My Inmortal cap. 13

-¡¿Hizo qué?! …

-Tal como lo oyes…

-¡Es un maldito malnacido!… Y tu padre… Oh, tu padre….¡No se compara nada con el marido de tu hermana!

Anika golpea la barra con un trapo mientras mira fijamente a Ryo, quien le había contado el nuevo acontecimiento en la vida familiar de los honorables Nishikido. Las sobrinas de Ryo son dos pequeñas adorables que siempre llevaban las de perder cada que su maldito padre perdía el control.

Muchas veces había discutido con la hermana de Ryo al respecto, hasta le había ofrecido apoyo para sacarla a ella y a sus hijas de esa maldita casa sin que el desgraciado se diera cuenta, pero el sólo hecho de imaginarse a su marido enojado, aterraba a su ex cuñada. Así que, cualquier oportunidad que tenía, se hacía cargo de las gemelas para que estas estuvieran lo más alejadas posibles de ese ambiente tan tóxico para ellas.

-Sigo sin entender por qué tu hermana no tiene el suficiente valor para dejar a su esposo…

-No es fácil divorciarte cuando eres un Nishikido. ¿Qué pensaría la sociedad?

-¡Al carajo la sociedad!

Anika prende un cigarro y Ryo ofrece encendérselo con su zippo plateado. La chica no se da cuenta que Nishikido la observa con atención, y sonríe cautelosamente. De una situación tan desastrosa como la que están viviendo sus sobrinas, algo bueno está saliendo de ello: Anika y él ya no están peleando, de hecho, le alegra ver que poco a poco está resurgiendo la Anika de siempre, la que hizo que se enamorara de ella.

-Un día de estos iré por tus sobrinas y no me va importar romperle la cara al estúpido ese.

-Avísame cuando hagas eso… Todavía tengo asuntos pendientes que aclarar con él. Esta mañana no pude darle lo que se merecía.

Ryo prende un cigarro para después despojarse del saco de su traje. Odiaba vestirse con trajes, siente como si lo asfixiaran, todo gracias a que toda la vida vivió bajo la obsesión compulsiva de su Padre por vestir impecablemente.

-¡¿Te peleaste con tu cuñado en frente de tu padre?!

-Algo así… Aunque no pude hacer gran cosa. Mis sobrinas estaban en la otra habitación…

-¡Debiste haberle roto la cara! ¡A él y a tu papá por encubrir a ese imbécil!… No, espera ¡Yo voy a decirle un par de verdades a tu padre!

-Anika…

-…¿Qué?…

A Anika siempre le han encantado las sobrinas de Ryo. Un par de gemelas adorables que no tenían por qué soportar ese tipo de abusos. No era la primera vez que ella dejaba clara su opinión sobre dicha situación, hasta había llegado al punto de enfrentarse al padre de Ryo por cómo trataba a sus hijos y nietos, cosa que no le trajo muy buenas consecuencias pero que a ella no le importaban.

-Cálmate…

-Ok ok… ¿Cuál es el favor que quieres pedirme?

-Las pequeñas demonios quieren ir este fin de semana a Disney Sea y me preguntaron… No, más bien, me exigieron que te pidiera nos acompañaras.

La propuesta le resulta un poco incómoda a Anika, pero por otro lado sabía que Ryo no pretendería hacer otra cosa puesto que, como se trata de sus sobrinas, dedicaría toda su atención a las gemelas y por supuesto a Anika no le importaba pasar el día con ellas. En el tiempo que duró su relación con Nishikido, las niñas supieron ganarse un lugar especial en su corazón. ¿Qué dirán sus amigos cuando sepan que ellos dos saldrán juntos? Nada, porque no le dirán a nadie. Es mejor así.

-Por supuesto. Puedes decirles a tus sobrinas que las acompañaré.

-… ¿Por qué no se lo dices tú misma?… Me están llamando…

De la nada comienza a sonar la canción de “Ponyo” lo que hace que Anika casi escupa el café está bebiendo.

-Lindo… Ringtone…

-¡No te burles! ¡Mis sobrinas lo pusieron!… ¡Ese par!… ¡Oe! ¡¿Se puede saber por qué no están en la escuela ya?… Si, estoy con ella en estos momentos…. ¿Eh?… Quieren hablar contigo Anika…

Ryo le pasa su móvil para poder encender un cigarro. Anika lo mira burlonamente y contesta como siempre solía hacerlo.

-¡Hell-ou! ¿Cómo están mis niñas favoritas?

-¡Hell-ou, Ani-nechan!

-¿Están listas para subirse a todos los juegos de Disney Sea?

-¡Si! ¡¿En verdad nos acompañaras?! ¡Ureshi!

-¡Claro que las acompañaré! Me subiré con ustedes a todos los juegos

-¡Sugoi!

-Y por supuesto… Haremos que Dokkun se suba A TODOS LOS JUEGOS con nosotras.

Anika mira con malicia a Ryo, quien le responde de la misma manera. Anika sabe perfectamente que él odia los juegos para niños y sobretodo ponerse gorros ridículos de los personajes de Disney. Oh si, el sábado Ryo soportará todo un día con tres chicas locas disfrazadas corriendo por todos lados.

-Nos vemos el sábado mis niñas, las quiero mucho.

-¡Nosotras también te queremos! ¡No nos abandones tanto!

-No lo haré niñas, lo prometo… ¡Yo-ho! ¡Yo-ho! A pirate life…

-… ¡For me!

Anika le entrega el iphone a Ryo con una sonrisa agria en los labios. Se siente culpable. Ella les había prometido que siempre mantendrían contacto y pasarían tiempo juntas, pero después de terminar su relación con Ryo, había cortado de tajo su relación con las gemelas… ¡Tonta Anika!

-Ellas estarán bien. Yo estoy viendo por ellas…

-Lo sé, Ryo… Por ese lado estoy tranquila. Sé que no permitirás que nada les suceda.

La mirada de ambos se entrelaza. El ambiente es extraño. No hay peleas, no hay gritos, no hay tensión. Simplemente están como en los viejos tiempos, tranquilizándose con la mera presencia del otro. Sin necesidad de decir o hacer nada, una energía surge de sus cuerpos y se intercambia de un cuerpo a otro, llenándolo con cierta paz muy difícil de explicar. Ryo sonríe de lado, esa sonrisa que a primera vista pareciera altanera, pero Anika sabe que detrás de ese gesto se encuentra una de sus facetas menos vistas: el amor por terceros.

Ese ambiente tan íntimo se ve interrumpido por el sonido de la campanilla al abrirse la puerta. Ryo se recarga un poco más en el banco de la barra y Anika sale de ella para recibir al intruso.

-Buenas Noches…

-Buenas… Si, me quedé dormido de nuevo… Lo siento.

Un chico alto y delgado se acerca con paso lento y pesado. Cabello largo hasta los hombros, despeinado, color castaño obscuro, mirada soñolienta, señal que recién había despertado y había tenido una batalla con la cama por levantarse. Rasgos un tanto afeminados, especialmente esos labios tan carnosos. Nariz prominente y lunares bien distribuidos por su rostro.

-Déjame adivinar, Tacchon. ¿Te dormiste con la ropa puesta de ayer?

-… Eh… algo así

Vistiendo una camisa a cuadros en colores gris y blanca junto con un chaleco negro y jeans, claramente arrugados, Ohkura Tadayoshi es el otro chico que forma parte del equipo del “After Dark” encargado de la creación de nuevas bebidas y el menú de snacks que se ofrecen en el bar. Estudiante de Gastronomía, llegó de pura casualidad al bar cuando, en palabras suyas, “olió” algo delicioso proveniente del interior. La comida no es su única pasión, de hecho, posee la grandiosa habilidad de quedarse dormido en cualquier lado, en cualquier posición y no se despierta aunque la música en el bar esté a todo volumen.

