My Inmortal cap. 12

La noche había sido todo un desastre. Uchi estaba bastante mal herido y por poco lo pierden. Nagase y Sho lo habían llevado a una casa en la zona baja de la ciudad para que lo atendiera un doctor de su clan. Las heridas, la pérdida de sangre y sobretodo el veneno, habían dejado a un Uchi como si se tratara de un muñeco de trapo.

-¿Nos dirás qué carajo sucedió Uchi?

Pregunta Nagase mientras prende un puro. Uchi se queda callado, observando a los dos chicos en esa pequeña habitación.

-¡Coño, Uchi!… ¡¿Es que eres imbécil, o qué?

-Calma, Nagase… Uchi está muy herido ahora y…

-¡Al carajo, Sho!… ¡Ahora saben que estamos detrás de ellos, específicamente esos dos!

Uchi logra hacer una mueca pero no debido al dolor que sufre su cuerpo sino por el dolor de tener que estar soportando a Nagase, quien no deja de caminar por toda la habitación.

-¡Así no vas a arreglar nada!

Sho alza un poco la voz para que Nagase se calmara y él poder continuar con esa improvisada interrogación.

-Uchi… Debes decirnos qué sucedió para poder ayudarte.

-¡¿Ayudarme?! ¡Ja! ¡Este ataque es el resultado de su estupidez! ¡De su ineptitud! Ellos dominan la ciudad y ustedes no han hecho absolutamente nada para detenerlos

Uchi se incorpora para no mostrarse débil y así poder mirar con reproche tanto a Nagase como a Sho.

-¡¿Ah, si?! Si tan inútiles somos… ¡¿Cómo carajos te salvamos el trasero?! ¡Argh! ¡Mejor te hubiéramos dejado tirado donde te encontramos! ¡Como la basura que eres!

Nagase había llegado hasta la cama para poder mirar directamente a los ojos de Uchi acompañado de un gruñido.

-Nagase por favor…

-Como siempre, haciendo uso de la violencia…

Detrás de Nagase y Sho se escucha una voz reconocida para ellos. Un marcado acento los hace voltear para encontrarse con dos figuras ataviadas con trajes en telas obscuras hechos a la medida, zapatos perfectamente lustrados y camisas pulcramente planchadas.

-Lo que me faltaba…

Nagase se acomoda la chaqueta de piel para después prender un cigarro

-Yokoyama… Murakami… ¿Qué hacen aquí?

Sho se coloca frente a Nagase para que este no cometa ninguna imprudencia.

-¿Qué hacemos aquí? Bien, un integrante muy valioso de nuestro clan está herido en un territorio que se supone está controlado por ustedes… ¿Me puedes explicar eso Sakurai?

Yoko se acerca cautelosamente seguido de Murakami, quien observa cada uno de los movimientos de Nagase con detenimiento, en espera de una señal para contraatacar.

-Uchi se adentró a un territorio prohibido y el ataque se debió a que provocó descaradamente a un Pura Sangre, un vampiro de alto nivel, sin pensar en las consecuencias… Bajó la guardia y olvidó las precauciones que un cazador debe tener…

Uchi se queda helado ante las declaraciones de Sho. ¿Cómo sabía eso? ¿Cómo se había enterado de su enfrentamiento con Akanishi?

-¿Cómo es que tú…?

-Por algo me he ganado mi lugar en el Clan de Tokyo, Uchi…

Lo observa condescendientemente pero dejando en claro que no debía tomarlos a la ligera

-Poderes de telepatía y telequinesis… Impresionante Sakurai… Debo admitirlo

-Claro Yoko, pero no lo suficientemente efectivos para el propósito principal de nuestros clanes… Si se dicen tan buenos ¿Por qué demonios tienen zonas “prohibidas” en donde atacan a nuestros hombres?

Las palabras de Murakami tienen tanto veneno como el que contienen las serpientes más peligrosas, por lo que Yokoyama sonríe de lado.

-Ese no es el problema, Hina. El problema es que Uchi lo provocó como si se tratara de un vampiro de bajo nivel y ahora, por su culpa, saben que estamos tras de ellos… ¿Alguna vez se han enfrentado con los Pura Sangre? ¿Saben acaso lo sangrientos y vengativos que son? ¡No nos estamos enfrentando con sus sirvientes! ¡Son la cúspide de nuestros enemigos! No se quedarán con los brazos cruzados hasta terminar con nosotros…

Nagase trata de contener su odio y enojo. Sus palabras, aunque lentas, fueron pronunciadas con tanta fuerza, con tanta advertencia que si hubieran sido cuchillos, tanto Yoko como Hina hubieran resultado letalmente heridos.

-Pues esto se hubiera evitado si ustedes hubieran cumplido con su trabajo… el cual, si lo han olvidado, es terminar con los de Sangre Pura…

La tensión entre los cuadro crecía cada vez más, cualquier comentario fuera de lugar, cualquier movimiento en falso ocasionaría un enfrentamiento. Desde hace mucho tiempo los clanes de Cazadores de Vampiros de Osaka y Tokyo tienen una rivalidad implícita ya que se consideran un estorbo.

Por un lado, los cazadores de Tokyo se caracterizan por su estrategia y ataque oportuno, son vigilantes silenciosos que entran en acción en el momento justo. La mayoría que forma parte de este clan se distingue por sus cualidades de poderes inexplicables que se utilizan cuando se trata de vigilar los movimientos del enemigo. Pero sólo los de alto rango cuentan con poderes y habilidades equitativos a los de un vampiro Pura sangre.

Por otro lado, el clan de Osaka se ha caracterizado por ser un grupo guerrero sanguinario, cuyo principal objetivo es el de exterminar por completo a todo vampiro, sin importar cuantos humanos “traidores” se encuentren en su camino. Cuando una célula de cazadores de Osaka entra en acción, lo hace de súbito y con todo su poder. Son muy conocidas sus masacres de aquelarres, pero también lo son las masacres tanto de células de cazadores en otras ciudades como de sus familias por parte de los vampiros. Si bien han acabado con un gran porcentaje de estos seres, el precio ha sido demasiado alto, todo el país se está quedando sin cazadores.

-No creo que en Kyoto vean con buenos ojos este accidente, Sakurai…

Yoko se acerca a la cama para ayudar a Uchi a incorporarse

-Como tampoco estarán muy contentos cuando se enteren del fracaso que fue su operación en Kansai… ¿Cuántas familias murieron, Nagase?

-Si mal no recuerdo… Masacraron a 5 familias inocentes, Sho…

Los ojos de Yoko fulminan a Sho mientras Murakami se acerca para llevarse a Uchi. Sho acomoda su chaqueta de piel negra.

-No te conviene ir Lloriquear, Yokoyama… No somos los únicos que hemos cometido errores…

-Eso no fue un error… Sólo un evento desafortunado..

Si bien los clanes de Osaka y Tokyo son los más importantes del país, la sede que regula sus actividades y hace respetar las reglas, se encuentra en Kyoto. Ahí se rinden cuentas y se regulan las acciones de ataque de los cazadores con más experiencia y cualidades para el combate, la elite de de los cazadores.

Actualmente está pasando por una rigurosa restructuración debido a los constantes ataques de vampiros en donde han muerto varios líderes ya entrados en edad, por lo que sólo quedan los jóvenes al mando, los cuales tratan de seguir el ejemplo de los viejos sin mucho éxito, ya que las clases principales quienes, como en un gobierno, buscaban tener la mayoría de su partido.

-Lo que le sucedió a Uchi también fue un “evento desafortunado”… Nosotros no podemos andar de niñeras cuidando a un cazador que se supone es de la “Elite” de Osaka…

Sho abre la puerta de la vieja habitación, señalando que era el momento para que se retiraran. Hina ayuda a Uchi a levantarse y con paso corto y lento se acercan a la puerta.

-Esto no se quedará así Sakurai…

-Si, Si, Claro Yokoyama…

-Nosotros seremos quienes daremos el golpe definitivo… Acabaremos con ellos y nos adueñaremos de ella…

Yoko sonríe altaneramente mientras mira desafiante tanto a Sho como a Nagase quien, al escuchar lo último, se acerca peligrosamente a You

-¡Ella no es un objeto del cual puedas disponer a tu antojo! ¡Nunca dejaré que te le acerques! ¡Nunca!

-Jajajaja… Nagase -senpai… ¿No estás siendo un poco hipócrita?… ustedes también la ven como una pertenencia… Tal vez tuvieron el primer acercamiento y se ganaron su confianza, pero… Nosotros sabemos qué la debilita y, tarde o temprano, destruiremos la fuente de su poder…

Yoko ayuda a Murakami a cargar a Uchi y los tres desaparecen tras la puerta, la cual se cierra de golpe como si una corriente de aire la hubiera azotado.

-¡Argh! ¡En verdad que no los soporto!… ¡Son engreídos! ¡Prepotentes!… ¡Su acento me saca de mis casillas!

