranquilas, vacías, no hay música, sólo ellos dos y el viento.

-¿Qué te tenía tan estresada antes de que llegara?

Jin no la mira, tiene sus ojos al frente pero su mano libre acaricia delicadamente una de las piernas de Aibu.

La perfección de pronto termina, ha llegado el momento de hablar de negocios. Con Jin nunca se guarda nada, existe la confianza suficiente para hablar de todo.

-Ah… Jin… Se trata del After Dark… Te voy a hablar claro. Sé cuál es mi tarea con Anika, pero el bar es mío… Ella es un encanto, una excelente chica, trabajadora, luchona… Eso me gusta, pero… Se le ha metido en la cabeza que ella va a decorar la ampliación del After… y el After Dark ES MIO…

Aibu se detiene para dar un respiro, apartándose el cabello de su rostro y reírse.

-Jajaja… Anika en verdad me cae bien. Cree que ya está convenciéndome de cambiar a sus ideas, pero en verdad no es así Jin. Es mi lugar y por algo soy YO la dueña… A parte creo que la voy a relevar de la contratación de las bandas… No quiero a esos coreanos rondando por el bar… ¿Recuerdas? El día que fueron nos tuvimos que desaparecer un tiempo…

Se vuelve a reír, y de repente recuerda a  Anika con cariño

– La hubieras visto Jin…  Sorprendida en verdad por los coreanos, satánicos esos…

-Si, puedo imaginármela… Respecto al After Dark, tú decides, es tuyo, yo te lo compre… claro que si me lo pidiera, yo le pondría un lugar para ella sola con solo insinuarlo, pero ya la conoces…

Acelera un poco más pasándose un par de semáforos en rojo.

-En cuanto a los coreanos… Es mejor que los dejes dónde están…. NO hagas nada al respecto…. todavía no sé quiénes sean ellos en realidad así que…. no hagas nada sospechoso… ¿Estamos?… No quiero que te pase algo……

Le da una mirada rápida para regresar su vista al camino. Por unos segundos, Aibu lo mira divertida

– Por ti voy a dejar que decore el área de juegos, pero no más Jin… Si quiere más cosas que decore su cuarto, su mochila o sus cuadernos, mi After Dark NOOOOO.

Jin se ríe

– ¿Estás segura que nada mas es por mi? Acéptalo,  Anika también te ha ganado…

Se  detiene unos segundos y de la nada decide respetar un semáforo en rojo, piensa en Anika,, imagina sus formas, sus ojos.

-… Es maravillosa

Sus ojos brillan con una sonrisa dibujada en su rostro y Aibu se ríe

– Tal vez Oni-chan, tal vez…

– ¿Eso es todo lo que te tiene estresada, Aibu?

– No… Nagase cada vez está peor de imposible… además…

Toma aire,  pone su espalda recargada en la puerta en lugar del respaldo del asiento, para mirar mejor a su “hermano”.

– Jin, necesito dinero, una cantidad bastante fuerte, es para la remodelación…

Entrecierra los ojos, tratando de descifrar la expresión de Jin

– ¿podrías prestármelo?

-Sólo dime la cantidad y mañana estará el cheque en tu escritorio…

Jin se ríe y con una mano baja el cierre de su pantalón. Ella observa el movimiento de Jin y se ríe

– Eres un amor Oni chan…  ¿Pero Que haces? ¿Va a ser un préstamo?, ¿un regalo? o ¿un servicio?

Aibu se carcajea con ganas. Él la voltea a mirar con complicidad traviesa.

-Es un regalo…

Sonríe mostrando los colmillos

SHO

5:11AM

Para cuando el despertador suena Sho se encuentra despierto, de hecho, saliendo de la ducha. Anoche salió con Nagase, pero la desvelada no le afectó mucho ya que no bebió demasiado en comparación a su amigo.