-Ohkura, te dejé la lista de todo lo que debes encargar y comprar para hoy mismo. ¿Me escuchaste? HOY mismo. El dinero está debajo de la caja y dentro de dos horas vienen a entregar tu pedido para los snacks…

-… Un…

-Prométeme que no te quedarás dormido…

-… Un…

-¡Deja de mover la cabeza ignorándome y mejor tómate un café o algo! ¬¬

Ohkura sólo mueve perezosamente la cabeza en señal afirmativa. Ryo lo mira con cierta desesperación, no entiende cómo es que Anika y Aibu lo toleran.

-¿Crees que es buena idea dejar todo en manos de Ohkura? No se ve muy confiable que digamos.

-Más confiable que tú, si lo soy Nishikido….

Responde perezosamente Tacchon mientras se recuesta detrás de la barra. Ryo le dedica una mirada venenosa y está a punto de decirle que no se meta en sus asuntos cuando Anika le toca delicadamente la mano para que se abstenga de la idea.

-Vamos, Ryo. Es muy temprano para comenzar a pelear. Voy a avisarle a Aibu que regresaré en la tarde, creo que… nos estaremos viendo en la universidad.

-¿No quieres que te lleve?

-Gracias, pero antes tengo que hacer algunas cosas.

Anika sabe perfectamente que no debe dar lugar a malas interpretaciones, incluidas las suyas. Así que, por mera precaución y en pro de comenzar de cero y crear una relación estable y amistosa con Ryo, debe dar un paso tras otro.

-De acuerdo, Anika.

-Me despido de Aibu y te acompaño a la salida… ¡Aibu! Ya le avisé a Tacchon todo lo que tiene que hacer y…. ¡Oh por dios! ¡¿Estás bien?! ¡Ryo ayúdame!

Anika se encuentra a una Aibu bastante alterada, de no ser porque Anika la ve a tiempo, hubiera caído de golpe en el piso. Ryo llega rápidamente para tomarla en brazos y llevarla a su oficina, colocándola cuidadosamente en un sillón.

-¿Qué sucedió?

-No lo sé, hace unos instantes estaba bien… ¿Podrías ir por un vaso con agua por favor?

-Enseguida.

Ryo sale disparado de la oficina mientras Anika le da unas delicadas palmaditas en el rostro a Aibu, quien poco a poco va recuperando la consciencia. Está pálida y sus ojos demuestran cierto miedo a algo que Anika no comprende.

-Aibu ¿Qué sucedió? ¿Por qué estás así?

-Ah… Lo siento… creo… creo que se me bajó la presión y…

-No, no es por la presión baja…

-En verdad, además recibí una llamada y algunos problemas surgieron con respecto al bar… permisos…. Ya sabes, cosas del ayuntamiento… Puede deberse al estrés.

Aibu trata de sonreír para tranquilizar un poco a Anika, pero esta no le cree en lo absoluto el cuento del stress. Ryo llega con un vaso con agua y se lo entrega a Anika.

-Bebe esto Aibu… Me quedaré hasta que te sientas mejor.

-Puedo llevarlas al hospital, por mi no hay problema…

-Hey. Ustedes. Calma. Ahora… Estoy bien, en verdad. Nada de doctores nada de que se quedan. Le hablé a Jin para que venga por mí.

-Me quedo contigo hasta que él llegue.

Anika toma una silla que acomoda al lado del sillón donde está recostada Aibu. Ryo trata de reprimir su malestar. No, no soporta a ese individuo. No, no dejaría a Anika sola con él.

-Aibu no estará sola… Ohkura se puede quedar con ella hasta que… él llegue

-Ryo tiene razón, debes ir a la universidad.

-¿Segura?

-¡Claro, Anika!.. Mira, ya puedo sentarme…

Aibu se recarga en el sillón y sonríe como siempre lo ha hecho. Anika la mira con los ojos entrecerrados. En eso, cual fantasma, aparece Ohkura detrás de ella y Ryo, escurriéndose entre ellos para sentarse al lado de Aibu.

-¿Ven? Tacchon vino a hacerme compañía *w*

-Eh… Más bien vino a quitarte del sillón para acostarse él…=_=

Ryo ve como Ohkura se va acomodando de tal forma en el sillón para poder dormir plácidamente. Aibu se coloca de tal forma para que descanse sobre su regazo.

-Tacchon me cuidará n_n no te preocupes Ryo.

-… Si tú lo dices…

-Me sabe muy mal el dejarte Aibu.

-¿no será que quieres esperar para ver a Jin? ¬__¬

-¡Aibu! ¡No es eso!

Anika se levanta de la silla con todo el color en el rostro. Ok, si, se siente un poco atraída por Jin pero no era el momento ni el lugar para hablar de ello, sobre todo con Ryo presente.

-¿Por qué insistes tanto en emparejarla con tu… “hermano”? ¿Acaso no tiene los suficientes… Pantalones para acercarse él mismo como para necesitar tu ayuda?

Ryo prende un cigarro después de sacar un poco de veneno. No, no puede aceptar que Anika se empareje con un pedante y altanero Akanishi. No, no es lo suficientemente bueno para ella. No es lo suficientemente hombre para Ella. No sabría satisfacer las necesidades de Anika, no comprendería lo compleja que es ella. No.

-Jin tiene en gran cantidad lo que a ti te falta Nishikido… Y es que su interés por Anika es verdadero y sobre todo no está dispuesto a hacerla sufrir más de lo que la hiciste sufrir tú… ¿O ya te olvidaste a caso cómo terminó ella por tu maldita infidelidad?

-¡Ya basta los dos! ¡No es el momento ni el lugar para discutir algo que ya quedó en el pasado! ¡Y no voy permitirlo! ¡Ya estoy cansada de todo esto! ¡Qué te recuperes Aibu!

Anika sale de la oficina para tomar su mochila detrás de la barra y salir del bar. Ryo la sigue dejando atrás a Aibu. “Algo que ya quedó en el pasado” Esas palabras no dejan de retumbar en los oídos de Ryo regalándole un dejo de un sentimiento parecido a la esperanza mezclado con incredulidad, haciendo que todo lo que Aibu había dicho antes, desapareciera completamente de su panorama. Ryo ve a Anika acercarse con firmeza a la salida, tal vez molesta, pero para él ese gesto un tanto tosco es irresistiblemente atractivo. Esa es una de las tantas cosas que terminaban por embriagarlo. Para siempre…

-Anika, espera…

-¿Ahora qué Ryo? Te pedí de favor que no comenzaras una estúpida pelea de la nada y…

Anika voltea enfadada al escuchar su nombre. Afuera la gente ya comienza a transitar y un tímido sol se asoma entre unas nubes. Los ojos de Anika siempre cambian de color durante los días nublados, dándoles un color más obscuro y dorado. Demonios, Ryo no puede resistirse ante esos hipnóticos ojos.

-Lo siento. Debí haberme callado. Estuvo muy mal de mi parte abrir la boca de aquella manera. En verdad. Discúlpame.

Anika lo mira asombrada. Él nunca se disculpaba por algo que decía o hacía. ¿Hay algo nuevo en él? ¿Él también trata de llevar la fiesta en paz entre ellos?

-De acuerdo… Olvídalo.

-Olvidaste tu chamarra ahí adentro… Veo que sigues utilizando el mismo perfume que te regalé cuando nos graduamos del bachillerato.

-¿En verdad? No me había dado cuenta de eso….

Anika toma su chamarra de piel y se la pone rápidamente. No quería admitirlo pero, no había dejado de utilizar Aqua di Gio de Armani desde entonces. Sentía que al utilizarlo, una parte de Ryo se quedaba impregnada en su piel.

-Ya veo…

Ahora más que tener otras opciones donde pareciera que la odiaba más y necesita estar lo más alejado posible de ella, o donde la amaba con más intensidad que antes, tiene una marcada desesperación por no perderla ya que, de antemano, sabe que si eso ocurre, en esta ocasión será definitivo. No está dispuesto a que eso llegue a suceder y no porque Akanishi significara amenaza alguna para él, más bien es que tras esa mirada hipnótica sabe muy bien que se encuentra una Anika que comienza a dejar de tener algún tipo de sentimiento por Ryo.