Nagase patea la cama para después llevarse las manos a la cabeza

-Ellos tienen razón en una cosa…. Es hipócrita de nuestra parte el…

-¡No! ¡Sho! Yo no la veo como un objeto más para cumplir con nuestro propósito…

-Tú no la ves así, pero para los líderes es sólo un eslabón más…

-¡Sakurai! ¡Me niego a tratarla como una prisionera, como un enemigo! Sé que cuando hablemos con ella y le expliquemos la situación, entenderá y nos ayudará con esto… Convenceremos a la gente de Kyoto que ella…

-¿Y si no es así? ¿Si se niega a ayudarnos? Tienen una conexión con los vampiros bastante estrecha, por no decir que ya se acercaron de nuevo a ella…

Sho prende un cigarro y le hace señas a Nagase para que lo siga.

-Los vampiros mataron a sus padres… ¡Tenemos eso de nuestro lado!

-Esperemos que así sea…

Los dos chicos se miran un poco preocupados, pero desaparecen al momento de cruzar la puerta y, sin más, la habitación explota.

******

Había pasado la noche en vela. Otra vez.

Si no tuviera suficiente con los problemas de su jodida existencia, su padre lo había llamado para recordarle la deshonra que era tenerlo como hijo. ¿Por qué no estás estudiando lo mismo que tus hermanos? ¿Por qué te empeñas en llevarnos la contra? ¡Deja de meterle ideas locas a tu hermana y déjala ser feliz con su marido!… ¡Ja! ¡¿Feliz en la familia Nishikido?! ¡Por favor!.

Se levanta de la cama y, al momento de hacerlo, destapa un poco el cuerpo desnudo de Erika…

Si, otra vez…

De nueva cuenta la había llamado para costarse con ella, sexo frívolo y superficial, casi como el que obtienes con una prostituta pero con la diferencia de que con ella es gratis. Tal vez Erika siente algo por él, pero eso no le importa en lo absoluto, tal vez ella se entregue por completo cada vez que hacen el amor…

¿Hacer el amor? ¡Eso no es hacer el amor! Hace mucho que había dejado de hacerlo… Sólo con Anika podría aplicarse esa expresión, sólo con Anika sentía algo más que el banal placer que llega con el clímax… No, no eran cursilerías románticas de telenovela barata, no. Con ella sentía que era un hombre de nuevo, no tenía por qué ser el maldito bastardo en el que se había convertido. Con ella podía mostrar sus miedos, sus preocupaciones… Con una mirada ella podía ver a través de él y ayudarlo a sentirse mejor sin palabras, sin presiones, sólo ellos dos.

Camina desnudo hasta el baño y prepara la regadera. Se para frente al espejo de su lujoso baño y mira, sin asombro, las ojeras que se habían formado, esa recia mirada que se había instalado en sus ojos…

Sí todavía deseaba a Anika ¿Por qué no hacía nada por recuperarla?… Porque estaba bajo la influencia por Ikuta. Si, ese maldito le había metido la idea de que sólo la había utilizado, que nunca le había amado… ¡Fuck! ¡¿Qué carajo sabía él?!… Si, había cometido un gravísimo error pero… ¡Argh! ¡No fue su culpa!…

El vapor comienza a invadir el baño y el espejo comienza a empañarse. De un estante, Ryo saca un frasco con Vicodin, el cual le habían recetado en el hospital después de su accidente de motocross. Se toma 4 de un solo golpe y vuelve a mirarse en el espejo. Si, había regresado al viejo “hábito” de consumir pastillas, pero eso no importa, con tal de olvidar tanto dolor…

Entra a la bañera y deja que el agua recorra su cuerpo. Cuando está a punto de tomar la botella de shampoo, unas manos lo toman por la cintura. Trata de voltear pero un lascivo beso en el cuello lo detiene.

-¿Por qué me dejaste sola en la cama? ¿No querías que te acompañara en la ducha?

-No tengo tiempo, Erika… Tengo que estar temprano en casa de mis padres y…

-¿Y?… No te preocupes… Prometo ser rápida… Sólo disfruta, Dokkun…..

Erika voltea a Ryo para que quede frente a ella. Una sonrisa traviesa se asoma en los labios de la chica y poco a poco baja por el cuerpo del chico, dando lamidas y mordidas hasta llegar a las caderas. Ryo mantiene la mirada en el vapor que ocasiona el agua caliente. No sintió reacción alguna cuando los labios de Erika comenzaron a recorrer su miembro….

Eso no importa ahora… Con tal de olvidar tanto dolor…

*******

Malditas pesadillas que no la dejaban en paz ni por una sola noche ¿Acaso es una maldición que debe cargar por el resto de su vida? ¿Qué carajos había hecho para merecerlo?

Algo había nuevo en ese sueño, las mujeres habían desaparecido y esa noche se encontraba frente a la entrada de lo que parecía una mansión abandonada. La reja estaba carcomida y oxidada por el tiempo, la maleza seca era el único adorno con el que contaba. Al momento de acercarse un poco más, la puerta se abrió por si sola, haciendo crujir sus engranes, invitándola a entrar.

Anika, aunque temerosa, comenzó a recorrer el sendero que conducía a la casa, rodeado por viejos árboles que parecían pagar alguna pena, sus ramas y hojas carecían de esa frondosidad tan característica de los sauces y parecían llorar cada que el viento soplaba entre ellos.

Se encontró frente a una casa pequeña a comparación de lo que ella esperaba encontrar. Completamente de madera la cual parecía haber sido víctima de un aparatoso incendio. Al entrar, Anika pudo percibir un fuerte olor a flores, rosas en específico ¿No debía oler a quemado?

Al adentrarse más, pudo ver el origen de ese embriagante olor: todo el piso estaba repleto de pétalos de las rosas salvajes que creían por todos lados de la casa la cual estaba iluminada por pequeñas velas a punto de extinguirse. Quería salir pero el triste sonido de un piano llamó su atención. Inmediatamente reconoció la melodía, sí, era “Nocturne in B Flat minor Op.9 No.1” de Chopin ¿Quién interpretaba tal melodía? Caminó por la casi en penumbras hasta que vio una luz saliendo de la última habitación al fondo del pasillo. Algo dentro de ella le decía que diera media vuelta y saliera corriendo, pero esa melodía la hipnotizaba de tal manera que encontró corriendo a la habitación y lo que vio en ella la dejó sin palabras…

La habitación estaba repleta de velas y rosas rojas y negras, el piso era una laguna de un líquido rojo brillante que fluía desde las paredes… ¿Acaso era sangre?… Al levantar la mirada se encontró con un enorme piano de cola en color negro que parecía suspendido, el cual seguía emitiendo tan deprimente pieza sin que alguien lo estuviera tocando…

Pero eso no fue lo que más le heló la sangre: Al fondo de la habitación había una persona, un hombre con el cabello rubio, casi blanco, que le estaba dando la espalda, vestía un traje negro impecable que contrastaba con la palidez de su piel. Hablaba con un enorme espejo con un elaborado marco en negro. No entendía las palabras que decía aquel hombre puesto que hablaba en susurros, pero notaba que había cierta intimidad entre él y ese espejo.

Como si se hubiera dado cuenta de la presencia de Anika, se quedó en silencio y la observó sobre su hombro. Esos ojos, completamente rojos, brillaban con peligro, con amenaza, pero al mismo tiempo con interés por la intrusa que interrumpió su encuentro. Regresando la mirada, se hizo a un lado para que Anika pudiera acercarse un poco más.

El espejo era obscuro, no reflejaba nada de la habitación. Cuando Anika acarició la fría superficie, algo la hizo retroceder un par de pasos: Una mujer apareció de repente. Largo cabello negro, piel de porcelana, labios carmesí que esbozaban una tenue sonrisa y sus ojos del mismo color que los de Anika.

La mujer la miraba con una mezcla de ternura y desesperación. La imagen detrás del espejo había colocado una de sus manos sobre éste, inclinando un poco la cabeza, invitando a Anika a que se acercase. La chica aceptó la invitación e hizo lo mismo que aquella mujer, colocando su mano sobre el espejo, pero al contacto con la superficie, Anika se aterró ante lo que ahora veía: los ojos de la mujer se tornaron rojos, sus frágiles facciones se distorsionaron, de su boca emanaba sangre y unos colmillos aparecieron junto con una sádica sonrisa… Anika trató de alejarse pero la mano de la mujer atravesó el espejo y sujetó su brazo. Forcejeaba pero la fuerza que ejercía era demasiada

-Una sola…

La voz de aquella mujer era seductora aunque no provenía directamente de sus labios, Anika la escuchaba directamente en su mente, como se escucha una voz debajo del agua.

-Pronto… Una sola…

-¿Qué…?