Tiene tantas cosas por hacer por lo que no pierde el tiempo en seguir durmiendo. Empieza a vestirse rápidamente, ya sólo le faltan los calcetines y la maldita corbata que tanto batalla en ponerse. Cuando abre el estante destinado a sus corbatas, lo primero que ve es una foto de Mika que instantáneamente le trae una sonrisa. Mika significa mucho para él y ella colgó personalmente esa foto en el estante. No se ve su rostro, sólo sus fascinantes piernas, que pueden lograr muchos cosas en él…

Mika es su ex novia, su socia, su amiga, su “asistente”, aunque eso último no es completamente cierto, pero ella se empeña en cubrir dicho puesto porque, en su percepción, nadie cubre sus necesidades ni sus gustos como solo ella sabe. Aunque claramente Sho sabe que es para vigilarlo. Esa es la manera de Mika de demostrarle que algún día volverán a estar juntos y se casarán, como los Slayer puros que son, tal como los ancianos del consejo de Kyoto y la sociedad esperan.

Es hermosa, fue lo primero que pensó la primera vez que la conoció en el 2005. Él estaba cursando su segunda carrera en Keio, tenía seis o siete meses de haber regresado a Japón. Cuando ella llegó a su vida, en ese entonces sólo era la hermana menor de su difunto socio y co-fundador de la revista Joss, Taiki Kasue, otro Slayer puro como ellos que murió en combate en una misión en Nigeria.

Mika llegó a tomar posesión de su cargo como accionista, pero el flechazo entre ellos fue inmediato. No pudo dejar de mirarla, su brillante y hermoso cabello, su piel bronceada, los rasgos finos de su cara, con esa sonrisa que forma hoyuelos en sus mejillas… Y a él lo derritió desde el primer instante, sin contar las perfectas y largas piernas que lo han hecho perder la razón más de una vez. ¿Y ella? No tiene ni la menor idea de lo que vio en él, pero para Sho su seguridad e inteligencia, movieron su mundo desde el primer minuto.

Aún lo sigue moviendo. Ellos dos comparten más cosas de las que pudiera imaginar con alguien más, ¿Pero entonces? ¿Qué pasa? ¿Por qué no siguen juntos? Da otra mirada al retrato de sus piernas y no puede evitar sentir nostalgia por las cosas que han tenido y cree que se han ido perdiendo poco a poco en esa relación intermitente de 7 años.  Están en un punto muerto que ya tiene 8 meses así, son amigos, pero poco a poco se han ido acercando de nuevo. 7 años es mucho, es casi una década y nunca avanzan más. Sabe muy bien que la siguiente vez que Mika y él se decidan a hablar seriamente, será para dar un paso sin retorno: Disolver su sociedad y separarse para siempre o casarse como todo el mundo espera y tener a la próxima generación de Slayers puros en el concilio. Lo que no entiende es ¿Por qué cualquiera de las dos opciones le pesan por igual? Sólo de pensar decidirse por una opción se le va el aire.

Se queda en silencio por unos minutos y decide que por ahora es mejor no pensar en Mika.

Se olvida de la corbata, nunca podrá hacer el  nudo perfecto por lo que es mejor que se apresure. Hoy inicia su primera clase en un taller de Macroeconomía, 6 sábados en la Universidad de Waseda y aún no sabe por qué aceptó.

¿A quién quiere engañar? Nagase, su amigo y anterior senpai, es maestro en Waseda e insistió tanto durante más de un año que, a regañadientes, terminó aceptando. Si algo debe reconocer en Nagase, a pesar de su inmadurez patológica, es su preocupación por la educación y bienestar en sus alumnos, así que ¿Cómo decirle que no?

Revisa su agente electrónica mientras se coloca unos zapatos Ferragamo. Hoy también tiene una conferencia online importante con el Consejo Slayer de Kyoto a las 6:10AM y a las 6:45 una junta de Joss que espera sea rápida, porque el taller en Waseda empieza a las 8:00AM en punto y no le gusta llegar tarde.

El día de hoy Nagase lo va a acompañar a dicho taller, no es que lo necesite pero su amigo insistió. Sho sospecha que más que nada es para ir a perder el tiempo con las secretarias de Waseda, así que aceptó y Kuma va a pasar por él al edificio de Joss para llegar juntos a la universidad.

Toma su portafolio de piel, también Ferragamo,  guarda su laptop gris acero y cierra su habitación. Camina por el largo pasillo del ala norte de la mansión de su familia, dejando huellas en el piso de madera café obscuro, debido al polvo acumulado.

La Mansión es enorme, tiene 35 habitaciones en cada ala. La norte y la sur del segundo piso. Sho baja las escaleras y deja huellas en cada lugar por el que transita. Pasa por puertas cerradas como si nada, hasta que pasa cerca de una habitación en particular, esta tiene una gran puerta barroca de roble negro y siente un escalofrío. Instintivamente se asegura que esa puerta esté perfectamente cerrada, comprueba la manija y en efecto, está cerrada, tal como lo desea. Odia esa habitación y por si él fuera, la mandaría destruir.