-Creí que la había lavado o algo…

Se siente decepcionado por la reacción de Anika, pero bien sabe que no es para menos. Se había comportado como un maldito bastardo en las últimas semanas, más de lo que ya está en su naturaleza, sobre todo con ella. Debía dar gracias que Anika siguiera mirándole a los ojos y le dirigiera la palabra. Ryo tiene miedo, por primera vez en su jodida vida tiene miedo de perderla, y eso lo vuelve vulnerable. ¡maldita sea! Ahora entiende por qué era así con ella, cuando sentía que la amaba a tal grado de perder la razón sin ella a su lado, sus malditos sensores de orgullo se encendían y lo llevaban a tratarla de forma cruel y fría, volviéndose un maldito círculo vicioso.

-Aun así… Sigue gustándome ese aroma en ti…

Eso es demasiado directo ¿Qué carajos pretende? ¡¿Acaso es estúpido?! Sus palabras de cortejo parecen cumplidos de un niño de pre-escolar. Tiene ganas de decirle tantas cosas pero no quiere verse humillado y mucho menos desesperado. Él es así, orgullos y cansino, no puede ir en contra de su propia naturaleza.

-Como digas Ryo… Tengo prisa en verdad, debo pasar a comprar unas cosas a la tienda de fotografía en la siguiente cuadra y…

-Te acompaño… Estacioné mi auto frente a la tienda…

-Ryo..

-Prometo no hacer nada que te incomode…

En efecto, eso suena a desesperación pero ¡Qué diablos! No piensa dejarle esta vez, le costase lo que le costase. Anika es suya y no le importa ser un maldito posesivo obsesivo. Ella es la única que puede hacerlo sentir vivo realmente.

-Vamos…

Anika comienza a caminar rápidamente como suele hacerlo cuando tiene prisa y está enfadada. No, no camina como una super modelo, de hecho era todo lo contrario. Al verla pasar la gente hacía comentarios como “Que pintas” o “Parece lesbiana”. Todo por unos jeans viejos y rotos, botas y ese cabello corto. ¡Demonios! Como extraña Ryo esa larga cabellera negra en Anika. Pero aún así, detrás de esa apariencia dura y antisocial se encuentra aquella chica que se derretía entre sus brazos. No, no puede aceptar que otro se impregne del olor de Anika.

Ryo intenta emparejarse en varias ocasiones a ese andar apresurado, pero Anika parece evadir esa cercanía. De pronto se siente extraño, parece como si fuera un asqueroso acosador tras su víctima. Detiene su andar un par de pasos detrás de ella y la ve alejarse. No puede dejar de experimentar una angustia asfixiante al notar cómo eso podría convertirse en la antesala de una horrible visión: el ver como se aleja de él para siempre, perdiéndola así de rápido.

-¿Qué haces ahí parado? ¿Me vas a acompañar o no?

Anika voltea al no sentir ese “acoso” por parte de Ryo. Su mirada ya refleja un poco más de serenidad.

-Voy a Starbucks por café mientras haces tus compras tranquila. ¿Vainilla Latte Alto?

-Venti por favor, apenas medio litro de café me ayudará a mantenerme despierta.

Anika se detiene frente a la vieja tienda de fotografía y está a punto de sacar su cartera para pagar su dosis de cafeína pero un gruñido de Ryo la hace detenerse.

-Pago yo…

Ese tipo de reacciones de Nishikido parecen recordarle episodios de su vida que desearía volvieran a repetirse como una vieja película. Pero tiene que centrarse en la realidad, él le causa siempre las mismas reacciones y los mismos golpes emocionales. Definitivamente ya no quiere cargar con eso, no más. Sólo será una tregua sin discusiones y soportándose como unos conocidos más. Sólo eso debe quedar entre ellos. Aunque le duela en lo más profundo, Anika debe empezar a hacerse a la idea.

-En ese caso… Toma, para que agregues unos muffin a los cafés

Le entrega un par de billetes y sonríe antes de entrar a la puerta. Ryo hace lo mismo cuando emprende su camino a Starbucks. No, no cambia. Chica independiente que le gusta hacer las cosas a su modo. No había nada más atractivo que eso.

-Bienvenida a “Vintage-matic”… Oh ¡Anika! ¿Cómo estás?

-Buenos días señor Yamada.

-Ya estaba extrañando a mi mejor cliente. Estaba comenzando a preocuparme.

Detrás del mostrador aparece un señor ya entrado en años, de esos viejitos bonachones que te provocan el abrazarlos. El señor Yamada es el dueño de la tienda de fotografía más vieja de la cuadra. A Anika le gusta comprar en dicho lugar porque encontraba cosas que, con la tecnología actual, no podías reproducir: Sentimientos genuinamente originales.

-Lo siento, prometo ya no desaparecerme. ¿Puede darme 5 rollos blanco y negro y líquido revelador por favor?

-Con mucho gusto Anika, sólo permíteme terminar de atender a este cliente… Por cierto, te tengo una sorpresa detrás de aquel aparador

-¿No me diga que…?

Anika corre hasta el último aparador de la tienda dedicado a exhibición de modelos antiguos y de colección. Anika encuentra una Rolleiflex 6×6 Daguerotivo con cámara de fuelle 135 de principios del siglo pasado. Una reliquia, es un milagro que esté en tan buen estado y sobre todo funcional.

-Así que tú eres la dueña de esta preciosura…

Una voz masculina hace que Anika salga de trance con la cámara, al voltear a ver al dueño de dicha voz se encuentra con un chico de su edad, vestido totalmente al estilo Chopper mezclado con Punk. Pantalones y chamarra de piel, botas de motociclista, cadenas y demás artilugios de metal, una camiseta blanca y rota, el cabello muy corto por los lados, color chocolate y un decolorado castaño claro que pasa por la mitad de su cabello. Piercings y un sexy lunar justo a la mitad de su cuello.

-¿Dueña? No, no lo soy. Me gustaría serlo pero por ahora no puedo…

Anika vuelve a dejar la cámara en aparador y regresa con el señor Yamada.

-Entonces puedes convencer a Yamada-san para que me la venda.

-u_ú lo siento pero no estás destinado a posar tus garras en tan delicada cámara

El señor Yamada le da un zape cuando el chico se acerca para pagar por un par de cámaras réflex de la década de los 60’s.

-¡Hey! ¬¬

-Esa cámara está destinada a la señorita aquí presente. No te preocupes Anika, nadie se llevará la cámara. Puedes comprarla cuando puedas.

-Gracias Yamada san… Si no es mucha molestia…

-¡Claro! ¡Tu pedido!… Aquí tienes…

Le entrega una bolsa de papel con todo lo que había pedido. Anika paga y se despide cordialmente del señor. El chico observa detenidamente a Anika, hay algo en ella. No sabe qué, pero es interesante. Hace lo mismo que Anika y antes de que ella llegue a la puerta, él la abre cediéndole el paso y, como si se tratara de un acto reflejo, olfatea el cabello de Anika.

-… ¿Acabas de… olerme?

-¿Yo? No para nada u_ú

Anika lo mira actuar un poco extraño, pero no tiene tiempo que perder, es demasiado temprano como para encontrarse con un chico de extrañas manías. A lo lejos puede ver que Ryo se acerca con el desayuno.

-¿Ese chico es tu pareja?…

-¿Eh? O_O ¿Qué dices?

-Pude escuchar como gruñía al ver que salimos juntos de la tienda…

¿Escuchar su gruñido? Pero si Ryo está fácil a una cuadra de distancia ¿Cómo es posible?

-Eres demasiado extraño…

-Hiroki Narimiya, Mucho gusto.

-Bien, Hiroki… Eres demasiado extraño

-Jajaja… Lo sé, mis amigos también lo dicen… ¿Y bien? ¿Me cederás la cámara?