-No falta mucho… Una sola…

Anika por fin había logrado zafarse, pero la mujer logró herirla profundamente con sus filosas uñas. El intenso dolor fue el que hizo que despertara bañada en sudor…

Instintivamente busca la herida en su brazo y, efectivamente, su brazo sangraba y la herida era mucho más profunda que en el sueño. Anika se queda en la cama observando la sangre, consternada, con miedo, confundida… Nunca sus sueños habían sido tan reales, nunca la habían lastimado de esa manera…

¿Si había sido la mujer del sueño quien la había herido o fue ella misma la que se había lastimado inconscientemente?

Anika camina hasta el baño para limpiarse la herida. Cuando abre la llave y el agua fría cae sobre su brazo, Anika observa casi hipnotizada cómo su sangre formaba líneas que desaparecían con la corriente del agua…

No quiere regresar a aquellos días en los que no podía distinguir la realidad de sus pesadillas, así que busca su pastillero y toma una pastilla azul con un trago de agua de la llave. Se mira en el espejo por una última vez antes de meterse a bañar. Debe distraerse, debe mantener su mente ocupada si no perderá la razón…

Trabajo y Escuela… Sus dos únicas opciones… Aunque le cueste mucho ir a la segunda opción, debe demostrar que, con ella, no todo está perdido.

**********

¡Maldito Yamashita! ¡¿Quién se cree para ignorarla de esa manera?! Mitzuki se encuentra dando vueltas en el salón de costura donde confecciona toda la ropa desde el inicio de sus estudios, un espacio digno de aparecer en el programa Project Runway.

Como ya se había hecho costumbre, pasó la noche en vela trabajando, modificando y volviendo a hacer la ropa que no le satisfacía. Si, tenía gente que le ayudaba pero siempre le había gustado hacer las cosas por ella misma, todo lo que ha logrado, todo lo que ha conseguido ha sido por mérito propio. Por eso no podía creer que ese Yamashita la ignorara tan descaradamente: No le regresaba los mensajes, las llamadas no las contestaba y cuando por fin se dignaba, le respondía con “¡Deja de Joderme!”

¡Argh! No debería estar así por un chico y mucho menos ahora que su estrés estaba al máximo, pero algo tenía ese chico que la obsesionaba totalmente. Su porte, su manera de caminar, esa mirada… ¡oh dios! Esa mirada que decía tanto y a la vez no había nada detrás de esos ojos.

Después de darse una ducha rápida en el baño del taller, saca su teléfono celular y marca el número de su arma secreta para esta misión: Akanishi Jin. Si, él le ayudará a conseguir lo que quiere… ¿Lo que quiere? Llevarlo a la pasarela ¿Cierto? Pero, si ya tenía muy buenos modelos ¿Para qué añadir a Yamashita? A menos que… ¡No! ¡Ya bata Mitzuki Ogawa! Deja de pensar en la perfecta anatomía de Yamashita, en esos carnosos labios…

-¡Argh! ¡Demonios!

Rápidamente marca el speed dial destinado al número de Jin en su Iphone y al otro lado de la línea contesta una voz ronca

-… Moshi…

-¡Oha, Jincho! ¡Mitzuki desu! ¿No te he despertado?…

-No, para nada, Mi-chan… ¿Cómo estás? ¿Tomo te sigue haciendo la vida imposible?

Curiosamente, desde el primer día que se conocieron, entre Mitzuki y Akanishi había surgido una amistad casi instantánea y se llevaban muy buen, por ello se dirigían con tanto afecto y familiaridad.

-¡Ah! ¡No sabes cuánto! ¡Estoy a punto de perder la paciencia! ¿Sabes lo que me dijo el muy… ¬¬?

-¿Que no lo jodieras?

-¡Exacto! ¿Cómo lo supiste ò_ó

-Jajaja… Esa es su típica respuesta para todo lo que lo incomoda…

-¡Jincho! ¡Por favor! ¡Ayúdame con mi venganza! TwT

Aunque nadie la estuviera viendo, Mitzuki hace ademanes dramáticos e histriónicos dignos de una tragedia griega.

-Jajaja… Por supuesto. Sólo necesito arreglar unos asuntos antes… ¿Te parece si nos vemos en la tienda Prada en Ginza? Necesito comprar algo…

– ¡aw! *O* ¡Si! ¡Gracias, eres un amor!… Por cierto, si necesitas ayuda, puedo asesorarte u_ú conozco al gerente de esa tienda a la perfección…

-Creo que si voy a necesitar de tu ayuda… Lo que voy a comprar es algo para…

Mitzuki se queda fría cuando escucha el nombre de la persona a la está destinado tan exclusivo regalo.

-Eh… Jin… No me digas que…

-Todavía no es nada seguro, pero… Me gustaría prepararle algo especial y ver si tengo una oportunidad…

-Vaya, no se qué decirte Jin…

-No me gustaría meterte en problemas

-No te preocupes, Nos vemos en dos horas.

-De acuerdo. Gracias, Mi-chan… Veras que lograremos que Tomo acepte. Sirve que me burlo de él… jajajajaja…

-¡Argh! ¡Si! ¡Maldito! ¬O¬

Mitzuki agarra unas tijeras que tenía a la mano y comienza “acuchillar” retazos de tela que habían quedado desde el inicio del gran proyecto.

-No te desquites con la pobre tela… No tiene la culpa…

-¿Eh? O_______O ¿Cómo pusiste que…?

-Bye Mi-chan…

Akanishi finaliza la llamada y Mitzuki observa intrigada su Iphone. Bien, qué más da. Ahora ya tenía a su arma secreta que le había dado una enorme sorpresa que no se esperaba y, como consecuencia, habría reacciones bastante fuertes por parte de terceros muy cercanos… Sólo desea que nada de esto eche a perder su trabajo…

Sus pensamientos se ven interrumpidos cuando tocan a la puerta del salón de costura. Finalmente la artillería pesada había llegado. No conocía a nadie mejor para sacar a alguien de sus casillas así que los llevaría con ella para que Yamashita conociera su furia.

Mitzuki corre rápidamente y al abrir la puerta, se encuentra con dos chicos totalmente apuestos entre ellos. Cuando el más alto se acerca, todo su porte masculino se pierde cuando saluda a Mitzuki

-¡¡¡PAAAAAAAAAN!!! *O*

-¡PAAAAAN! *w* ¡Buenos días Maru-chan!

Maruyama Ryuhei, uno de los amigos de Mitzuki fuera del escuadrón, tiene un amor especial con la moda que nació por accidente. Sus padres son profesionales del Fisicoculturismo. Dedicados en cuerpo y alma a dicha disciplina, su hijo Ryuhei siguió su ejemplo desde pequeño, bajo fuertes rutinas de ejercicio y dietas, a la edad de 15 años ya tenía un cuerpo envidiable.

Su primer encuentro con la moda se dio por pura casualidad. Además de ser una fisicoculturista, la madre de Maruyama trabajaba como estilista profesional de un prestigioso salón en Osaka. En uno de tantos trabajos, Maru tuvo la oportunidad de escabullirse y quedó maravillado por ese mundo tan lleno de color, por la belleza de las modelos… Eso no existía en el mundo de los campeonatos de fisicoculturismo. No, ahí todo son músculos, sudor, hombres exageradamente desarrollados al igual que las mujeres… Oh, las mujeres… En el mundo de la moda todas son tan hermosas…

-¿Pero qué te pasó? Si sigues desvelándote así, toda tu piel va a resentirlo u_ú… Vamos a oxigenarla con unos ejercicios

-¡Maruyama! ¬¬

-La clave para la belleza radica en un buen hábito de ejercicio… No quieres arrugas prematuras en tu bello rostro ¿Cierto? O_Ó

Aunque Ryuhei estudia Ciencias del Deporte, aprendió a encontrar una buena relación con el mundo de la moda y belleza. Además de que había heredado ese toque mágico de estilista por parte de su madre y ayudaba a Mitzuki en cada proyecto.

-Es demasiado temprano para hacer ejercicio =w=

-Mitzuki tiene razón, Maru… Con un poco de corrector y nadie verá sus ojeras

-¡Yasu-chan! *O* Tú si me entiendes

Entra el segundo de los chicos: Yasuda Shota. Estudia Diseño de Modas muy en contra de su padre, a quien le hubiera gustado que estudiase algo un poco más “Masculino”. Pero es que, desde pequeño, Yasu mostró una personalidad con tendencia a lo femenino: cuidado de la piel, de su cabello, dietas. Su gusto por la moda nació un día cualquiera mientras jugaba a las muñecas con su hermana y comenzó a vestirlas.

Al principio, eran diseños básicos que poco a poco se transformaron en prendas más elaboradas. Su madre, al darse cuenta de la habilidad innata, decidió llevarlo consigo a sus clases de costura con las obachan de la colonia donde vivían en Osaka. Pronto se dieron cuenta que Yasuda poseía un talento extraordinario a tal punto que llegaron a pedirle que diseñara algo para ellas.

-Y dime ¿Vamos a molestar a ese chico misterioso que te ignora?