Antiguamente era el “cuarto de juegos” de su madre… Pero es otra cosa en la que no le gusta pensar tampoco.

Camina más pasos y abre una puerta grande que  da a la sala, que tiene todos los muebles cubiertos con sábanas que alguna vez fueron blancas, y ahora son grises por tantos años que han estado cubriendo el polvo. Sho respira y lo único que siente es el olor a encerrado y las partículas de suciedad. El candelabro de cristal Luis XVI, que en su época fue ostentoso y hermoso, hoy sólo tiene telarañas con polvo colgando y hace que sobresalgan más. La chimenea un día también estuvo cubierta pero hace unos años la sábana cayó y nadie se ha dignado a levantarla, él siendo el primero de todos, no es que pase mucho tiempo en la mansión, pero es su camino al estudio que utiliza con frecuencia y ese espacio sí que está perfectamente limpio y reluciente. Está oculto por otra puerta que se encuentra en el fondo de la sala.

Entra al estudio, es de color café, espacioso, con un escritorio, silla de piel italiana en color chocolate, computadora, y detrás hay un librero del tamaño de la pared misma que abarca del piso al techo, de extremo a extremo son 5 metros de altura y hay una escalera para poder subir a buscar alguno de los miles de libros que, de generación en generación, se han ido adquiriendo en la familia Sakurai.

Cuando Mika lo visita, le da uso a la escalera y a los libros. Es una lectora empedernida, se pasa horas leyendo en el sillón café que está frente al escritorio de Sho sin hacer ruido ni moverse, mientras él trabaja desde el escritorio. Y en descansos que toma, la observa leer. Su respiración lenta y acompasada, perdida entre las páginas, sin inmutarse. Es la única que lee en esa casa y le agrada su compañía.

No necesita nada de su estudio, sólo tiene que salir de la casa y llegar a su Jaguar XJ gris plata, donde Kenishi lo espera, y por medio del estudio está la única salida sin dar tantas vueltas. Hay una puerta corrediza de cristal que da directo al jardín, aunque más que jardín parece una selva vietnamita por toda la maleza que la cubre, sin contar los bichos y zancudos que viven en ella. Si saliera por la sala y abriera la puerta de reja, daría a una estancia recibidor gigante, donde estaba la entrada principal, pero está clausurada desde hace años.

Abre otra puerta que lo conduce a un desayunador el cual tiene otra puerta enfrente en forma de arco que lo conduce a un Jardín-Invernadero. Si quiere comida, del lado izquierdo del desayunador se encuentran las cocinas. Ah, tan complicado, latoso y engorroso. Cuando Sho era niño, solía llamarla “La mansión de Los Mil Pasillos” haciendo referencia  al libro de Diana Wynne Jones.

Así que evita tanta vuelta del pasillo al estudio y de ahí sale al jardín, mientras esquiva una maceta rota que está en la puerta, se encuentra con la Obachan Hikaru, su nana, ama de llaves y encargada de la “limpieza de la casa. También es la única familia que le queda. Ha estado desde muy chica al servicio de la abuela de Sho y después a su madre, ahora está con él y si algún día tenía hijos, ella estaría con ellos como la única abuela que les puede dar. Adora a Hikaru.

Ya lo espera con sus cabellos grises amarrados en un moño en la cabeza, más chueco que nada, algunos de sus cabellos los trae por toda la cara, despeinados, dando signos de que se acaba de levantar y en su mano trae un vasito largo de cerámica.

-¿Ya te vas Sho? Ni siquiera ha amanecido… Un día te vas a enfermar por esos horarios tan feos que tienes… Llegas a la una y te vas a las cinco… Te va a hacer mal…

-Ni modo, Obachan… Alguien tiene que pagar las pantuflas que tanto te gustan…

-Jajaja… Sho… Aquí está tu té… Tómalo, no te vayas en ayunas… Te vas a enfermar.