-Anika…

Ryo llega y rápidamente se sitúa a un lado de Anika, como un animal salvaje que protege a su pareja.

-Ah… Hola, gracias por el café… ¿Nos vamos? Hasta luego Hiroki…

Anika toma su café y con un ligero movimiento de cabeza, le indica a Ryo que es hora de irse. Pero este no se mueve al ver cierta actitud en Narimiya. ¿Lo está analizando? ¿Lo… Está olfateando? ¿Qué carajo le pasa a este imbécil?

-¡Hey! No me dijiste que si me dejarás comprar la cámara…

-¿De qué cámara está hablando este…?

-Ah, una cámara que vi en la tienda, Ryo. Hagamos una cosa Hiroki, si en dos semanas no he podido comprarla, será toda tuya ¿Deal?

-Mmmm… ¡De acuerdo!

Tanto Anika como Hiroki estrechan la mano pero voltean al escuchar claramente el gruñido proveniente de Ryo. No, no, también es muy temprano para aguantar escenitas de celos de su parte. Anika está a punto de decirle algo pero el rugir de unas flamantes motos Harley que se estacionan justo frente de la tienda de fotografía la distraen.

-¡Oe! ¡Llegan tarde!

-Vaya… buenas motos…

-Y que lo digas, Ryo… ¿Los conoces Hiroki?

-¿Conocerlos? ¡Claro! ¡Son mi manada!

-¡¿Manada?!

Dicen Ryo y Anika al unísono mientras miran a los dueños de esas motos. El primero en acercarse es un chico de mediana estatura, delgado, con semblante tranquilo y rasgos un tanto femeninos, su cabello un tanto ondulado, está atado en una media coleta.

-Ese de ahí es Hiro. Y la chica que lo acompaña es Soleil. Guapa ¿Verdad?

Hiroki observa con cierta malicia a Ryo, quien no le quita los ojos de encima a la chica. Y como no hacerlo, si Soleil expide sensualidad: cabello rubio, maquillada profesionalmente, todo su atuendo acentúa a la perfección esa diminuta cintura, sus caderas y su pecho ¿Será operado?

-Llegaste temprano, Hiroki. Por lo general eres el último en llegar

-¡Urusai Mizushima!

La dichosa chica Soleil exuda sensualidad, al quitarse los lentes de sol, una mirada absorbente se hace presente. Verdaderamente una belleza. Soleil observa detenidamente el auto de Ryo y comienza a acariciarlo volteando en busca de su dueño

-¿Dónde la he visto antes?

Pregunta Ryo a lo que Hiroki responde inmediatamente

-La reconoces ¿Ne? Es modelo… En estos últimos meses ha tenido mucho auge y ha aparecido en varias campañas…

-Y ya puedo ver por qué…

Ryo no deja de observar a Soleil y Hiroki sonríe divertido por la situación que está a punto de desatarse, ya que puede sentir la creciente tención que se está creando en Anika.

-Chicos ¿Saben de quién es esta preciosura?

La chica se sienta en el capacete de la más nueva adquisición de Ryo: un Chrysler 300 C Premium en Tungsteno Metálico. Este se acerca con una sonrisa deslumbrante.

-Es mío… ¿Te gusta?

-Mmm… Y vaya que me gusta…

Descaradamente, Soleil observa de pies a cabeza la anatomía de Nishikido.

-¿Soleil es su verdadero nombre?

Pregunta Anika a Hiroki con un dejo notorio de enfado. Anika no soporta a las chicas que, gracias a su belleza, creen que conseguirán todo lo que desean. Ya tenía bastante con Toda Erika y no tolerará a otra cabeza hueca llena de silicona.

-No, es su nombre “artístico”. Se llama Anna Tsuchiya.

-Será mejor que cuides a tu chico… Anna se vuelve un tanto “obsesiva” cuando algo o alguien le gusta, y… no descansa hasta hacerlo suyo…

Hiro aparece detrás de Anika y pasa su brazo sobre los hombros de ésta, aprovechando para olfatearla discretamente.

-No, no es mi chico… solía serlo…

No aparta la vista de la improvisada “pareja”. Ryo ya se había quitado el saco del traje dejándolo a un lado de Soleil, adoptando una de sus poses de conquista. Por su parte, Anna sonríe mientras cruza provocativamente las piernas.

-Eres conocedora de autos…

-De cualquier máquina potente…

-Mi tipo de chica…

-Este auto si que corre con su motor 5.7L V8 HEMI MDS VVT con potencia de 363 cf @ 5,150 rpm…

Ryo sonríe coqueteando con una muy descarada Soleil, quien ya estaba a escasos centímetros del rostro del chico, tomándolo por las caderas.

-Vaya, vaya… Creo que Anna ya encontró un nuevo juguete…

Hiroki suelta una carcajada al ver la escena, Hiro da unas palmaditas en el hombro de Anika para después buscar una cajetilla de cigarros.

-¿Cuánto crees que le dure esta vez?

-¿Apostamos Mizushima?

-2 mil de los grandes, Narimiya o_ó

Ambos chicos estrechan la mano sellando la apuesta y no se dan cuenta que Anika se dirige al auto de Ryo totalmente enfadada. Al llegar se mete entre los dos, golpeando con el codo Nishikido.

-¿Qué te pasa Anika?

-Sólo vine por mi café y muffin…

-Bien, vamos a la escuela…

-¡No! No es necesario… Veo que estás muy entretenido, no quiero molestarte… Sigue disfrutando de… la compañía

En ningún momento Anika mira a Soleil, por lo que esta toma a Anika por un hombro y la voltea bruscamente.

-¿Sabes? No me gusta el tono con el que hablas sobre mí…

-Mira… Señorita modelo… Suéltame en este instante…

-Y si no lo hago… ¿qué harás?

Anna, extrañamente, adopta una postura de ataque, mirando a Anika directamente a los ojos, hasta se podría decir que muestra un par de caninos.

-¡Oh, no! ¡Hay que detenerla Hiroki!

-Espera, Mizushima… No creo que tengamos que intervenir… Observa

Anna está a escasos centímetros de Anika quien no retrocede ante el gesto amenazante de la modelo

-Escúchame bien “Soleil”… No estoy de humor, no te conozco ni tengo ganas de hacerlo… Diviértete Nishikido…

Anika está a punto de dar la media vuelta pero Soleil le arrebata la bolsa con el muffin y le tira el café. Ryo conoce el carácter de Anika, es de las chicas tranquilas que no se mete en problemas pero, una vez que la buscas, te encuentras con un lado nada sumiso e indefenso, por lo que trata de sujetarla del brazo pero ésta se acerca rápidamente para confrontar a Soleil.

-¿Eres o te haces la idiota? ¡Última vez que te lo repito! ¡Déjame en paz!

-¿Es todo lo que tienes?… ¡Ja! Vaya, como si quisiera perder mi tiempo en alguien como tú… ¡Hey!

La modelo voltea a ver a Nishikido con una mirada nada discreta, éste se queda quieto tratando de no propiciar más la rabia creciente en Anika. Anna pasa su mirada ahora hacía la chica para observarla de arriba abajo.

-¿De verdad alguien como tú puede… Revolcarse con… Esto? Una ramera así es fácil de conseguir por lo más mínimo… Como una taza de café ¿Cierto?…

Soleil saca un par de monedas y se las lanza a Hiroki. Regresa su mirada hiriente a Anika.

-Ve y cómprale un café… Así todos ganamos ¿Ne?… Yo me quedo con ese maravilloso espécimen y tú te divierte como la put…

Anna no puede terminar la frase porque Anika le golpea la nariz con el puño cerrado y toda la fuerza que ha adquirido con sus clases de Box. Narimiya y Mizushima corren para ayudar a Soleil, quien está sorprendida por lo que acaba de suceder. La sangre corre por su nariz y su cuerpo comienza a temblar, al parecer esto alarma por algo a los dos chicos amigos de Anna quienes la toman por ambos brazos y sostienen con una fuerza tal vez innecesaria.