-¡Así es! ¬¬ Por lo que deben dejarme super sexy

-Jajajaja…. De acuerdo, veremos qué podemos hacer

-*O* ¡Wua! Por cierto, ¡me encanta la combinación de esmalte de uñas que traes hoy! Combina genial con tu ropa

-Maido n_n

Algo muy característico de Shota es su personalidad extrovertida y extravagante, la cual plasma en su persona. En esta ocasión viste pantalón pesquero en cuadros naranja y amarillo, calcetas rosas y unos Sneakers Nike en color rosa y verde, camiseta polo azul brillante y una sudadera con estampado de formas asimétricas en colores azul, rojo y amarillo con unos picos blancos en la capucha de la misma, obviamente uno de sus diseños… Así es Yasuda Shota, todo un enigma de la moda.

-Bien, manos a la obra Yasu. Dejemos a Mitzuki como toda una Femme Fatale

-De acuerdo, Maru. Mientras comienzas a arreglarla, buscaré algo en su closet

-¡*W* Por eso los amo chicos!

Mitzuki se sienta plácidamente en un sillón individual mientras Maru comienza a prepararla para maquillarla. ¡Prepárate Yamashita! Sentirás el poder Ogawa de convencimiento, caerás en la red y te gustará.

Cuando cierra los ojos al sentir las hábiles manos de Maru por todo su cabello, escucha como se caen varios maniquíes y, de un salto, se levanta y mira al culpable

-¡Yasuda Shota! =O=

**********

El baño la había despejado bastante y, aunque está haciendo frío, no había nada mejor para despertar que un regaderazo rápido con agua fría.

Con la mente despejada y, curiosamente con mejor ánimo, Anika baja al bar para comenzar con el trabajo correspondiente del día. Pone la cafetera y decide abrir las ventanas y subir las cortinas del lugar. Frío, eso es lo que necesita para mantener ese estado de ánimo además pronto entraría en calor con todo el trabajo.

Mientras bebe la primera taza de café del día, hace una lista de todo lo que debe hacer en el corto plazo de 24 horas: En el bar debe encargarse de proveedores, comenzar a preparar los eventos del mes (Guerra de bandas, noches de aficionados). En la escuela: Entregar las locaciones para la sesión de fotos de las modelos de Mitzuki (rogar para que no acepten a Toda Erika), entregar su proyecto de retratos…

Y los más importante… Ofrecer disculpas a Toma.

¿Por qué carajo no vio el daño que le había ocasionado? Toma, ese chico incondicional, leal ante todo, cariñoso y comprensivo… No, definitivamente no se lo merecía. Si, llegando a la escuela sería lo primero que haría: buscar a Toma para hablar con él.

Con la traza de café en mano, se dirige a la barra para comenzar con el listado de todo lo que había falta comprar. Cuando llega a esa zona del bar, una vocecita detrás de ella la hace sobresaltarse.

-O-HAN-YOU ¬________¬

-¡WTF! ¡”##$$%&/

-Jojojojo😄 ¡Hola Anika!

-¡Aibu! ¡Vaya susto que me diste =_=

-Gomen, gomen. Ahora, cuéntamelo todo

Aibu le quita a Anika la taza de café. Mientras da un sorbo, la observa con mucha curiosidad, sus ojos brillan como cuando se planea una travesura.

-Bien, creo que debemos encargar más vodka Grey Goose, últimamente lo han estado pidiendo mucho y…

-No, eso no ¬_____¬ tú sabes a qué me refiero…

-¿Eh? Sinceramente no…

-¿Qué tal se la pasaron Jin y tú anoche? ¿Eh? ¿Eh? Picarona…

-¿Cuántas mimosas te bebiste antes de venir? ¬_-

Anika prende un cigarro para comenzar con su trabajo, no quiere mostrarse nerviosa ante ese comentario…. Pero… Espera… ¿Cómo supo que…?

-2 u_ú pero ese no es el punto… ¡Dime! ¡Cuéntame todo! ¿Se besaron? ¿Se juraron amor ETERNO?

Aibu casi está sobre la barra para poder ver mejor a Anika quien le pellizca la nariz para calmarla

-¡Nada de eso! Tú deberías decirme cómo te enteraste que…

-¡Itai! >w<… Somos hermanos ¿Lo olvidas? Hoy en la mañana me platicó que pasaron la noche juntos ¬___¬ ¿Debo comenzar a llamarte cuñada?

-¡N-n-n-nada de eso! Sólo pasamos toda la noche platicando y… y… Nada más. No… No… NO hubo besos. Dudo que tu hermano tenga esas intenciones

Aibu es ahora quien le jala una mejilla a Anika.

-Mi hermano CLARO que tiene interés en ti y…

-Aibu… No sé si estoy lista para iniciar una relación…

-¿Qué tiene de malo Jin? ¿eh? ¿Eh? No es Nishikido ¬¬

-No estoy diciendo eso. Jin es un chico maravilloso pero… Prefiero dejar que el tiempo decida lo que tenga que pasar ¿Ne?

Aibu hace un puchero. Cuando Anika se negaba a algo, no había poder humano que la hiciera cambiar de opinión. Una pequeña corriente de aire frío pasa entre ellas, lo que hace que Aibu se acomode un poco mejor la bufanda que lleva puesta.

-¡Wua! ¿No tienes frío Anika? ¿Por qué está todo abierto?

-Ah… No, para nada. Tengo todo abierto para que se ventile un poco y salga el olor a cigarro y no se sienta tan encerrado.

-Pues no entiendo cómo puedes andar tan veraniega ¬_-

Anika viste una camiseta negra de “Planet Horror” y “Death Proof” de Robert Rodríguez que consiguió en el estreno de estas películas, jeans deslavados y unas botas tipo militar del mismo color. Cuando va a servir otra taza de café para las dos, logra ver en una de las muñecas de Aibu, una herida. A simple vista no llama la atención pero son demasiado grandes como para que fueran 2 piquetes de algún bicho.

-¿Qué te pasó Aibu? ¿Te picó algo?

-Eh… Noooo O_Ó

-¿Segura? Te ves un poco pálida…

Y de hecho, lo estaba. La siempre bien arreglada Aibu está un poco demacrada, no lleva maquillaje alguno que oculte las ojeras que casi llegan a ser como las de Anika. Aibu trata de disimular un poco tomando casualmente su taza de café.

-Si, estoy bien. Sólo que he tenido mucho trabajo con el bar… Mi novio me mantiene despierta toda la noche… Ya sabes…

-Ok. Abstente de los detalles por favor…

-Un día me gustaría presentártelo… es tan… es tan… ¡Kuma! *O*

-Jajajaja… ¿Kuma? Puedo darme una idea de cómo es. Tengo un maestro en la universidad que es un Ecchi Kuma..

Un ruido interrumpe a Anika. La campana de la puerta principal del “After Dark” suena, alguien ha entrado. Las dos se miran a la expectativa ya que no esperaban a nadie y los proveedores entraban por la puerta trasera.

Vaya sorpresa que se llevan al ver entrar a aquel chico.

******

Odiaba su vida. Su familia es un asco total.

Ryo sale de un lujoso edificio en plena zona exclusiva de Ginza. La familia Nishikido había comprado los 3 penthouse de dicho edificio cuando se mudaron de Osaka: una para su hermana y el patético de su marido, uno para sus padres y el tercero nada más para demostrar el nivel económico de la familia, ya que los dos hermanos mayores de Ryo viven con sus respectivas esposas e hijos en Osaka.

La reunión había sido un desayuno disfrazado en donde su padre, un respetado abogado político, le había recordado lo erróneo y errado que era el estilo de vida de Ryo. Siempre había sido así, sus dos hermanos mayores son el orgullo de sus padres: El mayor sigue los pasos de su padre y es un abogado penalista y el otro es un respetado neurocirujano.

Los chicos “rebeldes” de la familia siempre habían sido Ryo y su Hermana pequeña, Hikaru. Si, la vergüenza de la familia. Desgraciadamente, su hermana tuvo que regirse por las leyes del honor y prestigio implementadas por su padre, al quedar embarazada antes de terminar la preparatoria. Sus padres estaban más preocupados por lo que dirían las revistas de sociedad que por lo que realmente había sucedido: El novio de Hikaru la golpeaba y sólo estaba con ella para lograr una tajada de la fortuna Nishikido. Ese embarazo fue producto de una violación. Esa fue la maldita reacción que tuvo ese malparido cuando su hermana había decidido terminar con él.

Ryo había peleado en demasiadas ocasiones con su cuñado, todas ellas debido a un nuevo golpe en el rostro o cuerpo de su hermana. Así había sido desde que estaban en la escuela y seguía siendo en el presente. De hecho, hoy había salido de la reunión al ver que su hermana tenía marcas de golpes en sus brazos y una de sus sobrinas tenía un pequeño rasguño en el rostro. Al verlas, la ira se apoderó de él y golpeó a su cuñado con todas sus fuerzas, azotándolo contra una pared de vidrio.