¿Qué puede decir de la Obachan? La quiere. Qué importa que no recoja un lápiz que se cayó hace dos meses, si se preocupa por él. Beberá el té verde que siempre toma por las mañanas y estará tan feo como siempre: ralo, insípido y frío. Pero Sho no le va a decir nada porque la Obachan se levantó exclusivamente para eso, para asegurarse que no se vaya sin nada en el estómago. Y cuando llegue a las tres de la mañana, también se va a levantar para hacerle una bolsa de ramen instantáneo. Porque aparte de su pleito con la limpieza, entre las cualidades de la Obachan se encuentra que no sabe cocinar otra cosa más que ramen. Ella lo va a cocinar para Sho a la hora que él lo pida así sean las cuatro de la mañana.

Con Mika se lleva bien, claro, nunca la obliga a nada. Al contrario, trae comida que compra para los cuatro, incluyendo a Kenishi y comen en el desayunador. Una vez, Mika se cansó de tanto polvo y contrató a cuatro chicas para que ayudaran a la Obachan con la limpieza. Durante los primeros días de limpieza todo marchó bien, en pocas semanas se pudo ver un avance. Pero luego la Obachan se encargó de amoldar a las muchachas a su modo y todo volvió a lo mismo. Mika y Sho llegaron a la conclusión que a la anciana le gustaba el caos y el polvo. Las cuatro chicas todavía trabajan en la mansión pero tampoco hacen nada y él no las despide porque más que chicas de limpieza, siente que las contrató para que le hagan compañía a su floja pero querida anciana, por si algún día enferma y él se encuentra lejos.

Sho sonríe a Hikaru y bebe de su vaso de cerámica de colores que ella misma hizo junto con las chicas en sus clases de cerámica por las tardes, las cuales ha instaurado en el invernadero. Y en efecto, al primer trago de té verde se da cuenta que no está frío porque lo acaba de hacer, pero está ralo y muy apenas se siente su sabor. No dice nada y lo bebe por completo para tenerla contenta. Le da el vasito vacío, un beso en la cabeza y le dice

-Vuelve a dormirte, es muy temprano… Y no me esperes despierta, voy a llegar muy tarde

-Si, Sho… pero come bien y por lo menos intenta llegar temprano… Hace tanto que no te veo dormir a tus horas

-Si…

Le dice sonriendo. Sale de la cocina encontrarse con Kenishi, su amigo, guardaespaldas y Slayer como él.

-¿En qué auto, Sho?

-El que quieras, Kenishi… ¿Te tocó también té verde?

Kenishi se ríe y se dirige al Jaguar XJ y sólo dice que si con la cabeza

-A Joss ¿Cierto?

-Si, a Joss…

ANIKA

5:23 AM

Como casi siempre después de la salir de trabajar del Bar, Anika y Tacchon caminan con destino  a la estación de metro en Shibuya, tratan de sobrellevar la caminata platicando, porque la temperatura congela.

Están por llegar a la estación del metro, pero desde la salida del bar mas cinco enormes cuadras que ya recorrieron, Tacchon se mantuvo chiflando todo el rato la canción de Foster the people

Anika mientras esquiva unos charcos le dice

-Oe ¿No puedes chiflar otra canción? Ya me harto esa… ¿Qué tal una de The Ting Tings? suena parecido

Tachon hunde más sus manos en los jeans negros deslavados y dice

– Nop, no me gustan Ting Tings

Y continúa con la misma chifladera de Pumped Up Kiss. Anika se ríe y empieza a cantar la tonada de “That’s not my name” de The Ting Tings, pero suplantándola con Tachon, Tachon en la letra. Ohkura la voltea a ver y se ríe.

– Chiflo mejor yo que como cantas

– Jajajaja, Baka, pero al menos traigo mejor look que tu Ohkura, tú traes una Playera negra con un  Frankestein verde de caricatura

-¿Que tiene de malo? Frankestein es un clásico que no debe pasar nunca de moda, además lo combiné con mis converse verdes, y mi bufanda a juego verde que ya la quisieras ahora con el frío que hace

– Pues préstamela, tonto.

– Nop, porque si no, yo paso frío, aguántate…

Se ríe y sigue chiflando la misma canción. Anika se carcajea.

-Idiota

Ahora ella Empieza de nuevo a cantar su versión de Thing Things con la letra Tachon, tachon

Llegan a la estación y como es costumbre está vacía, salvo por los trabajadores del metro y uno que otro perdido por la fiesta. Subieron los escalones corriendo, el que llegara al último compraría la dosis de cafeína y Red Bull, ¿Quién fue el ganador?, Tacchon.