-Anna… Respira… No puedes hacerlo, no ahora…

-¡Déjenme! ¡Estás muerta maldita! ¡¡¡¿Me escuchaste?!!! ¡¡¡Considérate Muerta!!!

– ¡Cuando quieras imbécil!

-¡Anika! ¡Ya basta!

Ryo sujeta por la cintura a Anika, quien trata de alcanzar a la modelo para darle un golpe final. ¿Qué carajos sucedía con esa chica? Ryo mira un poco sorprendido el cambio tan radical en la persona de Soleil: ha perdido toda la compostura, hasta se puede decir que toda ella está cambiando ¿Qué es eso? ¿Garras en donde deberían ir manos? ¿Esos son colmillos?

-¡Suéltenme!

-¡No, Anna! ¡No lo hagas!¡Nos meterás en problemas a todos por un capricho!

-¡No es un capricho, Hiroki! ¡Él… puede ser uno de nosotros!

-¡¿Es que ya entraste en etapa de celo?! ¡No digas tonterías!

Los dos chicos sostienen a Anna para tratar de controlarla y Ryo también hace lo mismo. Sabe perfectamente que Anika no es de las que se queda callada. Por un lado, le alegra saber que está siendo la misma de siempre pero, algo en ella ha cambiado… Es como si su cuerpo despidiera cierta energía…

-¡Es suficiente Anika!

-¡No! ¡No voy a dejar que una de tus estúpidas conquistas me habla de esa manera! ¡Tuve suficiente con Erika!

Ryo la sujeta fuertemente por los brazos y hace que Anika quede frente a él.

-¡Esto no tiene nada que ver con lo que pasó con Erika…..!

-¡¿No tiene nada que ver?!…….

Las manos de Ryo sujetan con más fuerza a Anika, causándole un poco de dolor. No, no puede permitir que esto arruine el avance que tuvieron esta mañana. ¡Maldita sea! ¿Por qué tiene que echar todo a perder? Está a punto de pedirle una disculpa cuando el sonido potente de otra motocicleta acercándose a ellos los hace voltear.

Un chico alto, delgado, cabellera negra y hasta los hombros, vestido totalmente de negro, acompañado por una chica diminuta y delicada en contraste con la rudeza que emana el chico, quien se acerca a Anna y compañía con decisión y, hasta puede decirse que con cierta autoridad, puesto que los 3 implicados se congelan con la sola presencia de aquel individuo, quien se dirige a ellos con cierto reproche.

-¿Qué sucede aquí?

Su voz es grave y rasposa, con cierto eco especial, como si sus cuerdas vocales contaran con un amplificador propio.

-Shun, nada… No pasa nada. Solo…

-Hiro, no trates de cubrir a Anna… ¿Qué hiciste ahora?

Se acerca a Soleil con paso decidido, imponente debido a su altura. Anna retrocede un paso pero sin dejar de mirarlo directamente a los ojos.

-Nada… Simplemente…

-¡Sabes perfectamente que no estamos en condiciones para tus estúpidos jueguitos! ¡Pronto entraremos en guerra y necesitamos estar alertas todo el tiempo!

-¡Lo sé! ¡Por un carajo! Es por eso que encontré un candidato perfecto para unirse a nuestras filas y…

-Eh… Chicos, creo que tenemos público… Será mejor que se calmen.

La acompañante del chico se acerca con cautela y los tres voltean hacia donde se encuentran Ryo y Anika, quienes habían dejado de pelear para observar tan interesante dinámica. ¿Guerra? ¿De qué rayos hablan? ¿Serán parte de alguna pandilla? Sin duda el chico alto parece ser el líder.

-Esto no ha terminado Anna…

La amenaza el chico alto entre dientes para después caminar con paso pesado hasta donde se encuentra la sorprendida pareja.

-Por favor, Anna… Trata de controlarte

-¡No Becka! Yo se lo qué sentí… ¡Ese chico es uno de nosotros! ¡Puede olerlo”

-Siempre dices lo mismo de tus “Boy Toys”…

-Grrrr… ¡Narimiya!

-Por favor Hiroki…

-Jajaja… Ok Becka, por ti lo que sea…

-Baka… n.n

Hiroki se acerca a la chica para pegar su frente a la chica para pegar su frente con la de ella, después prestan atención a lo que está sucediendo a pocos metros.

-Hey… Una disculpa a nombre de todos nosotros por las molestias que nuestra compañera les haya ocasionado…

-No, no hay problema… Sólo ha sido un mal entendido…

-Shun Oguri…

-Mucho gusto, Ryo Nishikido…

Ambos chicos estrechan manos en un gesto conciliatorio. Pero algo cambia por una cuestión de segundos en el semblante de Oguri, casi como si oliera el ambiente, el aura alrededor de Ryo: agresividad latente, dolor, odio, inconformidad con su existencia, un ser solitario que prefiera alejarse de las personas superficiales para disfrutar de la compañía de una sola persona…. Aquella chica. Shun sonríe un poco, después de todo, tal vez Anna tenía razón y ese chico podría ser uno de los suyos, un alma joven lista para absorber pero, sobre todo, capaz de soportar una historia que se remonta hasta el inicio de los tiempos.

-¿Sucede algo, Oguri?

-No, nada… Qué te parece si para compensar el mal sabor de boca, los invito a la inauguración de mi nueva Tattoo Shop. Tal vez podamos hacerte un diseño especial… pareces del tipo que…. Le vendría bien un tatuaje….

-No lo se…

-Insisto. Es lo menos que puedo hacer ustedes. Puedes llevar a tu chica…

Shun ahora fija su atención en Anika. Al igual que con Ryo, Shun olfatea alrededor de la chica. ¿Qué hay de raro en ella? Su aroma es… ¿Acaso hay algo de vampiro en ella? No, no es una simple vampira, tal vez sea la mascota de uno de esos monstruos. No, definitivamente es algo más…¿O acaso… ella puede…?

-… Por lo que veo, es especial… tu chica….

-Se llama Anika… Y si, es un caso especial.

-¿Qué dices, Anika? También podemos diseñarte algo especial… Me imagino que no es tu primer tatuaje……

-¿Anika? ¿Qué sucede?

Pregunta Ryo al ver que la chica no responde y mira fijamente a un lado de Shun

-¿Te encuentras bien?

-Acaso es…

¿Un lobo? A un costado de Oguri se encuentra un lobo totalmente negro. Sus Ojos amarillos fulminantes están fijos en ella. Nunca en su vida se había encontrado con un ser de ese tipo. ¿Sabrá Shun que ese ser lo sigue? Parece que el lobo está molesto puesto que un gruñido sale de entre sus afilados dientes. Por impulso, Anika da un paso adelante y extiende la mano. Desea tocar el pelaje de ese lobo, quiere sentirlo, hacerle saber que ella no le hará daño, pero la mano una voz la hace detenerse.

-¿Así que puedes verme?

¿El lobo le acaba de hablar? Es algo tan maravilloso, fascinante, Quiere acercarse, quiere jugar con él, pero una mano la hace regresar a la realidad.

-¿Anika… qué demonios te pasa?

-Ah… Nada Ryo… Yo…

Cuando levanta la mirada, puede sentir los ojos de Oguri clavados en ella. Ahora que lo observa más detenidamente, hay cierta similitud entre el lobo y Shun, sobre todo en los ojos. Tal vez no sean del mismo color, pero la intensidad de la mirada es la misma. Rompiendo con todo ese ambiente, como un fantasma aparece la delicada y femenina acompañante de Oguri.

-Shun… Es hora de irnos. Nos están esperando…

-En un momento voy, Becka….

-Tu chica es bastante linda, Oguri

-¿Chica? No, es mi Hermana… Aunque es igual de celosa que una esposa…

-¡Baka!… Becka Oguri, Mucho gusto

Saluda con una leve reverencia y su atención, al igual que su hermano, se fija en Anika, quien alcanza a “ver” un lobo tan blanco como la nieve al lado de la chica. De menor tamaño a comparación del lobo de Oguri, la loba de Becka es delicada, parece ágil puesto que no deja de moverse de un lado a otro de la chica. Contrario al lobo negro, la loba mueve amistosamente la cola y trata de alcanzar a Anika.