¿La respuesta de su padre? “No te metas en asuntos de pareja”

-¡¿Qué no me meta?! ¡Coño!

Ryo entra en su jeep azotando la puerta. No puede creer el infierno que está viviendo su hermana por la culpa de sus padres. ¡Tiene 2 niñas inocentes! ¡No deben pasar por ese infierno!

Siempre ha sido un chico frío y lejano a falta del cariño de sus progenitores, pero esas dos niñas rompían cualquier barrera con sólo mirarlo, con sólo escuchar sus tiernas voces. Amaba cada llamada telefónica en donde lo saludaban con un sonoro “¡Ryotan!”. Si, las amaba, son la ejemplificación de los hijos que le gustaría tener… Ese deseo de formar una familia… Con Anika.

-No tienes por qué tener miedo… Sé que algún día serás un excelente padre…

-Gracias por tu sarcasmo, Anika ¬¬

-Lo digo en serio, Ryo. Veo como tratas a tus sobrinas y…

-…¿Y?

-No pensaría 2 veces si me pidieras formar una familia contigo.

De nueva cuenta Anika regresa a su pensamiento. En esa ocasión sus palabras sonaron sinceras, calmaron en Ryo ese miedo latente a convertirse en su padre. Si, le había propuesto comenzar una familia juntos. Y si, ella había aceptado sin duda alguna. Pero, tal vez, el destino hizo bien en separarlos, sabiendo que dentro de él se escondía un monstruo.

Al momento de poner en marcha el auto, su teléfono celular suena. Al ver el ID no puede evitar sonreír amargamente.

-Moshi, Moshi…

-¡Ryotan!

-¿Qué sucede pequeñas?

-¿Por qué te fuiste?

-Tuve que hacerlo…

-Regresa… ¿ne? ¿ne?

-No puedo pequeñas. Pero prometo llevarlas al Disney Sea el próximo fin de semana.

-¡Ureshi! ¡Lleva a Anika- nessan! ¡por favor!

-Niñas…

Por favor, Ryotan!

-De acuerdo. Ahora regresen con su madre

-¡Ryotan Daisuki!

Y la llamada termina. Ryo observa su celular como si la imagen de sus sobrinas estuviera grabada en él regalándole una cálida sonrisa. Demonios, esas niñas si lo son todo para él, por lo cual se tragará su orgullo y le pedirá a Anika que los acompañe el próximo fin de semana… o… ¿Lo que en realidad desea es pasar tiempo con ella como lo hacía antes? No estaba seguro si aceptaría, puesto que el día anterior habían discutido enfrente de todo el mundo…

¡Demonios! Ese maldito carácter explosivo que poseen los dos…

Lo importante ahora es que sus sobrinas se distraigan un poco; ambas quieren a Anika y esta quiere a las niñas, por lo que no cree encontrar ningún motivo para que se reúse a acompañarlos.

Pone en marcha su auto y decide ir a buscarla. Lo más seguro es que no se encuentre en casa con Tegoshi, por lo que emprende el camino al “After Dark”

******

-¿En dónde dijiste que nos veríamos y con quién?

Pregunta Yasuda mientras camina junto a Mitzuki y Maruyama por las galles transitadas de Ginza.

-En Prada. Y nos encontraremos con un amigo mío

-No me gusta Prada =_= Sus diseños son tan serios y aburridos… Prefiero a Vivianne Westwood *O*

-Creo que hasta la señora Westwood se asustaría al ver lo ridículos que son tus diseños, Yassu. ¬¬

-¡Cállate Maruyama! ¬¬ tu sentido de la moda es HO-RRI-BLE

-¡Ah! ¡Ahí está! *__* ¡Jincho! ¡Ohanyou!

Mitzuki deja a los dos chicos discutir solos al ver a Jin descender de un Ferrari Rojo frente a las puertas de la tienda Prada. Vaya que Jin sabe vestir con estilo: Jeans obscuros, botas de gamuza, una camisa de corte exquisito color gris obscuro que le queda a la perfección, un saco negro y lentes de sol Rayban vintage complementan su atuendo. Cuando Jin escucha su hombre, voltea y sonríe al ver a Mitzuki.

-¡Buenos días Mi-chan!

-¡Pero que guapo te ves hoy!

-Gracias, viniendo de ti lo considero un gran cumplido. Me siento halagado… Tú te ves hermosa esta mañana, claro, como siempre.

-*///* gracias. Me alegra que sepas apreciar la verdadera belleza natural…

Yassu había elegido para Mitzuki un vestido sencillo con suaves holanes en la parte baja de tela a cuadros en colores grises y verdes, para cubrirse de la fresca mañana eligió un suéter tejido en color gris claro, calcetas gruesas del mismo color llegaban un poco más debajo de sus rodillas y botas en un hermoso verde esmeralda terminaban el outfit. Maru, por su parte, había complementado el trabajo de Yassu peinando el cabello de Mitzuki en suaves ondas con volumen suelto, maquillaje sencillo pero enfatizando las largas pestañas de las chicas y por último, un coqueto gorro tejido en color verde.

-Veo que vienes acompañada por tu equipo de seguridad… Debo decir que nada discretos..

-¡¿Eh?!…o_ó

Al voltear, Mitzuki ve a Maru y Yassu observándolos fijamente, especialmente a Jin, con expresión sospechosa detrás de un poste de luz.

-¡Oe! ¡Déjense de tonterías! ¬O¬ ¡que me están dejando en ridículo!

Perdiendo el glamour, Mitzuki le grita a los dos chicos y estos salen de un solo salto y se acercan a ellos cual cachorros regañados. Al llegar, Mitzuki los recibe con un zape a cada uno obligándolos a hacer una reverencia.

-Discúlpense con Akanishi u_ú

-Gomen nasai….T_T

-Jajajaja… Vaya, eres toda una domadora de hombres Mitzuki. Ahora entiendo por qué estás obsesionada con tu mayor reto….

-¡Así es! Yamashita Tomohisa es como uno de los perros no balanceados de “Encantador de perros” ¡y yo soy como César Millán! Yo me encargaré de hacerlo entrar en un estado de sumisión total o_ó

Mitzuki adopta una pose de domadora de circo llamando la atención de varios transeúntes que pasaban por las puertas de la tienda. Jin no puede evitar reírse a carcajadas mientras Maru y Yassu tratan de hacerla entrar en la tienda para que no llamara más la atención. Al momento en que uno de los empleados ve entrar a Mitzuki, inmediatamente se acercan a ella y sus acompañantes, recibiéndolos con una reverencia

-Señorita Ogawa, bienvenida. ¿En qué podemos servirle el día de hoy?

-Venimos a buscar algo especial para esta noche y…

-Perfecto. Precisamente hoy nos… llegó…. La nueva…. Colección….O_O

Cuando estaba a punto de mostrarle el nuevo catálogo, el chico ve como Mitzuki comienza a recorrer la tienda por ella misma, tomando infinidad de vestidos como si estuviera en su propio closet, incluso desvistiendo a un maniquí.

-Mitzuki… ¿No crees que deberías dejar que el chico nos atienda?

Pregunta Jin al ver que la chica regresa con una montaña de vestidos y conjuntos el cual entrega al empleado de la tienda con una enorme sonrisa.

-Claro que nos ayudará… ¿Podrías llevar todo esto al salón VIP?… ¡Ah! ¿También podrías llevarnos algún aperitivo? Vamos a estar mucho tiempo…. ¡Ah! También lleva la nueva colección, esa será para mi n___n Maidooo….

-Pero Mitzuki…

-No intentes detenerla, Akanishi… Una vez que comienza su modalidad shopoholic no hay nada que la detenga…=_=

Maruyama le da unas cuantas palmadas a Jin en los hombros, y ambos chicos ven como Mitzuki comienza a movilizar toda la tienda al pedir que pusieran varios maniquíes en la zona VIP.

-¿Qué están esperando? ¿Una invitación? Vamos, vamos o_ó muévanse.

Mitzuki voltea al ver que los tres chicos no la acompañan y les grita desde la entrada de la habitación VIP que sería para ellos. Maru, Yassu y Jin se miran entre sí y deciden acercarse lo más rápido posible.

-¿Ahora lo entiendes, Akanishi? T_T

-Vaya que da miedo, Yasuda…

Jin sonríe para tranquilizar un poco a Yassu y los dos entran a una habitación decorada con el equivalente a un pequeño escenario rodeado de tres enormes espejos. Frente a esto hay un enorme sillón color terracota y una mesa puesta con fresas cubiertas con chocolate y una botella de champagne enfriándose. Mitzuki estaba acomodando la ropa que había elegido y ciertamente parecía una niña que jugaba con sus muñecas.

-¿Siempre eres así de…?

Pregunta Jin sorprendido al ver el torbellino en el que se convierte Mitzuki cuando se trata de moda.