-¡Malditas piernuchas largas las que tienes, Ohkura!

Refunfuña Anika. La luz blanquecina no resplandecía por completo o eso creía Anika, le parecía que las luces de todo el andén apenas estaban “despertando” y no brillaban con todo su esplendor a esta hora de la madrugada.

Al llegar al andén se ríen y se dirigen a una banca cercana que está casi enfrente de los vagones para esperar por el primer tren.

-Ahhh… Me duelen los pies…

Anika se deja caer en la banca, sube el pie y se empieza a quitar uno de sus converse. Tacchon la mira y hariscando la nariz le dice

– Además te huelen…

– Jajajaja… ¡Claro que no, Baka!

Anika le da un aventón extra fuerte, y logra moverlo de su lugar

– Ahh eres bien tosca, ¡Oe!… Anika ¿Viste “Rojo, Rojo corazón” hoy?

– Noooo, se me pasó

Toma su otro pie y comienza a sobarlo con cuidado tratando de no reventarse las malditas ampollas.

-¡¿Qué salió Tacchon?! Tacchon-ta-ta-chon –chon-chon…

Empieza a cantar la canción que invento con su nombre.

-Que la princesa Masako al parecer ya superó la depresión porque la vieron en un restaurante mexicano con sus amigas, riéndose muy contenta, celebrando con unas amigas …

Anika deja de sobarse los pies para voltearse y mirar de frente a Tacchon y prestarle toda su atención al chisme

-¡Y eso no es todo Anika! Dicen que la reina está muy molesta porque ese NO es el comportamiento que debe tener una princesa ¿Puedes creerlo?

Anika enojada golpea el respaldo del asiento con un puño

-¡Maldita viejilla loca! ¿Qué tiene que salga a divertirse? primero tratan mal a la princesa por no dar el heredero varón y ahora no quieren que salga ¡Eso no es justo Tacchon!

Ohkura solo asiente con la cabeza indignado también por el comportamiento de la realeza con la princesa Masako, se acomoda su bufanda.

De pronto se oye el eco de unos pasos, ellos voltean para fijar su atención en una chica, al parecer occidental aunque no alcanzan a distinguirla muy bien. No le hubieran dado importancia, otra Gaijin con pintas de modelo que sale de una fiesta, pero con el frío de 5°C ella vestía una falda ligera negra con diferentes tipos de tul y unas botas fenomenales de las cuales Anika no pudo apartar su vista, totalmente Grunge y alternativas. Su vestimenta contrasta con su piel blanca, su boca con un labial rojo sangre, se veía espectacular. Cuando Anika quiso avisarle a Tacchón con el codo para que la viera, no era necesario ya que él está embobado viéndola.

Es muy guapa, en verdad lo es. No esa típica belleza esquelética occidental que se suele ver por Shibuya, esta chica tiene curvas muy bien proporcionadas y sus piernas largas y bellas que hacen que Anika deseara esas botas, a tal punto de pensar que si se acercaba más a ellos, le preguntaría directamente dónde las compró.

Se pone atenta y espera a que se acerque, pero de pronto…

Ya no es necesario, la ilusión que había creado la chica desapareció, y la temperatura ya baja de Anika, cayó de golpe a -0°c. Detrás de ella venía Ryo, muy sonriente vestido para atraer la atención de las mujeres, simple pero atractivo, conoce a la perfección esa tendencia en Ryo, siempre es con el objetivo de tener algo de acción esa noche.

La chica se había adelantado unos pasos porque estaba atendiendo una llamada, por eso no se había percatado de que Ryo estaba junto a ella. En ese instante sintió cómo los pedacitos que quedaban de su corazón se rompían nuevamente en miles de fragmentos hasta quedar seco, muerto.

Olvidándose por completo de Tacchon, intenta hacerse chiquita.  Le quita el gorro negro de la cabeza para cubrirse con él, se pone los converse sin abrochar las cintas y sube los pies a la banca de la terminal.

– Ya, ya, ya,  No voy a ver, No quiero ver… … no…

Repite como si se tratara de un mantra de protección

Se apoya en sus rodillas y con lo poco que cubre su cabello corto trata de cubrirse. Ellos se aproximan y  cada vez oye mas cerca la voz ronca de Ryo, es inconfundible para ella, la conoce a la perfección, tan la conoce que sabe que ha estado bebiendo.