-¡Sugoi! ¡¿Puedes vernos?! ¡Nunca había conocido a una humana que pudiera hacerlo!

-¡Silencio!

La voz del lobo negro se impuso ante la emoción de la loba blanca, que se echa a los pies de Becka. Así que la hermana también tiene un lobo guardián. ¿Será algo de familia? ¿Alguna maldición? ¿Será que su familia se dedica a algún tipo de veneración a los elementales que cuidan los bosques?

-Bien, creo que ha llegado la hora de irnos. Aquí tienes mi tarjeta Nishikido. Espero que puedan acompañarnos. Ja

Shun entrega una tarjeta de presentación negra con una luna llena roja y la leyenda “Kasuo” en letras blancas con una dirección en la parte de atrás.

-Hasta luego, ha sido un placer.

Becka se despide efusivamente sin dejar de mirar a Anika. Que contraste el de los hermanos. Shun es un tipo frío, de cierta manera impone miedo y respeto a la vez. Por otro lado Becka es más cálida, más alegre, emana cierta calidez, hasta en la forma de vestir sobresale. Entre tantos pantalones de piel, tatuajes y piercings, la vestimenta sencilla pero trendy y ese cabello largo chocolate y ondulado, hacen que sobresalga entre tanta rudeza que la rodea.

Los hermanos se reúnen con sus amigos y conversan brevemente antes de entrar a “Vintage-matic”.

-Vaya que son raros los que son motociclistas, ¿ne, Anika?

-Son…. Peculiares…

Y vaya que sí. Anika estaba equivocada, los hermanos no son los únicos que tienen lobos protectores. Es como si se tratara de una Manada. El lobo de Hiroki es color mostaza con pequeños destellos en tonos tierra, siempre moviendo la cola al igual que la loba de Becka. Por su parte, el lobo de Hiro es color gris claro con un poco de blanco un tanto delgado con semblante vigilante, no deja de observar atento lo que pasa a su alrededor. Y finalmente, la loba de la maldita Soleil, es color rojizo con unos congelantes ojos azules, elegante silueta pero amenazante, no deja de observar a Anika y mostrarle sus afilados colmillos.

Silenciosamente, los dueños de aquella manada entran a “Vintage-Matic” junto con sus lobos. Sólo el lobo color mostaza se queda en la puerta, da un par de saltos juguetón y atraviesa la puerta del local que ya estaba cerrada.

Ryo observa detenidamente la tarjeta. ¿Un tatuaje? No sería mala idea. Por fin podría hacerse ese tatuaje en honor a Anika que hace tiempo quiso hacerse. Ese tatuaje que Anika se hizo para demostrar todo ese amor que se juraron. Era un secreto que él había sido la razón del tatuaje que tiene en el pie izquierdo: un corazón mecánico con un listón en color rojo sujetando una llave antigua. La noche que se lo mostró ellos dos habían discutido (qué novedad). Él le había reclamado que no le demostraba que lo quería lo suficiente y cuando Anika había llegado al departamento, se quitó el plástico y enfadada extendió la pierna.

-¡¿Ves esto?! ¡No vuelvas a decirme que no te amo lo suficiente!

-¡¿Qué carajo te hiciste?!

-¡¿Sabes lo mucho que duele hacerse un tatuaje en el pie?!… ¡Pase más de dos horas pasando un dolor insoportable para que plasmaran una mínima parte de lo que te amo!

Ryo había tomado el pie izquierdo y con delicadeza pasó las yemas de los dedos por aquel delicado y sensible borde rojo que queda después de un tatuaje recién hecho. Era hermoso. Simplemente hermoso.

-¿Qué… dirán los demás cuando… Se enteren?

-Que es una estupidez comprobada el tatuarte algo por alguien más…

-¿Entonces…?

-Me importará un carajo…

Y sin más, Ryo se había abalanzado sobre Anika y experimentaron por primera vez lo maravilloso, salvaje y satisfactorio de la reconciliación. Hicieron el amor sobre el sillón de la sala del departamento de Ryo ¿Cuántas veces? No recuerda con exactitud, pero esa noche le había quedado claro que el amor de Anika era verdadero, no le importaba ir en contra de la corriente y en contra de los demás… ¿Por qué no había podido hacer lo mismo cuando tuvo la oportunidad de demostrárselo?

-¿Me dirás qué significa el tatuaje? ¿Por qué en el pie?

Preguntó mientras besaba lascivamente los dedos del pie de Anika. Demonios, era una visión verla desnuda totalmente embriagada por el placer.

-Porque nosotros comenzamos con el pie izquierdo…

-¡¿Nandeyanen?!

-¡¿Quieres dejarme terminar?!

-¿No… lo habías hecho ya….¬____¬ en varias ocasiones?

-¡Ahoka!

Y Anika le había dado una pequeña patada para alejarlo de ella. Con una fingida molestia, se incorpora para poder sentarse cómodamente. Había costado un poco pero, habían logrado romper el tabú que implicaba la desnudez y disfrutaban de dicho estado natural de los cuerpos.

-Bien, mantendré mi bocota cerrada.

-Si, comenzamos con el pie izquierdo Ryo… En verdad llegué a creer que esto nunca funcionaría… Antes de que digas algo, déjame terminar por favor….

El semblante de Anika había cambiado por lo que Ryo decidió mantenerse callado y escucharla con atención.

-Nos las hemos visto negras Ryo. Para todo el mundo llevamos las de perder. Las probabilidades están en nuestra contra… Pero, sé que eso no es así. Sé que nuestro amor tan “particular” es lo que nos hace fuertes… Te amo, Ryo Nishikido. Te amo a tal grado de que eres capaz de hacer de mi lo que quieras. Eso representa este corazón. La llave eres tú… Tú eres el único que puede detenerlo, que puede hacer que tenga vida. Pero debes tener cuidado, Ryo… porque también tienes el poder de hacer que deje de funcionar…

Sin palabras. Esa noche se había quedado sin palabras. La mirada de Anika se había clavado en sus propios ojos, aquella declaración fue aplastante. Ahí estaba la mujer que tenía el mismo efecto que había descrito, ese mismo efecto tenía Anika sobre él, pero a diferencia de ella, Ryo era torpe para expresar lo que sentía, todo el amor que le quemaba el alma. Era la única que había logrado mostrar que no solo era un costal lleno de insultos y rencores hacia el mundo, ella era la única que lograba sacar todo lo bueno de él, la única que podía verlo como si ella fuera la única en todo el mundo con el don de encontrarle un lado positivo. Pero…

Una vez más había guardado silencio. Bajó la mirada y se tragó todos esos sentimientos. Anika lo había entendido, tal vez ese sentimiento hacia él no era lo suficiente… Tal vez era ella la que estaba decidida a dar el todo por el todo… como siempre en esa relación.

-Vaya… No recordaba que… La cursilería no es lo tuyo ¿Ne?

Anika había expresado con pesar tras un breve suspiro. Con una agria sonrisa se había puesto de pie cubriéndose con una pequeña manta que estaba en el sillón individual de la sala y tomó rumbo hacía su ropa regada en el suelo. Ryo se quedó en silencio observándola, mordiéndose los labios y empuñando las manos. Sólo pasaron unos segundos y sin que ella se lo esperara, Ryo la sujetó rodeando su cintura, con todas sus fuerzas, tanto que había podido sentir un poco de dolor.

-Lo siento…

Dijo en un susurro y pudo sentir como el corazón de Anika se quebraba como un cristal. ¿Un “lo siento”? ¿Acaso era el resultado de no poder corresponderla igual? Había sentido que Anika quería llorar, pero como siempre, ella era más fuerte y decidió que no era el momento ni el lugar, sobre todo, enfrente de él, para dramatizar esa dolorosa escena.