-¿De neurótica? ¿Especial? ¿Obsesionada? Cuando se trata de moda, soy todo eso n_n…

-… O peor… o_ó

Responden al unísono Maru y Yasuda, quienes esquivan la bolsa que les lanza Mitzuki para callarlos.

-Bien Akanishi. Aquí tienes todas las opciones que armé en este poco tiempo. ¿Será algo formal? ¿Casual? ¿Glamour?

Mitzuki se acerca a la mesa donde se encuentran las fresas cubiertas con chocolates y toma una antes de sentarse en el sillón para contemplar su trabajo. Vestidos negros, conjuntos de tres piezas, diversos zapatos, accesorios, todo perfectamente distribuido haciendo notar lo en serio que se toma Mitzuki la moda.

-Todas las opciones se ven maravillosas, Mitzuki

Jin le sirve una copa de champagne a Mitzuki para después acercarse a los diferentes maniquíes para observar los atuendos determinadamente.

-Pero creo que este es el indicado. Es más su estilo y sacaría a relucir esa belleza que se niega a reconocer que posee.

-¿Verdad que si? Insisto, tienes excelente gusto Akanishi n_n

Mitzuki alza la copa en señal de aprobación por la elección que había hecho Jin. Un vestido negro bastante llamativo pero a la vez femenino, con un detalle de dripleado en cuello en el borde de las mangas. En el frente sigue el mismo detalle, delimitado con un discreto moño en la cintura. En la línea de la cadera comienza a caer el vestido que llega un poco más arriba de las rodillas. Los zapatos son de satín con un poco de plataforma, con la punta abierta y pequeñas aberturas al costado del zapato, decorado con un pequeño moño, también en color negro.

-¿Crees que le gustará?

-¡Por supuesto que sí! ¡No te preocupes Jin n_n!

-O si no, la obligará a ponérselo o_ó

Comentan Maruyama y Yassu desde detrás del sillón mientras tratan de alcanzar el plato con las fresas.

-¿Qué?

-Si, la obligaré a ponérselo de ser necesario pero la verás con ese vestido o_ó

-No creo que sea necesario, Mitzuki…

-No trates de persuadirla, Akanishi…. =_= Lo hará… no juega con estas cosas…

Dicen Maru y Yassu al unísono. Mitzuki está a punto de lanzarles la bandeja vacía en donde estaban las fresas con chocolate, pero Jin se puso en medio de ellos con la botella fría de champagne. Con una sonrisa comenzó a servir las copas.

-¿Brindamos?

-Por supuesto, Jincho n_n… Por el encuentro de un nuevo amigo…

Mitzuki se levanta del sillón y toma la copa que cortésmente le ofrece Jin. Ryuhei y Shota se acercan para hacer lo mismo.

-Por los nuevos encuentros…

Los cuatro alzan las copas para hacerlas sonar en un amigable choque. Poco a poco beben el contenido y comienzan una plática sobre colecciones y gustos sobre moda, la cual se ve interrumpida por el resonar del móvil de Jin. Este ve el ID de la llamada, se excusa para poder contestar, alejándose un par de pasos. Al contestar, ese semblante relajado se transforma en tensión y un brillo de preocupación y peligro se asoma en sus ojos cafés. De no ser por la animada plática de los dos chicos de Osaka y su marcado acento, Mitzuki hubiera podido escuchar un gruñido proveniente del mismo Akanishi.

-¿Qué sucede Jin?

Mitzuki se acerca un poco hacía el chico, quien cierra inmediatamente su móvil en un gesto casual y desenfadado. Voltea a ver a la chica y le dedica una sonrisa apenada.

-Lo siento mucho, Mitzuki, pero debo retirarme.

-¿Algún problema?

-Algo así… Apareció una persona que cambiará el rumbo de un proyecto que estoy preparando. Pero no te preocupes, no es nada que no pueda resolver…

Con la mirada llama al encargado de la tienda que en ese momento los atendía, saca su cartera y le entrega una tarjeta American Express negra para después despedirse de Maru y Yassu.

-Un placer chicos…. Mitzuki-chan ¿Podrías encargarte de que envuelvan todo?

-Por supuesto, Jin.

-Entonces, nos veremos a las 7 en su casa ¿Paso por ti?

El encargado regresa con la tarjeta y el recibo, el cual firma sin fijarse en el papel. Toma su tarjeta y la mete en el bolsillo interior de su saco.

-Es una cita. Espero que todo salga bien

-Por supuesto… Ja ne

Se despide de Mitzuki besándole la mano para después hacer una leve reverencia hacia el par de chicos de Osaka. El encargado comienza a recoger el salón para guardar el atuendo en cajas negras con listones dorados

-Un chico bastante… Extraño

-¿Te parece, Maru? A mí me cae super bien o_o

-No sé, tiene una vibra extraña…. Demasiado calmado, hasta siento como si fuera una fachada.

-bueno, no todos son unos libros abiertos como tú comprenderás Maruyama ¬_-… Ahora déjate de tonterías, que tenemos otra parada que hacer

Mitzuki agarra las enormes bolsas negras con el logo de PRADA en letras doradas mientras se mira en el espejo para comprobar que su outfit y look siguen intactos.

-¿vamos a ir detrás de ese chico? T__T Mitzu-chan… Estoy cansado y no he desayunado

-Descansarás cuando te mueras Yassu o_ó ¡Ahora vamos!¡Nuestra próxima víctima nos está esperando!

Mitzuki se coloca sus gafas de sol mientras deja que Maru y Yasuda carguen las bolsas de las compras que hizo con Jin y las propias. Una sonrisita traviesa se dibuja en los labios de la chica. Está decidida. Irá tras ese chico y dentro de pocos meses, lo tendrá desfilando para su colección. Le cueste lo que le cueste.

************

El chico es toda una visión. El sueño húmedo de cualquier chica rockera que se respete de ser una. Cabello negro sujeto en una media coleta, su mirada con un atractivo casi animal se acentúa con el delineado negro en sus ojos. Su caminar de felino al acecho hace que su vestimenta luzca mejor: Chaqueta de piel negra con cierres en color plateado, debajo un chaleco del mismo color con unas falsas solapas del mismo material de la chaqueta y pequeños botones plateados. Una camiseta blanca abierta hasta el segundo botón deja ver un rosario de color carmesí. Jeans obscuros y botas de trabajo negra complementa su outfit.

Cuando se percata de la presencia de Anika, este sonríe de una manera que esta no se esperaba, una calidez emana de ese rostro y sus ojos se suavizan hasta el punto de dejar ver un rasgo un tanto infantil y tierno. Cuando por fin está frente a la barra, Anika trata de mostrarse inmune a ese atractivo natural y salvaje del “intruso”.

-Hola… Lo siento pero… Todavía no abrimos y…

-Ah… No, no vengo como cliente. Vengo a hacer una audición para sustituir a la banda que tienen.

El chico sonríe mientras se sienta en uno de los bancos y deja a un lado el pesado estuche de una guitarra eléctrica, de la cual Anika no se había percatado por estar absorta en el ser que tenía en frente.

-¿Audición? ¿Pero…? Si no he colgado el letrero afuera…

Voltea al ventanal al lado de la barra en donde suele colgar cualquier aviso relativo al bar: promociones, solicitando empleos, nuevos horarios y por supuesto audiciones. Cuando voltea de nuevo para ver al chico, este sostiene en una de sus manos un papel impreso donde claramente se puede apreciar el diseño gráfico de la página de “After Dark” y la frase “Audiciones Abiertas. De 9AM a 12PM. ¿Quieres formar parte del equipo del After Dark? ¡Esta es tu oportunidad”. Anika se sonroja un poco por haber olvidado que había colocado dicho anuncio (Bastante cliché, debe admitir) en la página del bar hace un par de noches.

-¡Ah! ¡Cierto! Lo siento… No sé en donde traigo la cabeza últimamente.

-No hay problema. ¿Llegué en mal momento?

-No, para nada. ¿Cierto… Aibu? ¿Eh? ¿A dónde se fue?

Aibu había desaparecido y Anika no se había dado cuenta. Bien, a lo mejor tenía cosas que hacer, Aibu siempre desaparecía y volvía a aparecer cuando menos lo esperabas, así que no había problema alguno. Encoje sus hombros y vuelve a prestarle atención al chico.

-¿Te ofrezco algo de tomar?

-Gracias, pero así estoy bien. Por cierto… ¿Tu nombre es…?

-Ah… Anika, mi nombre es Anika… Pero que grosera soy, lo siento.

-Lindo nombre, Anika. Me llamo Jang Geun Suk, mucho gusto.

Aunque el chico había rechazado el ofrecimiento de Anika para una bebida, está lo ignora y le sirve un vaso con agua mineral y limón. Geun Suk Sonríe al ver el gesto de Anika y da un trago a la refrescante bebida.