Como puede mira su reloj y solo faltan 5 minutos para el primer tren.  La “pareja” se acerca entre risas, cuando es ya inminente que se van a quedar cercanos a Anika, siente de pronto que le cubren la cabeza con una tela verde, es la bufanda de Tacchon, que se enrosca igual que ella pegándose a Anika, pasando un brazo por su espalda encogida y quitándose su chaqueta negra para cubrirse los dos de la cabeza.

No sabe cuantos minutos pasaron así, para ella fueron horas. El sonido del arribo del tren la regresa  a su maldita realidad. Escucha el repiqueteo de las botas de la chica que se acerca a la vía, alejándose de ellos, seguida de Ryo aún con risas, elogios y palabras encantadoras “Pero Hermosa…”, es la que mas repiquetea en los oídos y el corazón. Y ahora no es un engaño es una realidad, no son inventos de Erika como Ryo siempre dice, Anika los ve y alcanza a oír a la perfección.

-No entiendo por qué te vas en tren… Sabes que podría llevarte hasta tu residencia

– Jajaja, mis compañeras de dormitorio son unas ladies asustadizas, más bien  hipócritas

Anika escucha la risa de la chica, Y en un japonés bastante regular y con evidente acento Alemán dice desde el tren

– Mejor que no se te olviden los condones, como los olvidaste esta noche, todo el rato que perdimos en buscar una maquina

¿Se puede herir más a alguien? Ella no lo sabe, pero en este instante siente que le queman el corazón en vida, siente el abrazo de su amigo Tacchon más fuerte, que en su aparente distracción siempre tiene un detalle agradable ella, y hoy no es la excepción.

Se escucha el típico sonido que produce la puerta del tren al cerrarse y avanzar alejándose. Unos segundos más tarde, las pisadas de Ryo se pierden por el pasillo.

Tacchon poco a poco se va levantando y aparta la chamarra de sus cabezas. Anika sigue inclinada agachada sobre sus rodillas. Aunque “la luz” se hizo evidente para ellos, ella sentía que aun estaba dentro de esa oscuridad o peor…

El tren se les había pasado, faltaba otra media hora para que llegara el siguiente y a pesar del dolor que sentía no quería verse ya mas débil de lo que se sentía, por su amigo, así que levanta la cara, la luz la golpea, aunque no tan fuerte como segundos antes había hecho Ryo con su alma.

… Baja los pies y haciendo acopio de todas sus fuerzas mira a Tacchon y le sonríe

-Entonces… ¿Qué más pasó en “Rojo, Rojo Corazón”?

Le dice con voz aparentemente fuerte pero no se parecía ni una milésima a la normal. Tacchon, la mira con sus ojos fríos y calmados, siempre se le han figurado a un lago congelado. Y la abraza, un abrazo fraternal de amigos, su cara queda oculta en su pecho, y  ya no puede aguantar más. Aunque no quisiera, sus lagrimas empiezan a salir silenciosas, quedándose marcadas en la boba playera de Frankestein que trae él… y empieza a decir

-Dijeron que la princesa Masako aguanta esa situación con su suegra porque tiene el amor incondicional de su esposo, el Príncipe Nahurito… Él la ama y respeta sobre todas las cosas, y que si no existiera, el respeto, la princesa ya lo hubiera dejado desde hace mucho tiempo…

4 comentarios sobre “My Inmortal Cap. 16

    1. Muchas gracias Kathe!
      Estamos trabajando en el capítulo 17, pero debes darnos un poco de tiempo y mucha de tu paciencia porque muchas veces a nosotras nos falta tiempo para poder escribir! jejejejeje

  1. Varios puntos AMO A NAGASE jajajaja me gusto tambien qeu se empezara a ver algo de la vida secreta de sho, aibu… prefiero no hablar sino dire cosas feas -.- a mi kuma no se le traiciona asi T^T, jin es un pesado pobre anika😄 sobre anika… la quiero apapachar y sobre el pobre suba… tiene que ser muy duro tener esas visiones y no saber que hacer para evitar que ocurran esas cosas que ve…
    Como siempre una obra de arte anego ya quiero capitulo 17!!!
    te quiero linda!!!

¡Muchas Gracias por leer My Inmortal!

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