-Sé que… Deseas, de una vez por todas, escucharme decir algo significativo… Y lo siento tanto nena… Siento no poder decirte todo aquello que deseas escuchar… Lo único que sé es que…

Siempre había sentido miedo de ese sentimiento llamado “amor” que, gracias a ella, había logrado florecer dentro de él.

-Shhh… No pasa nada.

Anika había volteado y con un beso tímido, lo calló. Si, definitivamente ella era la fuerte en esa relación. Ella era quien los mantenía a flote. Ante tal gesto, Acarició sus labios contra los de ella.

-Anika… Solo que si… Que si tú no estás a mi lado, pierdo la maldita cabeza ¿Entiendes? Cada día no me importa levantarme y saber que vivo entra tanta maldita mierda y basura existencial, porque… Con sólo escucharte… El simple hecho de saber que puedo besarte…

La había tomado entre sus brazos y le dio un tímido beso, de esos que Ryo solía darle muy poco. Un beso cariñoso, corto pero significativo.

-… Es lo único que me mantiene aquí, Nena… Soy tan estúpido como para decirte algo que parece tan sencillo pero… para mí implica más que dos simples palabras, Anika… Te amo… Te amo tanto que si te pierdo, definitivamente no podría soportarlo…

Le había dicho en un susurro en su oído, haciéndole estremecer. Anika no dijo palabra alguna. Simplemente, ocultó su rostro en el cuello de Ryo y este pudo sentir la respiración entrecortada sobre su piel y un par de gotas que refrescaron su ardiente piel. Para no romper esa conexión tan íntima, le siguió hablando en lo bajo, cerca del oído, mientras la sostenía entre sus brazos, con los ojos cerrados.

-Dicen… que al amor te mantiene vivo… Pero, en otras ocasiones… También duele…

Ryo logró esbozar una tímida sonrisa que, lo más seguro, es que Anika fuese capaz de escuchar.

-Sin embargo… Contigo no me importa que duela tanto si puedo mantenerte a mi lado siempre… ¿Entiendes? Siempre…

-… Hai…

Fue la simple y tímida respuesta que había conseguido formular Anika para después colgarse completamente del cuello de Ryo.

-No llores tontita… No creí que fueras tan sentimentalista…

-¡Yo no soy ninguna tontita! ¡Tú eres el que se puso sentimental!

Un pisotón en el pie y Anika había corrido hasta las amplias escaleras. Cuando por fin levantó la vista ahí estaba ella, despojándose de la ligera manta y mostrando de nuevo la maravillosa obra de arte que era su cuerpo desnudo. Había recorrido con la mirada cada uno de los tatuajes en la anatomía de Anika, su amante, su amiga, su felicidad, su dolor. No había nada más que decir por esa noche. Sólo los cuerpos hablarían ese lenguaje que dominaban a la perfección.

Su amante, su amiga, su felicidad, su dolor, su todo…

-Bien que sabes elegir a tus Sex Friends… Ryo…

-¿Eh?

Al escuchar la voz de Anika, Ryo regresa a la fría realidad. Anika está frente a él, con esa mirada de enfado, las ojeras más marcadas y esos ojos acaramelados.

-Anika… Por favor…

-Primero elegiste a la put… a la “socialité” de Toda Erika… Y ahora eliges a otra put.. Modelo con tendencias psicópatas….

Anika saca una servilleta olvidada en uno de los bolsillos de su chaqueta de piel negra y se limpia los rasguños que alcanzó a hacerle Soleil cuando le arrebató su desayuno.

-¿Vas a volver con lo mismo? Yo ya te pedí disculpas y…

-Tienes razón… No tiene caso perder el tiempo en estupideces…

Antes de que Anika se baje la manga de su chaqueta, Ryo se acerca y sujeta el brazo para revisarlo. Afortunadamente habían sido sólo un par de rasguños sobre unas viejas cicatrices, algunas profundas, algunas apenas visibles pero presentes al tacto. Ryo siente un nudo en la garganta al recorrer con la punta de sus dedos la cicatriz más larga, sabe perfectamente que en el otro brazo se encuentra una igual. ¡Maldita sea la hora en que permitió que Anika llegara a sentir que su vida no valía la pena!

-Siempre termino causándote daño… De una manera u otra…

Dice Nishikido en voz casi inaudible acompañada de una sonrisa seca mientras observa las rojizas heridas y las viejas cicatrices. Anika siente un vuelco en el corazón ante tal declaración pero… ¡Ya basta! No puede ni debe seguir así, reaccionando cual colegiala enamorada por unas migajas de atención y cariño de Ryo. Ya no se siente lo suficientemente preparada para seguir soportándole con esas míseras muestras de cariño.

-Bueno… En realidad no es tu culpa…. Eres nocivo, inconsciente y conscientemente… Ese siempre ha sido tu sello distintivo Ryo…

Dice Anika soltándose bruscamente de la mano de Ryo. Este se queda congelado ante tal declaración. La está perdiendo, a este paso ya no podrá recuperarla… ¿Será acaso que las palabras de Aibu son ciertas y Akanishi está enamorando a Anika? Ryo no puede lograr ocultar esa mirada de niño aterrorizado tras ese ceño fruncido, como si estuviera por entrar en pánico por aquella idea. Sí la llegase a perder… Tan sólo pensarlo hacia que sintiera ese dolor en el pecho que lo enloquece… No puede, no quiere perderla… No lo va a permitir así tuviera que acabar con el mismo Akanishi.

-Anika… No quiero pelear… ¡No podemos seguir así!

-En eso tienes razón… No podemos seguir así… Es por eso que te pido que… no nos veamos en lo que resta de la semana…

-¿qué dices?

-Ryo, estoy bastante molesta…. Estoy…. Necesito tranquilizarme… No puedo…

-¿Estorbo en tus planes con Akanishi… Cierto?

¡Maldita sea! Ahí va de nuevo, haciendo que todo se fuera al averno con sus malditos celos y su maldita lengua venenosa.

-No me vengas a joder con eso ahora Ryo…

-¿Te gusta cierto?

Anika da un hondo suspiro. No, no va a caer en la trampa de nuevo. Si Ryo quiere pelear de nuevo, no lo hará. Se acomoda la chaqueta de piel y dedica una última mirada a Ryo.

-Dile a tus sobrinas que pasaré por ellas el fin de semana……

Y así emprende el camino rumbo a la universidad, con paso firme pero apresurado. Necesita irse de ahí, necesita salir del maldito embrujo de Ryo. Necesita… ¿volver a sentirse amada? ¡Claro que no estúpida Anika! Lo que necesitas ahora es ir y arreglar las cosas con el único hombre incondicional en tu vida. Tal vez haya perdido al único hombre que ha amado, al único hombre que la hizo perder la razón… Pero jamás se perdonaría si perdiera a Toma, moriría de ser así. Ryo definitivamente debe quedar en un segundo plano si quiere recuperar su estabilidad emocional. Prioridad es ahora fortalecer su relación con Toma.

**********

-Ya se fueron

Dice Hiroki quien observa cómo Ryo y Anika se van por caminos separados y su lobo atraviesa la puerta cerrada del “Vintage-matic”

-¡Que sea la última jodida vez que estás por transformarte a plena luz del día! ¡¿Me escuchaste Anna?!

-¡Ella fue la que me provocó!

Tanto Anna como Shun mostraban unos sobresalientes caninos, sus ojos habían cambiado de color a un amarillo casi fluorescente. Todos los presentes estaban a la expectativa de cómo terminaría esta discusión.

-¡¿Y acaso eso me importa?! ¡No seas estúpida! ¡No quiero más errores!¡¿Entendiste?!

Responde Oguri levantando su gruesa voz tan alto que los demás dieron un par de pasos atrás.

-Te he dicho que….

Sin más, Shun lanza un gruñido que inunda todo el lugar y la sujeta fuertemente del cuello estrellándola contra la pared.