-¿Jang… eh? ¡Coreano! ¡Vaya! ¿Qué haces por estas tierras lejanas?

-Vine a petición de mi padre. Al parecer me necesita para encargarme de un asunto “personal”

Jang hace un ademán de indiferencia, como si la petición no fuera la gran cosa. Anika lo mira a través de su taza de café. Hay algo en el rostro del chico, algo que no puede descifrar.

-¿Tu padre es coreano?

-No, sólo mi madre.

¡Así que eso era! Ese rostro tan atractivo es el resultado de dos nacionalidades. Mmmm un 10 por los papás del chico. Aunque, al observarlo mejor, Anika cree haber visto su rostro en otro lado pero ¿En dónde?

-Me imagino que has de vivir de aquí para allá…

-Esta es la primera vez que piso Japón… Lo de mis padres duró muy poco y se separaron cuando cumplí 13 años.

-Oh… Lo siento…

Anika le acerca un cenicero de cristal al ver que Jang saca una cajetilla de cigarros Camel.

-Gracias… Mi madre me cuidó hasta que desapareció cuando tenía 17 años. Nunca volví a saber de ella. Fue entonces cuando recuperé la relación con mi padre.

-Lamento oír lo de tu madre. Al menos algo bueno resultó de ello: te reencontraste con tu padre.

Vaya ambiente de confesiones tan personales se está dando entre ellos dos y de manera tan natural. Anika sonríe al chico mientras le sirve otra bebida.

-Tienes razón. Reencontrarme con mi padre me trajo… Excelentes beneficios. Un estilo de vida que jamás imaginé.

Algo en los ojos café de Geun Suk brilla ¿Qué es? Anika trata de descifrar ese mensaje oculto en esos hermosos ojos…

Esos hermosos ojos… Si definitivamente los había visto…

En… ¡En el sueño que tuvo anoche! Pero… él tipo del sueño era la versión madura y mucho más atractiva de Jang.

-¡Brindo por ello!

Anika alza su taza de café y Geun Suk choca el vaso de vidrio color azul aqua con ella.

-He notado que me observas fijamente… jajaja… tratas de adivinar cómo son mis padres ¿Cierto?

Una mirada traviesa aparece en el rostro de Jang y, como respuesta, Anika suelta una ligera risa.

-¿Tan obvia me vi…?

-Algo… jejeje… Pero no te preocupes. Creo que… si, aquí traigo una foto de mis padres.

El chico busca en el bolsillo posterior de sus jeans una cartera, la cual abre y saca una vieja foto de una pareja.

Los dos son bastante atractivos. Ella con un traje de dos piezas, clásico y elegante, en color marfil, complementado con accesorios color turquesa. Su cabello llega hasta los hombros y posee un hermoso color chocolate. Su porte es elegante lo que denota que viene de una familia de alcurnia, nada más bastaba con ver las joyas que adornaban sus manos, cuello y oídos: sencillos pero que bien valdrían la colegiatura completa de los estudios de Anika.

Aunque en la mirada de la señora se puede ver lo que toda esa elegante fachada trataba de ocultar: miedo, temor, asfixia. Todo ocasionado por la persona al lado suyo…

Ese hombre…

¡Dios! ¡Pero si es el mismo hombre con el que había soñado! Con la única diferencia de que en la foto, el tiene el cabello totalmente negro.

Ese hombre reflejaba muchas cosas. Atractivo hasta el más mínimo de sus rasgos y anatomía. Ojos que te atrapan y te desnudan el alma. Aunque era una fotografía, Anika puede sentir una vibra especial… hasta podría decirse que esa vibra es demasiado familiar para ella. Vistiendo un traje completamente negro, acentuaba más esa vibra amenazante e interesante a la vez.

Un último detalle llama la atención de Anika. Un extraño anillo en la mano izquierda de ese hombre. Una montura plateada sostenía una piedra roja con un pentagrama dorado en el centro… Bastante raro, tanto que hizo sentir escalofríos a Anika, cosa que nota rápidamente Geun Suk.

-Mi padre da miedo… Lo sé…

-¡Ah! Si… algo. Me imagino que ha de ser bastante estricto…

Anika le entrega la fotografía y Jang vuelve a guardarla en el bolsillo posterior de sus jeans con una sonrisa. Cuando hace eso, la rigidez de los rasgos de su padre desaparecen para darle paso a la delicadeza de su madre.

-Es algo extraño y le gustan las cosas a su manera y no hay más. Cómo quiere y cuando quiere… pero siempre fue bueno con nosotros.

-Vaya… Viéndote bien, eres idéntico a tu padre. Claro físicamente…

-Gracias. Y no sólo heredé su atractivo sexual…

Jang hace un gesto seductor que hace reír a Anika. Si, ese chico comienza a agradarle bastante por lo cual le gustaría tenerlo como compañero en el bar.

-¿Ah sí? ¿Y qué otro enorme talento te heredó tu padre?

-Una extraordinaria voz que derrite a las chicas ¬______¬

-¡Oh cielos!… Veamos si puedes impresionarme… Aunque yo lo dudo ¬_-

Anika sale detrás de la barra del bar para acercarse al escenario y preparar el micrófono para Jang.

-¿Cuánto apuestas a que sí soy capaz de sorprenderte?

-mmm… Interesante…

-Si adivino la canción que estás pensando en este momento, la cual por supuesto es para ponerme a prueba, me quedo, junto con mi banda, a trabajar en el bar.

-¿Say what? ¡¿Tan confiado estás?! ¬_-

-¿Qué? ¿Tienes miedo? ¬____¬

-¡Claro que no! ¬¬

-¿Y bien?…

-Hecho… Créeme que mis castings son muy difíciles jojojo ¬____¬

Anika adopta una postura de mala del cuento. Y ella tiene razón, cada que alguien pedía formar parte del “After Dark” como banda principal, ella los ponía a prueba con canciones poco conocidas o de las que no figuraban en las más populares. Lo hacía con el único propósito de no convertir el bar en un clon de los antros o lugares de moda donde la música es siempre la misma. Por eso le gusta trabajar ahí, porque el ambiente es puramente alternativo, creativo, estimulante, y es su deber mantenerlo así.

-¿Estás lista?

Geun Suk termina de instalarse en el escenario y habla a través del micrófono.

-Lista… Adivina la canción….

Anika mira fijamente a los ojos de Jang y este responde de la misma manera. Tras un silencio, el chico hace una mueca de satisfacción y se prepara para cantar.

-Espero que estés lista para contratarme…

-Eh…

Anika lo observa incrédula, pero la duda se convierte en asombro cuando escucha la voz de Jang cantando exactamente la canción que estaba pensando.

Disarm you with a smile
And cut you like you want me to
Cut that little child
Inside of me and such a part of you
Ooh, the years burn

“Disarm” de Smashing Pumpkings. Anika no puede creerlo. Es la canción exacta que estaba en su mente. Una canción muy difícil de interpretar por toda la carga emocional que conlleva y Geun Suk la domina a la perfección.

I used to be a little boy
So old in my shoes
And what i choose is my choice
What’s a boy supposed to do?
The killer in me is the killer in you
My love
I send this smile over to you

Cuando termina de cantar y finalmente abre los ojos, Jang sonríe a Anika y baja su guitarra.

-… No puede ser…

-¿Contratado?

-¿Cómo…? ¿Cómo es posible?

-Te dije que sabía la canción… Soy especial, nena. Y haré de tu bar el más exitoso

Anika suelta una ligera carcajada, el ego de Geun Suk es equivalente a su talento. Pero bien vale la pena. Hacía mucho que no se emocionaba con una banda que aspiraba a tocar en el “After Dark” de tal manera que deseara escucharlos cada noche.

-No es nada oficial todavía pero…

-Voy a trabajar cada noche, lo sé…

-Necesito consultarlo con Aibu para que me dé su autorización y…

-De eso no te preocupes, estoy seguro que nos aceptará sin poner ningún pero…

-Bueno ¿es que tú siempre estás seguro de todo? Jajaja…

-Siempre…

Parece como si Geun Seuk leyera todas las inseguridades de Anika y las disipara inmediatamente. Eso le gusta. Trabajar con él será sencillo y sin complicaciones.

-De acuerdo. Déjame anotar tus datos para avisarte cuando iniciarías…

Anika va por una libreta y pluma para anotar el número telefónico de Jang mientras este guarda su guitarra.

-Ya verás que este mismo fin de semana me tendrás aquí y conocerás a los chicos de mi banda.

-Jaja… ya veremos, ya veremos… Vamos, te acompaño a la salida…

Jang toma su guitarra y, después de guardarla en su estuche, sigue a Anika hasta la salida del “After Dark”. Afuera el cielo es gris y amenaza con llover, clima bastante común en otoño. De hecho, Anika no puede comenzar a tararear en su cabeza…

-November Rain…

-¡¿Eh!? O__O pero… ¡Lo hiciste de nuevo!