-¡Si expones a la manada una vez más, yo mismo me encargaré de ti! ¡No me provoques de nuevo, Anna! Porque entonces dejaré de ser bueno contigo… Y no quieres que eso pase… ¿cierto?

Se acerca al oído de la modelo y aprieta más el cuello de la chica. Su amenaza es fría, que no sólo congela la sangre de Soleil, sino del resto de la manada.

-N-no…

Apenas fue capaz de contestar. Los labios le tiemblan y sus pies apenas rozan el suelo. Ni siquiera así siente las piernas, está paralizada de miedo.

 

-¡Déjala ya Shun!

Becka se acerca y lo toma delicadamente del brazo sin quitarle la vista a su enfurecido hermano.

-Tu mismo acabas de decir que la manada debe estar unida. No podemos pelear entre nosotros… Así somos más débiles…

La pequeña Becka. Tras su delicada apariencia es la única capaz de controlar la bestia sanguinaria que existe en cada uno de los chicos de la manada. Tiene la palabra exacta que aplica en el momento exacto para evitar cualquier tragedia. Definitivamente lados opuestos de los hermanos mellizos.

-De acuerdo Becka…

Shun suelta a Anna y se quita inmediatamente la chamarra de piel. Ambos brazos totalmente cubiertos por tatuajes, pero esto no evita que sus músculos totalmente tensionados sean visibles. Tras llevarse una mano para acomodar su negra cabellera, se sienta sobre el mostrador del señor Yamada.

-Será mejor que trates de calmarte y escuches a tu hermana, Shun…

-Lo lamento Yamada-san…

Todos se quedaron callados, observando detenidamente cada uno de los movimientos de Shun. Ninguno intentaría algo, después de todo, se tiene que respetar al macho alfa, al líder, y sus decisiones son por el bien de la manada y su propia vida. Aunque Hiroki es el que más se impacienta cuando esos enfrentamientos pasaban y más porque temía por Becka, quien como mediadora, a veces no le iba tan bien cuando trataba de tranquilizar a su hermano.

-Mi hermana tiene razón… Somos la única manada de hombres lobos puros que queda en Japón. Somos los únicos que podemos controlar al resto de los licántropos. Por milenios hemos peleado para que nuestra identidad sea secreta, sea una leyenda… Pero desgraciadamente, nuestros rivales han tomado la decisión de comenzar a salir a la luz y con ello… nuestro secreto.

Shun adopta una postura rígida, mirando detenidamente a cada uno de su manada.

-Necesitamos hombres que sean capaces de soportar nuestra condición… Y como saben, el resultado siempre es el mismo… Seres incontrolables, sedientos de sed…

Los chicos se miran entre sí, conocen a la perfección los problemas que conlleva un hombre lobo recién “nacido”.

-Anna tenía razón en una cosa… Aquel chico que vimos afuera, tal vez reúne las condiciones favorables para formar parte de nosotros…

-¿Estás seguro de ello, Jefe?

Hiro Mizushima es el primero en romper el silencio. Mirando con cierta cautela a su líder

-Puede oler su ser… Repito, puede ser uno de nosotros pero… Tal vez no soporte la transformación… Es un ser solitario lleno de una carga emocional bastante jodida y…

-Es por eso que… Ese chico puede ser un buen candidato….

Insegura, Anna comienza a hablar casi entre dientes. Shun la observa con esa frialdad que suele transmitir su mirada de mando mientras ella desvía la suya mirando a otro lugar. Es intimidante el simple hecho de verle a los ojos

-Ya lo veremos… Lo Pondremos a prueba

-¿Finalmente saldremos de Caza?

Expresa Hiroki con cierto brillo de maldad en sus ojos. Él conoce las “pruebas” de su líder y no son para nada fáciles y, sobre todo, seguras.

-Pero… Que no sea como las otras veces hermano…

Becka sabe las consecuencias de las pruebas. No quiere ver a Nishikido como los otros que no las soportaban y siempre tenían el mismo final… Muerto.

-No prometo nada Becka… Lo conoceremos mejor en la fiesta del nuevo salón de tatuajes. Sólo me preocupa una cosa…

-¿La otra chica, cierto?

-Pudo vernos… Pudo ver nuestra esencia… Y ese olor….

-Si… ¡Apestaba a prostituta de vampiros!

Un simple gruñido de Shun y Anna vuelve a callarse la boca. Becka también la mal mira pero no con tanta gravedad como su hermano.

-No, no es eso… Ella no es humana… O tal vez lo sea pero con otro tipo de dones…

-¿Puedes encargarte de ella, Becka? Necesitamos toda la información posible. Los vampiros están buscando a cierta humana con “talentos” sobresalientes, provenientes de una larga casta de humanas “predilectas” que ayudaban de cierta manera a esos chupa sangre… Debemos saber si ella es esa chica o hay más como ella. Si es así, tendremos la ventaja para salir victoriosos de la guerra que se aproxima…

Shun se baja del mostrador y se aproxima a su manada. Cierto es que por miles de años, los hombres lobos y vampiros puros habían luchado por demostrar qué clan era el más poderoso. Pero ahora el juego ha cambiado. No solo se trata de un juego de egos, ahora se trata de la supervivencia. Todo ser sobrenatural corre el riesgo de desaparecer, puesto que, los rumores dicen, cierto clan está dispuesto a despertar e invocar a seres de bajo astral capaces de destruir a todo el mundo. ¿Son los vampiros? ¿Son los hombres lobos? ¿Son los mismos humanos? Esa información no se tiene con certeza, pero Shun sabe perfectamente que deben estar preparados.

-Lo que me desespera de esto es que no sabemos contra quién debemos luchar…

-Es fácil, Becka… ¡Son los malditos vampiros los que quieren quedarse con el mundo para ellos solos!

-Creo que debemos considerar todas las opciones, Hiroki… Si son los clanes humanos de cazadores, es muy probable que quieran desaparecer todo aquello que no conocen…

Hiro se coloca en la ventana del showcase que da a la calle, la mañana se nota gris y tal vez llueva. Puede oler como las energías se mueven por toda la ciudad.

-Mizushima… Sabes lo que debes hacer. El resto de nosotros debemos seguir con nuestra vida diaria y mantener los ojos y oídos abiertos. Anna… te mueves en un mundo en donde los vampiros hacen y deshacen a su antojo, quiero que estés atenta, pero sobre todo… No te des a conocer…

Shun mira a Anna a quien no le queda más que aceptar con un leve movimiento de cabeza

-¿Puedo… encargarme del chico?

-No… no quiero que eches a perder una valiosa oportunidad sólo porque te hayas encaprichado con él… Si logra sobrevivir, tal vez considere otorgarte el permiso de cortejarlo… Pero por el momento NO debes tocarlo.

-Shun…

-¡Deja de mirarme así Becka!

-Jefe… No seas tan gruñón con nuestra Becka…

Hiroki llega y abraza a la chica por la espalda mientras la muerde en un hombro juguetonamente. Shun da dos pasos para tomar a Hiroki por el cuello de la camisa pero su hermana le hace un irresistible puchero que detiene a Oguri.

-No lo olviden… De todo esto depende nuestra sobrevivencia… No aceptaré ningún error absolutamente de nadie… De ser así, quedará desterrado de la manada y no puedo prometer su seguridad allá afuera….

Shun toma su chamarra de piel y se la coloca antes de abrir la puerta del “Vintage-Matic”, el resto de los chicos lo siguen para salir hasta sus motocicletas las cuales rugen como si avisaran que los lobos estaban dispuestos a defender su territorio y su derecho a existir. Por algo han sobrevivido al paso de los siglos… El Clan Oguri de Hellhounds

3 comentarios sobre “My Inmortal cap. 13

  1. Estuvo muy bueno, te estaba siguiendo por doramanicas pero ya no habias subido mas cap y por suerte encontre tu blog y ya puedo seguir leyendo esta maravillosa historia q me atrapo desde el primer cap ^ ^

¡Muchas Gracias por leer My Inmortal!

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