-… Nena, te dije que yo soy un caso especial

Geung Suk sonríe mientras se ajusta mejor su chamarra de piel negra. Anika le da un golpe en el hombro y le regresa la sonrisa.

-Entonces… ¿El próximo fin de semana?

-Si estás tan decidido, entonces aquí te espero con todo y tu banda.

-Hablando de banda… Aquellos dos de allá son mis muchachos… ¡Hey! ¡Ya tenemos trabajo!

Dos chicos aparecen en el horizonte visual de Anika, no tienen pierde y son fácilmente reconocibles. Bastante altos al igual que Geun Suk, o eso parecía. Aunque, como le decía Toma, para Anika con sus 1.60 cm, cualquiera es más alto que ella. Ambos chicos se detienen al llegar junto a Geun Suk, lo saludan con cierto respeto que indica que él es el líder de la banda para, posteriormente, observar con cierta curiosidad a la diminuta chica a su lado.

-Déjame adivinar. Este individuo aquí trató de seducirte para que nos dieras el trabajo ¿Me equivoco? Geun Suk es muy de esos…

Dice uno de los chicos, el que tiene una vibra bastante parecida a Toma. Tranquilo, sereno, bromista. Bastante guapo. Viste una camiseta color capuccino con finas líneas naranja y beige que formaban un patrón de cuadros, en las mangas están integrados unos calentadores tejidos del mismo color de la camisa. Tirantes de piel en color chocolate que sostienen unos jeans en color azul obscuro, botas de color terracota. Su cabello negro está arreglado de cierta forma que pareciera un mowhak inclinado, sus dos oídos están perforados y los adornan dos piedras que parecieran diamantes.

-Y tú eres un caso perdido. Anika, te presento a Jung Yong Hwa. Aunque es todo un dolor de cabeza, es nuestro guitarrista estrella. Él es el que se encarga de seducir a las chicas….

Geun Suk le da un pequeño golpe en uno de los costados y Yong Hwa hace lo mismo.

-Mucho gusto, Jung Yong Hwa.

-Olvida los formalismos… Puedes llamarme Yong Hwa. ¡Vaya que eres diminuta!

Estrecha con firmeza la mano de Anika mientras esta trata de no alterarse por el “diminuta”. El más alto de los tres, se acerca con un semblante serio. A simple vista parece una persona fría y calculadora, lo cual se confirma inmediatamente.

-Geun Suk… Debemos irnos…

Alto, muy alto, casi de la misma estatura que Nagase. Su porte es seguro y, aunque está haciendo un poco de frío, él parece no sentirlo. Con una camiseta blanca sin mangas, con un diseño art decô impreso, pantalón de piel con algunas pequeñas cadenas y tiras de diferentes materiales colgando desde uno de sus bolsillos frontales a uno de los posteriores, botas de trabajo sin abrochar totalmente. Anika se fija que lleva las uñas de las manos pintadas de color negro. Sexy. Un reloj del mismo color, peinado de media coleta. Todo un Rock Star.

-Te presento a Kim Jae Wook. Todo un freak del control. Es nuestro bajista. Al contrario de Yong Hwa, él es el que se encarga de ahuyentar a nuestras fans.

-Jang…

Jae Wook dedica una mirada severa a Geun Suk y este solo se encoje de hombros.

-Debo disculparme por cualquier cosa indebida que haya hecho Geun Suk. Espero que podamos trabajar en tu bar.

-Claro, por supuesto.

-Ya nos dijo que el próximo fin de semana comenzamos con el trabajo, así que no te preocupes. Ahora, vamos todos. Anika, nos estamos viendo ¡No te vas a arrepentir de habernos contratado! ¡Espero que no te pongas celosa al verme rodeada de tantas chicas, Nena!

Los tres chicos coreanos comienzan a caminar, no sin antes despedirse de Anika con una ligera inclinación en la cabeza. Anika hace lo mismo y comienza a arrepentirse de haberle dado una oportunidad a ese Geun Suk, aunque debía admitir que lo que tiene de excéntrico, lo tiene de talento. Suspira antes de entrar de nueva cuenta al bar, pero el rechinido de unas llantas al frenar la hace voltear y se sorprende al ver que Ryo se baja de su Jeep Rubicon plateado. No, no quiere empezar mal el día.

-¿Qué quieres Ryo?

Prende un cigarro mientras Ryo se baja del auto. Ataviado con un traje, Anika intuye que viene de con sus padres lo cual quiere decir que viene de pésimo humor y, una de dos, o viene a desquitarse con alguien y seguir con esa pelea pendiente entre ellos dos, o de plano lo hicieron sentir peor que mierda y viene a buscar un poco de consuelo.

-Necesito hablar contigo y pedirte un favor.

-Ryo, no tengo tiempo para juegos y mucho menos estoy de humor como para hacerte un favor después de…

-Anika, se trata de mis sobrinas…

El semblante de Anika cambia al ver la seriedad y preocupación en los ojos castaños de Ryo. Apaga el cigarro en un bote de basura y lo invita a entrar al bar.

Ambos chicos no se percatan que, en la bodega del “After Dark” una muy preocupada y asustada Aibu hablaba por su móvil. Por primera vez se puede ver temor reflejado en su hermoso rostro, y su voz refleja miedo por lo que está por venir

-… Ya está aquí… ¿Me escuchaste Jin? Él ya está en Japón y… Parece que sabe algo. Debes venir inmediatamente. No creo que venga en son de paz…. Jin, tengo miedo.

**********

Los tres chicos coreanos se encuentran dentro de una Range Rover Sport color plateada, estacionada solo a un par de cuadras del “After Dark”. Kim Jae Wook ocupa el puesto del piloto y se le ve un poco desesperado.

-¿Estás seguro de querer hacerlo? Lo más probable es que esa mujer ya corrió a avisarle que ya estás aquí, Geun Suk.

-Eso lo hace aún más divertido ¿No lo crees Yong Hwa?

-Tal vez, pero si tu padre se entera que están poniendo en riesgo el plan que te ha encomendado… No quiero verme involucrado.

Jang miraba fijamente a la nada. El plan. Yong Hwa tiene razón en una cosa: llevarle la contraria a su padre equivaldría a desatar su furia y es lo que menos quiere. Pero por otro lado estaba deseoso de pode enfrentarse a Akanishi y compañía. Quiere probar el poderío de los clanes de Japón.

-¿Quién dijo que pondríamos en riesgo el plan de mi padre? Vamos Yong Hwa, sé que te mueres por probar un poco de la sangre japonesa. Esta es tu oportunidad de drenar a los Sangre Pura Japoneses…

-… ¡Demonios! ¿Cómo haces para convencerme?

Jung Yong Hwa hace un pequeño puchero de enfado y cruza sus brazos mientras se recuesta en el asiento trasero de la Range Rover Sport. Kim Jae Wook suspira como muestra de inconformidad, pero no le queda otra más que aceptar las decisiones de Geun Suk, quien saco un cigarro y lo enciende con un simple tronar de sus dedos de donde emanan pequeñas chispas violetas y azules.

-Ahora que está decidido. Creo que debemos mandar una última “invitación” para nuestro encuentro… Y esa chica será le encargada de enviar dicha invitación.

-¿Te refieres a la chica diminuta que estaba contigo?

Jae Wook pregunta inexpresivamente mientras miraba por la ventana, pero reacciona rápidamente al escuchar un gruñido proveniente de Geun Suk, quien lo mira rabiosamente, sus ojos castaños han cambiado a un rojo flameante y en su boca han aparecido dos pares de filosos colmillos.

-Se lo advierto de una vez: Ella es importante. Es pieza clave para esto. Especialmente para mi Padre y para mí. Así que los dos deben abstenerse de hacer burla de ella enfrente mío… ¿entendieron?

Tanto Kim Jae Wook como Jung Yong Hwa miraban fijamente a Geun Suk. Al igual que él, ambos mostraban dos pares de colmillos y sus ojos habían cambiado de color a un rojo brillante. Dentro del auto había una peligrosa tensión. La cual desaparece cuando Yong Hwa se atreve a hacer una broma al respecto.

-Y luego te quejas de tu padre. ¡Eres igual que él! ¡Los dos tienen más explosivo que el propio infierno! Me compadezco de tus futuros hijos…

-¡Yong Hwa!

-¿Ahora qué dije Jae Wook?

-No, no me parezco en nada a mi padre… Ustedes ahora están bromeando conmigo, él hubiera teñido el interior de piel son su sangre.

La expresión de Geun Suk es tan calmada y fría que, en lugar de tranquilizar a sus acompañantes, los dos se quedan inmóviles por lo aterrador de la idea. Jang termina de fumar el cigarro, el cual desaparece de su mano como por arte de magia.

-Bien chicos, ha llegado la hora de enviar esa invitación. A Jin Akanishi le espera una gran sorpresa.

¡Muchas Gracias por leer My Inmortal!

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